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Taradas

Taradas, de Viviana Fernández García

taradas

Taradas. Que gran título para esta novela. Una novela corta que se me ha hecho larga, muy larga. Y no es que la narración no sea ligera, que lo es; no es que no enganche su lectura, que seguramente a muchos enganchará; tampoco el problema está en la estructura del libro, que es perfecta para su fin, y por supuesto nada que alegar a la forma de escribir de la autora, lo hace forma inteligente y utilizando la mejor de las técnicas; el problema debe estar en que no me gusta la imagen que la novela da de la mujer en general y de las jóvenes en particular.

Pero he querido creer, he necesitado creer para poder digerirla, que la autora me hablaba de estas cuatro chicas, y de sus familias, como efectivamente “taradas”, enfermas y excepcionales. Y aún leyéndola así, me supera por el desasosiego y la indignación que me ha producido su lectura. Si eso es lo que pretendía, indignar y remover la conciencia del lector, ciertamente lo ha conseguido y la felicito.

También es posible que sea mi edad (paso de los cuarenta), o mi corta adolescencia (a los catorce años, y combinándolo con mis estudios, ya estaba trabajando), la que me haya hecho ver a las cuatro protagonistas como cuatro pijas enfermas; y doy gracias al cielo por no tener amigas taradas, ni una madre tarada, y pido a Dios que mi hija, y las hijas de mis amigas, no sean unas taradas con una adolescencia que les dure toda la vida, y con el grado de estupidez y desequilibrio que tienen estas cuatro idiotas.

Un libro que narra como se entrecruzan las vidas de estas jóvenes estudiantes de periodismo: Virginia, una ex cocainómana que ha cambiado la dependencia de las drogas por la dependencia de un presentador de noticias famoso (y maduro); Esther, que cree que utiliza sexualmente a los hombres cuando es ella la utilizada; Carla, que se humilla hasta el vómito para que su novio no la deje; y finalmente Silvia, una niña perdida que se hunde definitivamente durante la adolescencia.

Cuatro jóvenes universitarias, sin problemas económicos, sin intereses sociales, ni culturales; cuatro jóvenes vacías de neuronas y llenas de sexo, alcohol y drogas, con familias vacías y ex amigos vacíos. Eso sí, alguna hasta lee. Y cierto es que cada una de ellas arrastra una triste historia familiar, muy, muy triste, pero millones de mujeres en el mundo sin dinero, sin apoyos, sin familia, sin estudios, y sin semejantes taras, son, y han sido capaces de sacar sus vidas adelante con historias tan o más tristes y dolorosas.

Lo raro es que a estas cuatro no las mandaran ya de niñas al psicólogo, con la de ellos que hay en paro, y lo que sí me resulta muy pero que muy interesante es que todas ellas acabasen estudiando periodismo.

¿Así está la profesión?

¡Madre mía!

Susana Hernández

P.D.: La autora de este libro, Viviana Fernández García, nació en Lugo en 1980. En 1998 se instaló en ese Madrid que conoce y describe perfectamente, estudió periodismo en la Universidad San Pablo CEU, y traducción en la Universidad Pontificia de Comillas. También tiene el título de traductora jurado en inglés-español. En el año 2006 se mudó a Haití, donde fue consultora de comunicación en UNICEF e impartió clases de poesía española del siglo XX en la Universidad de Haití. Actualmente vive en Luxemburgo y trabaja para la Embajada de España ante la Unión Europea al tiempo que cursa un master en marketing digital.

Ya ven, está claro que Viviana ha aprovechado mucho mejor la vida que sus queridas … “Taradas”.

Por Susana Hernández

Hola amigos, soy Susana Hernández, nací en Valls y allí pase mi infancia pero he vivido en Zaragoza toda mi juventud. En la actualidad resido en la Comarca de Cinco Villas, donde he aprendido a amar la tierra, “la que piso y la que sueño, y aquella con la que me funda cuando polvo sea...”. Felizmente casada y con una hija estupenda.

El foro de Mujeres Progresistas tuvo a bien publicarme un poemario, “Vivir las Cinco Villas”, en el que deseé compartir con mis amigos el amor por la tierra en la que vivo y el respeto por su historia…, y la mía. Y fundirlas en una sola. La memoria histórica está muy presente en mis versos, dando voz a los que un día debieron callar; y la lucha de las mujeres, y la desigualdad… Y de eso escribo y de eso leo y de todo esto hablo en mis reseñas.

