Publicado el

Dilo bien y dilo claro, de Antonio Martín y Víctor J. Sanz

Dilo bien y dilo claro

Dilo bien y dilo claroHace unos meses no tenía idea alguna de qué o quién era Cálamo & Cran. Y cuando tu oficio consiste mayoritariamente en editar textos, decir esto es poco menos que ser barman y no saber qué narices es el cardamomo. Así que poco antes de dar un curso de gramática con ellos me explicaron en el trabajo que era una de las empresas más conocidas en lo relativo a formación sobre escritura. Y pese a que, siendo sincero, un curso de veinte horas de ortografía y gramática impartido en cuatro días se hace algo duro, me gustó la forma que tenía el instructor de explicar las reglas que tantas veces había escuchado antes —en la carrera, el instituto y hasta el colegio— y que se olvidaban con tanta facilidad. Así que cuando leí que Antonio Martín y Victor J. Sanz, director y tutor respectivamente de esta empresa, habían sacado un libro sobre comunicación, tuve bastante claro que pisaba sobre terreno seguro.

Dilo bien y dilo claro viene a echar una mano a aquellos que trabajamos con palabras diariamente, ya sea elaborando informes, corrigiendo textos, mandando correos a diestro y siniestro para que prueben nuestros productos o dando conferencias con nuestro amigo el PowerPoint vigilando nuestras espaldas. Eso incluye a un número muy elevado de personas, no todas con los mismos conocimientos en el ámbito de la redacción. Seguramente por ello, los autores se han centrado en lanzar al mercado un trabajo accesible, a través de una de las máximas que defienden a lo largo del mismo: la importancia de la claridad a la hora de exponer las ideas. Y es que de ahí se puede extraer el que para mí es el mensaje más importante que ofrece este libro y que conviene grabarlo a fuego: lo difícil es hacerlo sencillo. Así, los autores animan, y no sin razón, a huir del abuso de las pasivas, de las subordinadas, de las frases largas, de tratar de usted al lector siempre que no sea imprescindible… consejos que, en mi caso y pese a mis esfuerzos, no siempre consigo aplicar. Aunque poco a poco me estoy quitando de esos vicios.

Por otro lado, a pesar de que en su portada se define como ‘Manual de comunicación profesional’, el libro está planteado como un curso práctico, en el que desde el comienzo se nos pide que vayamos resolviendo algunos ejercicios de redacción. Esto hace que podamos ir viendo e incorporando algunos trucos para desatascar nuestra vena creativa. Y es que, si en algo puedo decir que me ha ayudado esta lectura es en intentar buscar nuevos enfoques a la hora de abordar los textos que escribo. Si hay un miedo indisociable al redactor es el del papel vacío. Para remediarlo, Martín y Sanz aportan recetas variadas para que podamos encarar de una forma más eficaz a esa pantalla en blanco que en ocasiones está tan poco receptiva. También me ha sido útil lo relativo a la conexión de ideas, ya que soy de esos que va anotando lo que le viene a la cabeza sin ton ni son y acaba viéndose con serios problemas para encontrar un orden y un sentido a esa lista interminable de datos y pensamientos.

En definitiva, Dilo bien y dilo claro es un auténtico curso de comunicación, un texto que tengo claro que revisitaré en numerosas ocasiones, ya que además de dar unas pautas generales para mejorar nuestra capacidad comunicativa aporta soluciones a problemas muy habituales, desde el tratamiento del género a cómo configurar Word para sacarle el máximo rendimiento. Problemas que conviene solucionar adecuadamente para que se nos entienda de la mejor forma posible. Porque, aunque a veces se nos olvida, ese es el auténtico propósito de la comunicación.

[product sku= 9788416984169 ]
Publicado el

El libro de cocina light + fácil del mundo, de J.-F. Mallet

El libro de cocina light + fácil del mundo

El libro de cocina light + fácil del mundoDesde que estoy en Libros y literatura, he reseñado algún que otro libro de cocina. Y no porque yo sea una cocinillas a la que le encanta pasar el tiempo entre los fogones. No. Todo lo contrario. No se me da especialmente bien cocinar. Pero porque no me gusta. No me apasiona eso de invertir mi tiempo preparando alguna receta. Prefiero las cosas rápidas, sencillas y fáciles. Vale, sí, es por pereza. Si me pongo a cocinar algo es porque tengo una mañana o una tarde completamente libre y puedo disfrutar de lo que estoy haciendo en ese momento. Si, después de cocinar, tengo mil cosas que hacer, mi cabeza nada más que va a estar pensando todo lo que viene después y que tendré que hacer tarde o temprano. Hay gente a la que le relaja cocinar. No es mi caso. A mí, me estresa. Pero por eso decido leer libro de cocina, para motivarme, para conseguir ideas que hagan que la pereza se vaya de mi cuerpo. Para probarme a mí misma y ver si soy capaz de hacer algo medio comestible. A veces lo consigo.

