
La hora 25, de Virgil Gheorghiu

Este mensaje que perdura es el que me interesa rescatar de La hora 25. Igual que otros renombrados libros, este ejemplar recopila todas las miserias provocadas por la Segunda Guerra Mundial y lo hace a través de historias particulares que cuentan con mayor fidelidad el nivel máximo que pueden alcanzar los sufrimientos.
La historia de Iohann Moritz es pura confusión y desconcierto. Su existencia queda moldeada a los caprichos de los gobernantes de turno que decidieron hacer de su vida una herramienta para ayudar al exterminio y a los beneficios políticos y económicos. Nada mejor que la historia de este personaje para ilustrar como las decisiones de los “grandes” perjudican de manera abismal la vida de una persona y destruyen una existencia que, entre miles de seres humanos es insignificante, pero que en un caso particular significan el mundo.
