Publicado el

Las mil caras de Anonymous, de Gabriella Coleman

Vivimos en una época en la que absolutamente todo está conectado. Parece un tópico, pero es la cruda realidad. Vivimos una época en la que estamos absolutamente interconectados hasta el punto de que un agricultor extremeño, con su móvil, tiene el mismo acceso a la información sobre plagas que atacan los cultivos que un estudiante de doctorado del MIT. Internet nos brinda esta oportunidad pero no debemos olvidarnos de que cada vez que accedemos a la red, una parte de nosotros queda al descubierto y no es menos verdad que dichas posibilidades de acceso son tan grandes como frágil es…

Lee la reseña completa