Por eso cuando descubrí El libro de cocina + fácil del mundo pensé que ese era mi libro. Que estaba escrito para mí. Y es para mí por tres motivos: el primero es que las recetas que propone conllevan una duración mínima; el segundo es que necesitan muy pocos ingredientes, que normalmente se pueden encontrar en cualquier nevera —no es como en esos libros de recetas que te piden sangre de unicornio para que el plato salga bien—; y, tercero, que la complejidad de la elaboración es menos tres. Vamos, recetas buenas, fáciles y asequibles. Qué más queremos. Pero parece que los de Larousse han pensado que sí que pueden ofrecernos algo más, y aquí es donde nace El libro de cocina light + fácil del mundo. Porque la operación bikini es una realidad y se acerca peligrosamente. Llega abril y empezamos a quitarnos capas de ropa y a ver que el invierno se nota en nuestros vaqueros un poco más de lo que nos gustaría. A ver, tenemos que partir de la base que yo soy una gran defensora del cuerpo de invierno. Aquí cada uno es como es, y lo único que necesitas para ponerte un dichoso bikini, es tener un cuerpo. Punto. Pero vale, acepto que la gente quiera dejar atrás ese par de kilos que se le han pegado como si fueran una lapa, para conseguir sentirse mejor con uno mismo. Y, precisamente para eso, ha llegado este libro de recetas. En él encontramos platos sencillos, rápidos y asequibles pero que tienen una carga calórica inferior a la que solemos ingerir normalmente. Echando simplemente un rápido vistazo a las recetas, vemos que incluyen dos datos extremadamente importantes: las calorías y su aptitud para dietas sin gluten o sin lactosa. Y, digamos, que a mí esto último me interesa más que las calorías, ya que me diagnosticaron celiaquía hace unos años y ahora tengo que controlar muchísimo lo que como. Ahora, después de tanto tiempo, comer en casa no supone ningún problema, pero sí que puede llegar a convertirse en algo monótono. El ser alérgico a algo, o estar a dieta para perder peso, limita. Hace que solo puedas ingerir determinados alimentos y su uso al final acaba siendo siempre el mismo. Teniendo a mano El libro de cocina light + fácil del mundo, cuyas recetas han nacido de la mente de J.-F. Mallet, la originalidad vuelve a aparecer en la cocina. Miras una pechuga de pollo y piensas que hay más opciones que no hacerla a la plancha. Digamos que te hace ver la comida con otros ojos.

No prometo nada. No sé si llevaré a cabo alguna de estas recetas o si seguiré con mi comida monótona en la que el arroz es la base de todo. Pero prometo que dejaré bien cerca este libro para que, en los momentos en los que me crea capaz de adentrarme en el mundo de las sartenes y las cazuelas, tenga un amigo fiel que me guíe en la oscuridad.

[product sku= 9788416984053 ]
Publicado el

El libro de cocina + fácil del mundo, de J. -F. Mallet

El libro de cocina + fácil del mundo

El libro de cocina + fácil del mundoYa que nos ponemos sinceros, os voy a hacer una confesión. Desde hace unos meses estoy metida en un proyecto muy gordo: estoy mirando casas para irme a vivir con Aarón, mi pareja. Hemos tenido que mirar terrenos, promotoras, hipotecas (bancos y más bancos), hacer más papeleo del que nos gustaría, pensar en la distribución de la casa, los muebles, los acabados… en fin, una lista interminable de cosas. Y ahora, cuando ya está el proyecto en marcha y ya veo la casa de mis sueños como algo palpable, voy y me pregunto a mí misma: “¿y tía (porque yo a veces me llamo tía a mí misma, cosas de la vida), se puede saber de qué narices te vas a alimentar cuando vivas con Aarón?” Porque no es que él sea un manitas de la cocina, y yo tampoco, para qué nos vamos a engañar. De hecho, yo solo suelo cocinar “en serio” los fines de semana. El resto de días me alimento de cosas a la plancha/arroz/verduras que se hagan en menos de 20 minutos. Incluso 20 minutos me parece mucho tiempo. Si se puede hacer en 10, mucho mejor.

Muchas veces, por no decir todas, es por falta de tiempo. Trabajo por las mañanas y por las tardes me dedico de lleno a la oposición (y a LyL, no os pongáis celosillos). Así que, sinceramente, lo último que me apetece cuando tengo un rato libre es ponerme a cocinar. Y ya no digamos ir a hacer la compra… muero solo de pensarlo.

Entonces un día vi en un escaparate El libro de cocina + fácil del mundo y fue una sensación como de atracción inmediata. Como si el libro fuera un imán y yo una chapa metálica enorme. Ese libro estaba pensado para Aarón y para mí y, sobre todo, para nuestra próxima convivencia juntos. ¿Sabéis lo bueno de este libro? ¿Lo grandioso, lo maravilloso, lo increíble, lo ¡impresionante!? Pues bien, se trata de que en cada receta solo se usan de media unos cuatro ingredientes. Sencillos. De esos que se pueden encontrar en cualquier sitio (incluso en mi nevera) y que  no hay que ir a buscarlos a Mordor ni al Corte Ingles —que para mí vienen siendo un poco lo mismo—. Te plasman fotografías de los ingredientes, para que no haya lugar a confusión y la explicación del plato te la resumen en unas cinco o seis líneas, yendo al grano. Sin florituras ni palabrejos extraños. Vaya, para que todo el mundo pueda entender las directrices sin cagarla y no hacer un trifle como aquel que hizo Rachel de Friends el día de Acción de Gracias. Y no todos tenemos un Joey en nuestra vida que se coma nuestros desastres, así que mejor hacer las cosas bien. Por cierto, haciendo un inciso en esto, AMO Friends con todas mis fuerzas y más o menos en todas las conversaciones que tengo sale alguna comparación con un capítulo de esta serie. También aplicable a los Simpsons. Tenía que decirlo, ya que nos estamos sincerando y empezamos a conocernos un poco mejor.