Trabajo en un despacho de abogados, y será por ello que también Themis, la justiciera del reino de Zeus, aparece entre mis poemas; fuera de mi jornada laboral, o incluso al mismo tiempo ;) , me dedico básicamente a temas relacionados con la cultura en general y la literatura en particular. Lectora empedernida, amante de la buena conversación, redactora, animadora a la lectura, reseñista, community manager, guionista, colaboradora de revistas literarias… Eterna aprendiz de poeta y exploradora de sentimientos.

28 respuestas a «Taradas»

En fin, vidas tristes y sin muchos prospectos.
Me alegro que te hayas animado a exponer este tipo de obras que despiertan al debate.
Saludos.

Tienes razón Georgi, son vidas tristes, y para mí poco comprensibles; pero está claro que haberlas, las hay.

En cuanto al debate, creo que es interesante saber porqué se llega a tal grado de vacío y banalidad en la vida.

Un abrazo!

No he leído el libro, por tanto no puedo opinar sobre él. El tema que suscita, sin embargo, sí me afecta y exactamente por las mismas razones que a Susana.
Está claro que debe haber más personas de las que nos parece que pueden llegar a convertir su vida en un infierno.
La reseña me ha gustado mucho.

Susana, jejeje, qué radical!! Bueno, a ver, yo estudié periodismo y desde que me licencié y ejerzo como tal creo que estoy un poco más “tarado”, la verdad es que creo que ser periodista me puso la vida del revés, seguramente hubiera sido todo más fácil si hubiera sido cajero de mercadona, menos preocupaciones, sueldo parecido, menos horas de trabajo… jejej, pero también hubiera sido más infeliz. Así que me quedo con mi profesión y mis taras 😉

El libro, me gustó bastante, me gustó la forma en la que está escrito, y los personajes están todos, en mi opinión, llevados al extremo, pero eso no los hace más irreales, y te sorprendería ver la cantidad de gente tarada que hay en Madrid, jajaja. Me gustó la forma de mezclar la violencia lingüística con el lirismo, y me gustó el final. Yo lo recomiendo porque a pesar de que tú dices que no te gusta la imagen que proyecta de la mujer y de los jóvenes, te digo yo, que tengo 24 años, que todos estamos un poco tarados, no tanto como las protagonistas, ni tomamos drogas ni somos adictos al sexo, pero intentamos abrirnos paso para encontrarnos. Que creo que es lo que intentan hacer ellas.

Te dejo el link a la reseña que yo escribí de Taradas, por si quieres echarle un vistazo:
http://cajondehistorias.blogspot.com/2010/10/taradas-de-viviana-fernandez-garcia.html

Un abrazo!!!!

Radical yo??? Jejejej. Radical la novela, ya que no hay margen a la normalidad, no?

Crees de verdad que tu vida sería más fácil si fueras cajero de un super?
Sinceramente, Ismael, lo dudo.

No creo en absoluto que te encuentres entre los tarados, leo tu blog y creo eres un joven con montones de inquietudes sociales e intelectuales.

Todos podemos tener alguna tara, eso es normal, pero que todos los personajes las tengan casi todas???? Jejejeje

Muchos de los bloguers sé que sois periodistas, o habéis estudiado periodismo, y casi todos y todas sois personas comprometidas con muchas cosas, así que debo pensar, a pesar de lo que pone en la reseña, que no era más que una broma para aligerar “mi indignación”, que los tarados, o abandonan durante la carrera o no ejercen, salvo algunos casos en que puede que les sirva para ejercer de “florero” en alguna cadena de televisión (jejejje).

Por cierto, como me alegra vivir en una zona rural! Jajajaja

Gracias por el comentario Ismael, y un fuerte abrazo !!!!!!

Me ha encantado la reseña y los comentarios, me encantan los debates!! El libro lo leí en diciembre, si quieres tengo la reseña y una entrevista con la autora en el blog. Me gustó muchísimo esta novela, y las protagonistas. A ver, yo soy periodista, estudié Periodismo y estoy de acuerdo con Ismael en que un poco tarado sí que hay que estar para dedicarse a esta profesión: malos horarios, trabajar en festivos y fines de semana, malos sueldos, renunciar muchas veces a la vida social, tener poco tiempo para familiares y amigos… Pero vamos, que yo tampoco lo cambiaba por nada. Y también creo que hay muchísimos más tarados por el mundo de lo que pensamos. Supongo que por la edad, acabo de cumplir 27, las historias de estas cuatro protagonistas no me parecieron irreales ni exageradas ni nada por el estilo. Mis ex amigas de Pamplona, de la época del instituto, eran y siguen siendo así, nunca se han preocupado por estudios ni trabajos, no maduran, son eternas adolescentes preocupadas únicamente por salir de juerga, emborracharse y drogarse los fines de semana y por ponerles los cuernos a sus novios o enrrollarse cada fin de semana con uno distinto. Me imagino que os haréis una idea de por qué son mis ex amigas. No pegábamos ni con cola. Bueno, y ya dejo de daros la chapa, perdón por este comentario tan largo. Muchos besos, Susana!!

