
Purga, de Sofi Oksanen

Desde el momento en que Aliide encuentra a Zara desmayada en su jardín comienza a desvelarse una vieja historia de rivalidades y traiciones familiares que obliga a las dos mujeres a enfrentarse a su pasado.
Opina Rodrigo Fresán que “cuando empezamos a leer, nuestra relación con los libros pasa por la identificación con el personaje. (…) Con el correr de los años, el lector deja de identificarse con los héroes de la ficción para identificarse con la realidad del escritor. El cómo se cuenta una historia acaba imponiéndose por encima de la historia misma. No estoy seguro, entonces, de que los lectores evolucionen. Pienso que, tal vez, acaban perdiendo algo por el camino, lo más importante: la posibilidad de ser uno con el héroe, de combatir y vencer a su lado”.
Como soy de los que suelen fijarse más en cómo está escrito un libro que en la historia en sí, no estoy seguro de que lo más importante al leer un libro sea la identificación con el protagonista, aunque sí es cierto que apartarse de él para sentarse junto al escritor tiene algo de pérdida. En todo caso, estoy convencido de que cuando se tiene una buena historia que contar, basta con contarla, sin artificios ni trucos, como haría un cocinero que disponiendo de los mejores ingredientes no puede sino preparar un guiso sencillo y sabroso, sin necesidad de añadirle especias que enmascaren su sabor original.