
El último lapón, de Olivier Truc
Laponia. Donde el frío hace que hierva la sangre y donde el calor no se posa por mucho que lo busquemos. Un lugar desde el que rara vez llegan noticias, pero que guarda en su interior una historia maravillosa. Eso es Laponia. Una tierra de tradiciones, de conflictos por sus tierras, de mitos ancestrales. Una región donde la ganadería de renos da de comer a cientos de personas, y donde los yacimientos mineros son un bien que muchos investigadores quisieran encontrar. Un territorio, una región, una equis en el mapa que está a punto de cambiar la visión que teníamos de lo que allí no sucedía. Porque El último lapón nos traslada allí, nos traslada a una visión donde la nieve y el aire cortan la carne, la resquebraja, para después engullirla como sólo los buenos asesinos son capaces de hacer. El frío, la nieve, el aire, las bajas temperaturas. Todos son características de un paisaje que, al mirarlo en derredor, es capaz de helarte la sangre y de matar en silencio. Eso también es Laponia, y estáis a punto de descubrirlo por vosotros mismos.
Kautokeino. Laponia Central. Un tambor ancestral desaparece. La culpa recae sobre varios sospechosos. Pero lo que parecía un simple robo con tintes políticos, se convertirá en una labor de investigación a contrarreloj, ya que el cadáver de un ganadero sami aparece en las inmediaciones, con las ojeras cortadas. Sin duda, un revés para la región, donde parecía que nunca sucedía nada…