Muy interesante tu punto de vista, como siempre.

No lo he leído aunque lo tengo en la lista desde el concurso que hicimos en Aventarte, ya que Goizeder participó con esta reseña, quedando entre las cinco finalistas.

¡Ahora me han entrado más ganas de leerlo!!!

Sin haberlo leído, pero después de “escucharos”, tengo que decir que a mi me cuesta creer que estas chicas sean un reflejo de la juventud. No digo tampoco que no haya “taradas” y “tarados” por ahí, que seguro que sí, pero a mi me gusta salir en defensa de la juventud, hay muy buena gente entre ellos, supongo que como ha ocurrido siempre.

¡Yo fui joven una vez y mira que majica soy!!! 😉

Besos.

Como no podía ser do otra manera, Goizeder, leí en su día tu reseña del libro, y además has sido una de las “culpables” de que lo haya leído, jejeje, (hay otros dos culpables)jajjaja.

Y vamos a ver, que quiero que quede muy claro una cosa, el libro me ha gustado, y de no ser así, todo el mundo sabe que no lo habría reseñado.

Ahora bien, no creo que me haya gustado por los mismos motivos que a otras personas, o sí, el caso es que, efectivamente, me parece un buen libro para crear debate y polémica.

Yo, sinceramente, no creo que “la juventud”, en general, esté tan absolutamente “apoyardada” (perdón por la expresión) y sea tan patética. Y precisamente muchos de los que pasáis por este blog sois un buen ejemplo de ello, pero hay muchos más, créeme, montones de jóvenes que están en grupos y organizaciones solidarias, por la paz, derechos de la mujer… que participan en montones de cosas, Los que van a Universidades Públicas y se implican en la vida universitaria, pero, claro, esos no son los que vemos en la tele, ni a los que se les dedican dos líneas en la prensa, esos jóvenes no son noticia (hoy, algunos de ellos, un poco más gracias a las concentraciones convocadas por Democracia Real).

Perdona también por lo extenso de mi respuesta…

y muchos besicos para ti !!!!

Bueno Ana, no tardarás mucho en leerlo jejejej

Mira, leyendo este libro recordé el título de una de las primeras telenovelas que se vieron en España “Los ricos también lloran” que yo no vi, pero el título era de lo más sugerente… Bueno, pues éstas deben ser las hijas de aquellos ricos.(Es una broma)

Cuando lo leas seguro que tenemos mucho que comentar.

Un besico !!!!

EHHHHHHHHHHHHHHHHH ojo que yo estudié periodismo!!!

Para nada me veo representada en esas cuatro mujeres que señalas…pero supongo que hay de todo y no porque vos tengas cuarenta años quiere decir que te choque. Tengo 22 -casi 21 jajaja…voy a empezar a descontar- y a veces me encuentro hablando con mis amigas de ciertos tópicos en tono de incredulidad cuando vemos a gente de nuestra edad comportándose de cierta forma…de eternos adolescentes, sin aspiraciones…pasando de hombre en hombre como si nada. Cortan y al segundo ya tienen nuevo “chongo”. Y porque estar soltera es siempre una cuestión de habladuría.

Podría decir mucho porque siempre hablamos de esto con mis amigas…por lo tanto asumo que este libro (que supongo es el que me hablabas del enojo) también me va a molestar y lamento decirte que en muchas cosas refleja algunas cosas de los jóvenes de hoy…y los que despuntamos y nos comportamos de forma distinta, somos los raros.
No es que yo sea una santa, ni la típica niña buenita…pero al menos tengo aspiraciones en la vida. Y me cuesta mucho hablar con gente de mi edad que lo único proyecto que tienen es para el próximo fin de semana…pero bueno, mi grupo de amigas y yo somos sapos de otro pozo, claramente.

No sé porque me fui hablando sola de este tema…pero despertó el debate y quiero leerlo para enojarme con las protagonistas jajaja.

BANCO A GOIZEDER!!!!!!!

Querida Ros!

