
Libros educativos para descubrir el mundo 23
Hablar de libros siempre me ha producido un placer extraordinario. Será porque poder hablar de ellos es como unir a varias personas con las mismas lecturas que a mí más me han llegado. Eso es lo que pienso siempre que me pongo a hablar de libros infantiles. Algo dentro de mí se emociona a la hora de hablar de unos libros que son, por definición, aquellos que forjan una edad, la mejor, la que tarde o temprano se acaba por echar de menos, y que construye parte del carácter que después manejaremos de adultos. Por eso son tan importantes. Por eso, además, hablo una vez al mes de libros educativos. Porque no hay mejor lugar para aprender cosas que, entre otros, los libros. Hoy toca conocer cosas nuevas. Hoy toca, de nuevo, que los pequeños abran los libros.


