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¡Shazam! La Monstruosa Sociedad del Mal, de Jeff Smith

shazam la monstruosa sociedad del mal

shazam la monstruosa sociedad del mal¡Di la palabra mágica!

No es necesario ser de otro planeta ni haber sido picado por ningún bicho radioactivo.

¡Di la palabra mágica!

No debes poseer una abultadísima cuenta corriente. Tampoco hace falta que te expongas a rayos gamma.

¡Di la palabra mágica!

Esta la vez la magia se impone a la ciencia y solo necesitas decir una palabra mágica. Grita. Fuerte y claro.

¡Shazam!

Un rayo seguido de un tremendo trueno te otorgará la sabiduría de Salomón, la fuerza de Hércules, la resistencia de Atlas, el poder de Zeus el coraje de Aquiles y la velocidad de Mercurio.

De esta forma el huérfano Billy Batson se convertirá en un superhéroe de gran poder y de corazón puro. Compaginará el día a día en el que debe patearse las calles en busca de algo que llevarse a la boca con afrontar tareas más místicas y extraordinarias.

Shazam, también conocido por su nombre original Capitán Marvel, fue creado en 1939 por el guionista Bill Parker y el dibujante Clarence Charles Beck. Su primera aparición llegaría en febrero de 1940 en la revista Whiz Comics. Desde entonces ha llovido mucho y la mayoría de ese aguacero tuvo que ver con una lucha entre las editoriales DC y Marvel; los primeros propietarios del personaje, los segundos del nombre original. Con todo, Shazam supo aguantar, a pesar de no ser de los héroes de cómic más populares y de tener que compartir en multitud de ocasiones protagonismo con otros superhéroes de La Liga de la Justicia. ¡Shazam! La monstruosa Sociedad del Mal da al superhéroe de la capa blanca ese papel de protagonista indiscutible que merecía.

En ¡Shazam! La monstruosa Sociedad del Mal Jeff Smith (sí, el creador de Bone, el que tiene en su haber un saco repleto de premios Eisner) se encarga del guion así como del dibujo para plantear una historia de reminiscencias clásicas, ligera y fácil de leer. Una historia en la que veremos cómo nace un nuevo héroe tras llegar a una misteriosa caverna en la que reside un anciano hechicero; una escena repleta de la naturaleza mística del cómic original pero que el autor dota de modernidad, añadiendo además una pizquita de humor blanco que le dará un toque desenfadado. Jeff Smith además deja claro desde el principio, destacándolo con contundencia, quienes son los buenos y quienes los malos. De esta forma se aleja claramente de todas esas obras en las que héroes (atormentados) y villanos (todavía más atormentados) están repletos de matices, en ocasiones imbuidos de forma tosca por un autor que parece que se sienta obligado a ello. Así pues, nos hallamos ante una reinterpretación de ¡Shazam! perfecta para aquellas nuevas generaciones que no conocían nada del personaje pero también para todo avezado lector de cómics que busque el placer de vivir aventuras con sabor a clásico Pre-Crisis.

En el apartado gráfico Jeff Smith nos regala un dibujo de trazo grueso donde priman las redondeces, además de pulcro, refulgente y minuciosamente estructurado dentro de las viñetas. Se me hace difícil elegir entre el robusto y amigable diseño de Shazam, la elegante figura de Tawky Tawny, los variados entes monstruosos o la delicadeza y expresividad de los rostros de los niños protagonistas. Y aquí me detengo para hacer un pequeño inciso, y es que cualquiera que entienda mínimamente de dibujo sabe lo difícil que es dibujar los rostros de los niños. Una arruga de expresión de más y el muchacho de ocho años que pretendías dibujar se acaba de convertir en un enano octogenario. Lo que sí puedo elegir son mis momentos favoritos: el primero es cuando Mary prueba sus poderes. Una escena repleta de travesuras e inocencia infantil. Y la otra es el enfrentamiento final. Ocho páginas mágicas que ponen de manifiesto que se puede alcanzar lo épico sin utilizar interminables y rimbombantes escenas de batalla.

Para finalizar, ¡Shazam! La monstruosa Sociedad del Mal es un cómic publicado por ECC que es delicadamente bonito, con él los adultos volverán a ser niños y los niños confirmarán lo que ya sabían: la magia existe.

Di la palabra mágica.

¡Shazam!

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