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Propaganda. Historia del proselitismo en la galaxia, de Pablo Hidalgo.

propagandaLa verdad es que no estamos tan lejos. No hace falta irse a una galaxia muy, muy lejana. Más o menos en todos los lugares ocurre lo mismo. La historia se repite. Los medios de comunicación afectan a las prácticas culturales y estos reproducen comportamientos sociales que crean y difunden nuevos valores que acaban por instalarse en la sociedad de la que emergen. Es una práctica muy estudiada. El ciudadano se convierte en consumidor, una categoría de ser que no necesita pensar para dejarse llevar por el marketing.
Por consiguiente, es urgente y necesario intervenir desde una perspectiva educacional en estas peligrosas configuraciones, para hacer al sujeto consciente de estas modas y técnicas que lo expropian de su saber y de su capacidad de pensar.

Pero claro, siempre hay alguien por encima. Hay cosas contra las que es imposible luchar. Y una de ellas es el poder del Imperio Galáctico.

“La propaganda es el reflejo de la vida en una galaxia muy, muy lejana. Ya sea el cartel de un destructor estelar sobrevolando un planeta para mostrar la dominación imperial, un grafiti en una pared que lanza un mensaje de esperanza en nombre dela Rebelión o un mural que muestra una hilera de soldados de asalto para promover la unidad en la Primera Orden. Este arte, como instrumento de conflicto, que infunde miedo o enciende el idealismo mediante la persuasión, captura las cambiantes tendencias políticas y el sentir del pueblo en toda la galaxia”

El Imperio es maestro en alfabetizar el lenguaje visual desde el inicio de los tiempos. Una herramienta indispensable para trasmitir los mensajes provenientes de su instrumento político utilizando los medios de comunicación y el arte a su antojo. Domina la morfología, la sintaxis, y la semántica de cada idioma y cultura de la galaxia para sacar el máximo rendimiento a los mensajes explícitos y subyacentes con los que bombardea a diario los medios.

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Intuitivamente podríamos pensar que cuando existen ciudadanos mínimamente formados pedirán tener algún tipo de representación; un pueblo con un mínimo de inquietud querrá participar de las decisiones políticas, al menos a nivel planetario. Que un Consejo Imperial, en nombre de algún deformado emperador, coloque a gobernadores en tu sistema se vuelve cada vez más intolerable. Esa es la clave de la propagación.

La historia de Star Wars no es una historia de guerra. Es una historia de dominación social. De sumisión y rebeldía. De cambio y resistencia a modificar la manera de pensar de la gente. Y en este caso, la propaganda es una herramienta clave. Pablo Hidalgo (uno de los mayores expertos mundiales en el universo creado por George Lucas) ha recopilado en este maravilloso ejemplar editado por Timummas un extenso catálogo de la cartelería propagandística utilizada en Star Wars. Abarca desde los albores de la saga (allá por La amenaza fantasma) hasta los días actuales (El despertar de la fuerza) presentándonos a los autores de los carteles y contándonos de manera pormenorizada la historia de cada uno de ellos consiguiendo así que entendamos cual es la motivación de cada uno de ellos.
Es inevitable y obligado asociar la religión con Star Wars. Incluso en “la fuerza” hay una referencia al taoísmo, religión que enseña que hay algo que está inmanente en todo lo que existe.

propaganda 3La naturaleza contra la máquina. Obi Wan y Luke contra Darth Vader, un hombre que es más máquina que humano, con un ejército imperial, y que usa la tecnología para crear caos a su alrededor.
El imperio representa el fascismo, eso se puede ver en su forma de actuar, obedecer e incluso vestir. También se puede ver en los colores rojo y negro que predominan en las salas de mando de la Estrella de la Muerte. Todo esto es parte de la Propaganda Imperial. En el otro lado la resistencia que sueña con restaurar la república. Dos bandos.

Al final, todo se resume en lo de siempre. Elegir. Tomar partido. En Propaganda, un libro de coleccionista en una edición que es una maravilla visual y que incluye diez carteles para enmarcar, Pablo Hidalgo nos da el material para que podamos tomar partido por un bando o por otro.

La verdad es que no estamos tan lejos. No hace falta irse a una galaxia muy, muy lejana. Más o menos en todos los lugares ocurre lo mismo. La historia se repite, ¿no? Dicen que para que la historia no se repita, hay que leer. Efectivamente. Hay que leer este libro.

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