
La joven de las naranjas, de Jostein Gaarder
Otra vez estamos, con este libro, frente a lo que podemos decir es el círculo perfecto. Es decir, aquellos libros que comienzan por una base, crecen y se desarrollan, para finalizar redondos y completos. Dejan satisfecho al lector como una especie de promesa cumplida, de tiempo bien empleado, de confianza en lo leído.
La joven de las naranjas puede estar dirigido a un público joven, pero sin dudas es interesante para una mirada adulta, tal vez por los temas o tal vez por las formas. Gaarder construyó una serie de hechos muy cotidianos pero a la vez únicos, momentos que se dan entre padres e hijos de una manera natural pero que conservan lo mágico de aquello que se construye en familia.
