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Me pregunto…

Me pregunto...

Me pregunto…, de Jostein Gaarder

Me pregunto...

 

¿Los ladrones se lavan los dientes? ¿Cuál es el rascacielos más pequeño del mundo? ¿Los mamuts van al cielo? Éstas son algunas de las preguntas que me han regalado mis hijos recientemente. Cualquiera que sea padre conoce la maravillosa experiencia de ser de nuevo partícipe de la inabarcable imaginación infantil. Para los niños, se dice, todo es posible. Yo matizaría esa frase un poco y, sin negarla, diría que para los niños todo es verosímil.

Lo verdaderamente difícil, para los padres, viene cuando las preguntas de nuestros hijos no versan sobre rascacielos o mamuts, sino sobre asuntos todavía más serios.

¿De dónde viene el mundo?
¿Hay algo que haya existido siempre?
¿O todo surgió de la nada?

Y ahí, no nos engañemos, poco podemos ayudarles.

Jostein Gaarder tampoco les ofrece respuestas. No es ése el objetivo de este libro. Al igual que con su celebrado El mundo de Sofía, que se convirtió en un best-seller mundial hace ya veinte años, Gaarder pretende nada más y nada menos que acercar a los niños a la filosofía. No olvidemos que “filosofía” significa “amor por la sabiduría”, y, por mucho que para algunos la experiencia escolar pueda no ser especialmente grata, es innegable que los niños, por naturaleza, aman el saber.

No es éste el sitio para discutir si nuestros sistemas educativos saben inspirar o no ese amor por la sabiduría, así que me limitaré a señalar que Gaarder aborda la cuestión de una manera exquisitamente sencilla. En este Me pregunto… el autor plantea preguntas, preguntas tan sencillas, rebuscadas y profundas como las que puede plantear cualquier niño y poner a su padre en serios aprietos.

¿Aquéllos que ya no están en el mundo pueden saber cómo nos va a los que seguimos aquí?

Quizá la filosofía no nació cuando el hombre se preguntó de dónde venimos y a dónde vamos, sino cuando un niño se preguntó:

¿Qué me da más miedo perder?

Pero ojo, que en realidad las preguntas que se hace Gaarder son sólo la mitad del libro. Incluso me atrevería a ir más lejos y sugerir que no son más que el complemento de la verdadera historia. Y ésta es la que nos cuenta con sus dibujos el ilustrador turco-noruego Akin Düzakin, una historia bellísima, enigmática y, por qué no decirlo, triste.

Un niño abandona la casa en la pradera donde vive y, seguido de una extraña presencia, se adentra en el bosque. Es un bosque oscuro, donde, como a lo largo de todo el libro, formas y colores están difuminados. En ese bosque desentierra un pequeño tesoro. Asustado de repente por esa presencia que lo sigue, echa a correr, y la cajita con el tesoro se cae y todo su contenido se desparrama por la hierba. Sin comprender nada, el niño se ve de repente asaltado por los recuerdos.

¿Cómo es posible que pueda acordarme de algo que sucedió hace mucho tiempo?
¿Qué me hace olvidar algo?
¿Y qué me hace de repente recordarlo de nuevo?

No desvelaré más sobre la magia de esta preciosa historia, universal, conmovedora y sin un ápice de sentimentalismo. Un libro para ver, imaginar, pensar, recordar, y que a mí, a mis 44 tacos, me ha llegado a lo más hondo.

¿Qué es lo mejor y lo más importante de la vida?

¿Cómo deseo vivir?

3 comentarios en “Me pregunto…

  1. Ays, qué bonita reseña has hecho. Me la llevo apuntada, que estoy segura que a mí también me va a calar, pese a estar ya al borde los cuarenta…
    Besotes!!!

  2. Muchas gracias, Margarita. Estoy seguro de que te gustará.
    P.D. ¡Qué febril la mirada!

  3. He leído “El mundo de Sofia” y también he visto la película, y aseguro que, “ME PREGUNTO” es mi próxima meta. Fascinado con el trabajo del Sr. Gaarder. Enhorabuena.

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