Te remito a todas mis anteriores respuestas, querida (En especial a la de Goizeder, claro)

Y a verrrrr, lo de que estudien periodísmo lo dice el libro, no yo.

Y otra cosa, entre nosostras, parece que las periodístas (jejeje) sois a las que más taradas conocéis jejjeje (es una broma, es una broma, no se ma vayan a enfadar…) Ummm yo tengo algunos amigos periodístas, entre ellos vos, y ninguno está “casi” tarado jejeje.

Un besico Amiga!!!!!

Muchas gracias a los que habéis leído la novela, a los que la habéis comentado. Mi objetivo era despertar impresiones, sentimientos, pensamientos… No dejar a los lectores indiferentes, ser sincera. En ningún momento he pretendido hacer crítica social o reflejar a la juventud. Mis protagonistas no son representativas de la sociedad pero tampoco son caricaturas o exageraciones. Este tipo de mujeres existen, y modelos mucho más radicales también. Me sorprende tanta incredulidad en un mundo de ciencia ficción. A pesar de sus taras, deficiencias o defectos, mis “taradas” son personas de carne y hueso. La novela debe leerse sin prejuicios ni etiquetas. No hay moraleja y eso es intencionado.
Me encanta leeros a todos.
Un abrazo

Muchísimas gracias por pasarse por nuestra casa, donde, desde ahora quedará alojado su libro.

Me parece muy interesante lo que comparte con todos nosotros y seguro que nuestras lectoras y lectores habrán agradecido mucho sus palabras.

Un abrazo!

¡Que interesante el debate sobre este libro! Yo también lo leí hace algún tiempo, pero supongo que tampoco supe desprenderme de “mis” prejuicios mientras lo leía. En cualquier caso creo que quien lo comenta después de su lectura ya no está pre-juzgando y en cualquier caso creo que cada lector puede hacer la lectura de un libro como mejor le parezca.

El libro también me gustó, pero he de reconocer que estas cuatro chicas, aun reconociendo que pueden ser de carne y hueso, como dice la autora, y que incluso las hay “más radicales”, no tienen porqué ser aceptadas ni queridas por el lector.

Un saludo para tí, y para la autora.

Sí Candela, realmente ha resultado muy interesante. Tienes razón, es difícil desprendernos de lo que somos a la hora de leer, y naturalmente comparto tu opinión, yo tampoco he sentido ninguna empatía con ese mundo “tarado”, de la misma forma que he leído muchas buenas biografías de seres absolutamente abominables por los que tampoco la he sentido.

Un cordial saludo también para ti!

Yo también soy uno de esos bloggers que cierto día recibió un mensaje de una autora novel que le presentaba su obra e invitaba a leerla. Y lo hice con mucho escepticismo, pero la experiencia de leer la novela se ocupó, una vez más, de corregir mi error.
Ante todo, para entender y comprender a las protagonistas, hay que involucrarse en la historia. No puedes convertirte en un simple lector que tiene un ejemplar entre las manos para entretenerte y pasar el rato (sea bueno o malo).
Taradas nos conduce a una realidad paralela, pero real. A ese submundo de chigas guays atrapadas en sus taras con las drogas, sexo, dependencias… Es ese mundo de tarados que también existe, aunque sean prácticamente invisibles, no porque no las veamos, sino porque en muchas ocasiones nos negamos a verlos.
No solo existen los tarados que nos conmueven y que acaban teniendo un feliz desenlace, como nos presenta en sus obras, el sobrevalorado (en mi opinión), Albert Espinosa.
Viviana Fernández ha sido valiente y nos ha retratado a ese grupo de chicas para hacérnoslas más cercanas, más humanas… porque también existen. Y nos las ha presentado de una manera magistral, sin tapujos ni censuras, tal y como son.
Pero para entender Taradas, lo primero que hemos de hacer es quitar la sábana que cubre nuestro espejo interior y reconocer nuestras propias taras y las de los que nos rodean. Quitarnos esa venda de los ojos que nos hace huir de los imperfectos para convertirnos en perfectos estúpidos.
La lectura de la novela debe hacerse sin ningún tipo de atadura moral y con la mente abierta y despejada. Todo ello ayudará a involucrarnos en la historia.
No tengo más que quitarme el sombrero ante la historia magistralmente escrita y que nos ha presentado Viviana Fernández en su primera novela.
Saludos

Clap, clap, clap. Adoro esa sinceridad. Había leído otras reseñas, todas buenas, pero a mí me daba el mal feeling que de forma tan clara has expresado.
A mi este tipo de literatura no me gusta nada. Ahora bien, podría leerla sólo por la razón que has dado, como una forma de observación de una parte (enferma) del entorno femenino actual, por eso agradezco tu sinceridad. Quedo vacunada.

