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Romeo y Julieta

Romeo y Julieta

Romeo y Julieta, de William Shakespeare

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Hacía mucho tiempo que quería leer a Shakespeare, y además quería hacerlo con una de sus obras más adaptadas y difundidas, Romeo y Julieta. Siempre que me iba de casa una temporada me llevaba conmigo un ejemplar creyendo que fuera de mi ciudad encontraría el mejor momento para leerlo, pero por razones que no acabo de distinguir, nunca lo leí hasta ahora, estando curiosamente en la que llaman la ciudad del amor y la luz. Sin embargo, ahora que lo he hecho, no sé si arrepentirme pues, aunque habrá relecturas, ya no podré volver a disfrutar de esta primera tan fascinante.

Precisamente esa fascinación, ese gusto por lo leído, es lo que yo creía necesario para escribir una reseña de corrido y con facilidad, pero lo cierto es que no sé cómo abordar esta obra. Para mí es tanta su grandeza que no creo que ninguna de mis palabras haga entender cómo he admirado al autor inglés en cada palabra y frase, en cada página. Ni siquiera me veo con el derecho a valorarla. Aunque tampoco creo que sea necesario: Romeo y Julieta no está para que sus lectores entren en consideraciones, sino simplemente para que la disfruten. Sí, es una obra para disfrutar, para gozar, para admirar la Literatura y dejarse llevar por una historia que, por otra parte, todo el mundo, incluso el que no ha leído una sola página, ya conoce.

 

En la obra somos espectadores de la trágica historia de dos jóvenes enamorados, Romeo y Julieta, cuya pasión nace al mismo punto de conocerse en una fiesta. En esos momentos sus corazones parecen henchirse de felicidad e ilusión, pero pocos minutos transcurren hasta descubrir no sin horror que el uno proviene de los Montesco y la otra de los Capuleto, dos viejas y ricas familias claramente enemistadas. Pese a ello, Romeo y Julieta no son capaces de eludir la intensidad de sus sentimientos y deciden casarse en secreto, siempre ayudados por la nodriza de ella y el buen sacerdote fray Lorenzo. Sin embargo, la rivalidad entre sus familias es tal que una serie de malentendidos y disputas a golpe de espada acaban provocando el suicidio de los amantes, creyendo éstos que es la única manera de estar juntos.

Esta breve y emotiva obra de teatro nos hace ver el valor de saber escuchar, de ser paciente y respetuoso, pero sobre todo nos muestra, página a página y siempre con el amor en primer plano, qué clase de resultados se obtienen del orgullo, del desprecio y la lucha. En definitiva, Shakespeare nos enseña lo que al final acaban por aprender los padres de los jóvenes enamorados: que el amor no tiene fronteras y lo supera todo, y que el odio sólo lleva al infortunio y la desgracia, una lección atemporal que todos deberíamos tener siempre presente.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que Romeo y Julieta no se trata de de una lectura del todo fácil. No al menos al principio. Fue escrita hace más de cuatro siglos y por tanto tiene un estilo y un lenguaje particulares, diferentes a aquellos que leemos en las novelas de hoy en día. Se diría que los personajes más que hablar cantan, y no cualquier cosa sino poesía. Cada palabra está escogida a conciencia –también en la traducción- de manera que el conjunto es una suerte de melodía que según cómo te distrae de su entendimiento, que no del embeleso. Así es Shakespeare: no sólo es historia y argumento, es también lenguaje, belleza y armonía.

Pero recuerden que la pasión de Romeo y Julieta es al amor lo que Shakespeare a la literatura: algo grande, una base, un referente, el ideal… una lectura imprescindible y obligatoria.

 

“El jardín de Capuleto. Entra ROMEO.
(JULIETA aparece arriba, en una ventana).

ROMEO
Pero, ¡silencio!, ¿qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el Oriente, y Julieta el sol! ¡Surge, esplendente sol, y mata a la envidiosa luna, lánguida y pálida de resentimiento porque tú, su doncella, la has aventajado en hermosura! ¡No la sirvas, que es envidiosa! Su tocado de vestal es enfermizo y amarillento, y no son sino bufones los que lo usan. ¡Deséchalo! ¡Es mi dueño! ¡Oh, es mi amor! ¡Oh, si ella lo supiera!… Habla…; mas nada se escucha; pero ¿qué importa? ¡Hablan sus ojos; les responderé!… Soy demasiado atrevido. No es a mí a quien habla. Dos de las más resplandecientes estrellas de todo el cielo, teniendo algún quehacer, ruegan a sus ojos que brillen en sus esferas hasta su retorno. ¿Y si los ojos de ella estuvieran en el firmamento y las estrellas en su rostro? ¡El fulgor de sus mejillas avergonzaría a esos astros, como la luz del día a la de una lámpara! ¡Sus ojos lanzarían desde la bóveda celeste unos rayos tan claros a través de la región etérea, que cantarían las aves creyendo llegada la aurora!… ¡Mirad cómo apoya en su mano la mejilla! ¡Oh! ¡Quién fuera guante de esa mano para poder tocar esa mejilla!”

 

Judit Rodríguez
judit@librosyliteratura.es

6 comentarios en “Romeo y Julieta

  1. La leí hace tantos años (tengo la sensación de que debió de ser recién publicada, más o menos, jaja) que tengo que hacer un esfuerzo para recordarla. Haciendo acopio de valor me leí casi seguidas Romeo y Julieta, Hamlet y Julio César, además de La Odisea y La Ilíada. Fue mi descubrimiento de los clásicos. Y para mi sorpresa, ni Shakespeare me resultó tan complejo como esperaba ni Romeo y Julieta es una obra sólo “romántica”, sino que va mucho más allá del tópico del amor imposible. Imprescindible, como tú señalas.

    Saludos.

  2. Recuerdo que leí Romeo y Julieta a la par que mi primera lectura de la Celestina, andaba yo por los …, bueno hace ya mucho tiempo jajajja, y ambos libros me fascinaron.

    Son muchas las versiones que he visto en cine de Romeo y Julieta, y no siendo la mejor, me llamó la atención la interpretada por Leonardo DiCaprio y Claire Danes, por ser una adaptación muy moderna pero que conserva el texto original.

    Reconozco, Judit, que has sido muy valiente reseñando este libro jejejejje

    Un besico!

  3. Difícil reseñar una obra de Shakespeare y desde luego el reto lo has superado con creces. Hace ya muuuchos años (tantos que no quiero ni acordarme) que me leí esta obra y me encantó. Y yo creo que ya es hora de que le haga una relectura.
    Besotes!!!

  4. Es necesario cerrar los ojos ante las novedades, ante lo último, ante las obras contemporáneas, para releer algo que de verdad llega al más grande los corazones humanos

  5. Aun no le leí, aunque sea tan famosa; no se porqué, tampoco; pero esta reseña puede ser un buen empujón para quitarme esa cuenta pendiente; tu reseña, genial, como todas! Saludos!

  6. hola

    tenia una consulta… que significado tiene.

    “en tu boca quedo el pecado de mis labios
    asi q ellos mismos van a tener que retractarse con otro beso”

    gracias

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