D. Antonio Machado (Respeten la historia)

epitafio antonio machado

 Dicen que dicen que hay voces que piden el regreso del Viejo Profesor.

Eso dicen.

D. Antonio Machado partió al exilio en el año 1.939, y la ciudad de Collieure acogió a un cansado, enfermo y hambriento poeta; poco después moría, y allí fue enterrado.

Muchos somos los que en alguna ocasión hemos peregrinado hasta su tumba; por el camino, vas recordando su último viaje, su historia, y esa parte de la historia de España.

La tumba de antonio machado
Ahora dicen que dicen que quieren que regrese ¿Por qué molestar “la paz de sus huesos”?.

Él deseó a sus amigos “un sueño tranquilo y verdadero”.

¿No fue Él quien nos dijo que se hace camino al andar?

También dicen que dicen que debería “regresar” al cementerio civil de Madrid.

¿Por qué?

¿De dónde han sacado, los que dicen que dicen, ese deseo del poeta?

¿De su poesía?

¿De su vida?

No lo creo.

Pero si algún día “lo regresan”, sí osan estorbar su descanso, ¿no deberían acaso regresarlo a Sevilla, donde nació a la vida?

¿O depositar sus cuencas, ya vacías, donde nació al amor y a la poesía, junto a su amada Leonor,  en esos campos de Soria que siempre llevó consigo en el corazón?,

“En la desesperanza y en la melancolía de tu recuerdo, Soria, mi corazón se abreva …”

D. Antonio Machado no duerme su eterno descanso en la cuneta de una carretera de donde deba, por dignidad, ser desenterrado; descansa allí donde, ligero de equipaje, le llevó su último viaje; cerca de España, cerca del Mediterráneo y junto a su amada madre.

Nadie debe cambiar su historia, nuestra historia, la Historia.

Monumento a Antonio Machado

Susana Hernández Sánchez

4 comentarios en «D. Antonio Machado (Respeten la historia)»

  1. Gracias César!
    Ya hace años que la familia habla de que es sensible a las opiniones que solicitan el traslado de sus restos. Pero creo que si no se ha hecho es porque entre Sevilla, Baeza y Soria habría un fuerte conflicto. Pero en pequeños corrillos, se planteó su traslado al Cementerio Civil de Madrid, pretendiendo, a mi entender, que este planteamiento solucionaría el problema de otras rivalidades. El problema es que cada uno cree representar la voluntad del poeta. Pero nadie sabe cual era realmente su voluntad.

    Un abrazo

    Susana

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