Me viene a la mente eso que alguien decía (no me acuerdo), pero que se me ha grabado en el cerebrito y no se va ya: “No tengo tiempo para los problemas de la gente sin problemas” jeje
Besicos

Susana:
me ha gustado mucho tu reseña precisamente por sincera. Hay libros que a mi también me han disgustado y en ello tiene que ver mi persona, que no voy con los valores/decisiones de los personajes del libro. El último con el que me pasó esto fue con el de Contra el Viento del Norte, donde los demás ven una historia de amor y yo veo una mujer desenfadada, aburrida y egoísta y un hombre que quizás tiene los pies mas plantados en la tierra que ella.
Me ha gustado eso de que las protagonistas de este libro son las hijas de “Los ricos también lloran” seguro que así es…se necesita ser un padre/madre muy ausente para crear este tipo de mujer eternamente adolescente.
Un beso,
Ale

Gracias por tu amplio comentario Alfred.

Nada que alegar a que la historia está “magistralmente escrita”

En cuanto a como hay que leer un libro, está claro que ni sé, ni quiero vaciarme de todo lo que soy para ello.

Que existe ese submundo, lo sé; que ni me gusta ni lo comparto ni lo comprendo, también lo sé.

Saludos también para ti.

Gracias Ale!!!! Por fin alguien que entiende que se puede discutir con los personajes de un libro, no estar de acuerdo con ellos o incluso que te caigan muy, muy mal.

El hecho de que lo haya reseñado quiere decir que el libro me ha dicho algo y que creo que su lectura es interesante precisamente para debatir sobre él.

Un besico también para ti!

Hola a todos! yo también me leí el libro hace unos meses y me gustó mucho. Yo ya no soy adolescente ni universitaria ni periodista, soy madre y de ciencias y lo que yo vi no fueron 4 pijas enfermas, vi 4 personas cuyas carencias en su infancia les pasaban factura de diferentes maneras. Vi la capacidad o incapacidad de cada una de ellas para superarlo y aceptarse con sus vivencias y con las “taras” provocadas por ellas. Familias así existen, yo lo tengo claro, para mi las protagonistas no son casos tan extraños ni tan lejanos.
Finalmente, felicitarte por esta entrada que ha generado un debate muy interesante. Es curioso las diferentes lecturas y visiones que se pueden tener del mismo libro.
Saludos,

“que ha cambiado la dependencia de las drogas por la dependencia de un presentador de noticias famoso” Qué buen fragmento ^^

No podría leer este libro, me daría rabia e indignación, la misma que me da la gente así cuando las veo en vivo… da mucha rabia que no hagan nada para salir de ese pozo de ignorancia ¡Hay que leer!!!

No, no leeré este libro, no lo soportaría…

Saludos!

En cualquier caso un libro no se juzga por la portada o por la sinopsis, ni siquiera por una crítica. “Taradas” no es el relato de un mundo marginal ni el drama de vidas sin propósito. Muchos de los que decís que no os gusta “este tipo de literatura o personajes” os sorprenderíais.
Os dejo, por ejemplo, otro punto de vista: http://www.elimparcial.es:6680/node/77188
Un saludo
Viviana F

Hola Perkins!

Gracias por tu comentario, y por compartir con todos nosotros lo que el libro te ha transmitido.

Si el libro no me hubiese gustado no estaría reseñado en Libros y Literatura, así que eso lo comparto contigo. Está claro que en cada momento de nuestra vida los libros nos dicen cosas diferentes a cada uno, y en este momento, a mí, el libro me produjo lo que todos habéis podido leer; es posible que en algún otro momento me hubiese dicho lo mismo que a ti, o incluso nada (y entonces el libro no estaría hoy aquí reseñado).

Parece que la reseña ha generado debate, y me alegra, no porque crea que la reseña la hiciese con ese fin, sino porque creo que la lectura de este libro si debe tener ese fin, una profunda reflexión sobre esa parte de la sociedad que tan bien nos describe la autora.

Un abrazo!

Hay ocasiones, Roberto, en que las lecturas que nos indignan son necesarias para conocer otras realidades distintas a las nuestras. Pero puedes adentrarte en estas lecturas sin dejar de ser reflexivo.

En cualquier caso yo te recomiendo su lectura, ya que es la única forma de que puedas sacar tus propias conclusiones.

Un saludo!

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