
Petirrojo, de Jo Nesbø

A finales de 2008, España entera se vio sacudida por la buena crítica y acogida a la Trilogía Millenium de Stieg Larsson. Esto supuso un boom en la novela negra y policiaca, que llega hasta nuestros días, y también en los autores venidos de los países nórdicos, que encontraron en España un caldo de cultivo idóneo en el que presentar sus historias policiales y detectivescas.
De aquellos tiempos, mientras devoraba una a una las tres magníficas historias protagonizadas por Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander, me iba fijando en el resto de escritores islandeses, noruegos, finlandeses o suecos, de los que las editoriales españolas empezaban a traducir y publicar sus libros. Dos de ellos me llamaron la atención sobre los demás; Arnaldur Indridason fue el primero con el que probé, y con el que he repetido en dos ocasiones más, y ahora, con muchos meses de retraso y tras probar con muchos otros autores, le doy la oportunidad al segundo de la lista, Jo Nesbø.
Jo Nesbø, escritor y cantante noruego, ha lanzado a la fama a Harry Hole, el investigador que le acompaña en todas sus novelas, que han sido reconocidas con grandes premios. “Petirrojo”, publicada en el año 2000, recibió el “Tidenes Beste Norske Krimroman”, o lo que es lo mismo, el premio especial a la mejor novela negra noruega de todos los tiempos, lo que da una primera visión del tipo de novela al que nos enfrentamos.