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Las Guerras Lácteas, de VV. AA.

las guerras lácteas

Renovarse o morir. Reinventar. Adecuar a los nuevos tiempos. Adaptar el producto al público objetivo. Ese que ladra, ese que manda, ese que tiene el dinero en el bolsillo. ¡Brainstorming! A veces tocando la tecla correcta: mundos oscuros e inquisitoriales, muertes necesarias, sexualidades reconstruidas… ¡Tormenta de mierda! Otras intentando lo absurdo: simples cambios de vestuario, orígenes alterados de forma burda para acceder a la sobrevalorada corrección política, resurrección (¿en serio?), cuarta o quinta resurrección…. ¡Miradme soy posmoderno! ¡Miradme soy accesible al público medio! ¡Intentaré no tirarme un pedo para no ofender! Gracias por su compra. Aquí tiene. Trague con embudo…

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La Patrulla Condenada: Nada, de Gerard Way y Nick Derington

la patrulla condenada nada

Si me preguntan cómo llegué hasta My Chemical Romance, no sabría responder. ¿Escuché alguno de sus temas por la radio? ¿O formaba parte de la música que acompañaba a un spot televisivo? ¿Merodeaba por Youtube, saltando de videoclip en videoclip, y llegué hasta ellos? Ni repajolera idea. El caso es que me atrapó. Me atrapó hasta tal punto que llegué a escuchar en bucle, durante mucho tiempo, algunos de sus temas más conocidos. En especial el titulado The Black Parade (tema que suena ahora mismo mientras escribo esta reseña) que de tanto en tanto me pongo y canto a grito…

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La Patrulla Condenada: Ladrillo a ladrillo, de Gerard Way y Nick Derington

la patrulla condenada ladrillo a ladrillo

La luz que hoy emite el sol es extrañamente sedosa. Se enrosca entre los titánicos edificios que se cimbrean peligrosamente, como espigas de trigo mecidas por la suave brisa primaveral. Las calles han amanecido desiertas y el silencio es un embustero, falso testimonio de una ciudad súper poblada. Una figura humana, de rostro enmarañado, que se pasea por la acera de enfrente atrae mi atención. De la mano lleva una correa, al final de esta hay un perro inmensamente peludo. El can está intentando defecar pero le está resultando imposible. El hombre alza al perro y olisquea su ano, seguidamente…

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