Cuando recibí el libro, subí una foto a Twitter (esto es más bien marujeo, pero tenía que contarlo). Y la editorial, Larousse, me contestó diciendo que cuando hiciera mi primer plato basado en las recetas del libro de J. –F. Mallet, tenía que subir una foto del resultado. Pues bien, hoy me he atrevido y he hecho unas endivias con bacon al horno para chuparse los dedos. Bueno, a mí no me han parecido tan buenas porque no es que me gusten mucho las endivias. Pero el plato ha quedado monísimo y al menos he podido usar unas endivias que sino iban a acabar poniéndose malas. Así que nada, creedme cuando os digo que este libro me va a sacar de más de un apuro. Además, me he enterado de que dentro de muy poco sacarán la versión light, así que no puedo pedir más.

No sé si mi convivencia con Aarón será más fácil teniendo El libro de cocina + fácil del mundo —cariño, si estás leyendo esto, no pienses que va con segundas ni nada de eso ;)—, pero al menos esa conversación de “¿qué comemos hoy?” nos la podremos evitar.

 

[product sku= 9788416368976 ]
Publicado el

Historia a pie de calle, de Alberto de Frutos

Historia a pie de calle

Historia a pie de calleSe titula Historia a pie de calle, pero podría perfectamente haberse titulado Historia viva. Servidor, que ya peina unas cuantas canas, vivió muchas de las historias que conforman este libro, y aquéllas que no, siguen vivas en el recuerdo de mi señora madre. Y allí donde su memoria no llegue, sí lo hará la de muchos de vuestros abuelos. Y ahí para de contar, porque insisto, aquí no hay carlistas ni guerras de Marruecos: esto es historia viva.

La generación a la que pertenezco se ha entregado en cuerpo y alma a la nostalgia, y el fenómeno de alguna página web ha dado lugar a un auténtico bombazo editorial. Pero Historia a pie de calle va bastante más allá de la mera nostalgia y el buen rollo. Nuestra historia reciente comprende ocho décadas, algunas más alegres y prósperas que otras, otras más duras y grises que algunas, y este libro les hace a todas un somero a la vez que completo repaso, recordando nuestras efimeras glorias, sin escatimar los momentos de dolor.

Son del siglo pasado, sí, pero muchos de estos recuerdos parecen aún más lejanos en el tiempo. Y si no, decidme: ¿cuándo terminaron las emisiones del programa de Elena Francis? 1984. ¿Y el NO-DO? 1981. ¿Cuándo dejó de publicarse El Caso? Agárrate, lorito: en 1997.

Sería un error, no obstante, pensar que este libro se limita a entretener, que lo hace y mucho, y a dejarnos en el pecho un suspiro de uf, parece que fue ayer o jo, parece que hace siglos. De lectura fácil accesible y enromemente amena, Historia a pie de calle, ante todo, informa, y además, algo más que meritorio en estos tiempos que corren, lo hace sin recurrir a los tópicos manidos y casi inevitables en los que, por aquello del qué dirán, tantos cronistas se ven obligados a incurrir al recordar los momentos más espinosos de nuestra historia. Y el que quiera entender, que entienda.

Alberto de Frutos ha dividido el libro en seis periodos históricos que, a su vez, están compuestos de pequeños artículos o crónicas. Los de mi generación, desde luego, disfrutaremos con los dedicados a la movida madrileña o el mundial de España, pero, como señalaba antes, no todo ha de ser buen rollo, y de Frutos hace muy bien al recordar episodios tan tristes como el aceite de colza o los años más sangrientos de ETA. Y al lado de estos artículos, digámoslo así, inevitables, también hay otros de gran interés para ver de dónde venimos, como los dedicados al inicio del programa Erasmus, a la huelga general del 88, o a la capacidad de superviviencia del dinosaurio falangista durante todo el periodo de la transición.

Personalmente, sin embargo, y como aprender me gusta todavía más que revolcarme en la nostalgia, he disfrutado sobre todo con el retrato de aquella España en la que crecieron mis padres y abuelos, la de la República, la guerra, la posguerra, el Auxilio Social, el nacimiento de El Corte Inglés, las primeras quinielas, la mariquita Pérez con la que jugaba mi madre o las coplas que tarareaba mi abuela.

Hay muchos libros sobre nuestra historia reciente, pero pocos se dejan leer tan bien como Historia a pie de calle.

[product sku= 9788416641123 ]
Publicado el

Pan casero

pan casero

Pan casero, de Iban Yarza

pan caseroSí, no os habéis equivocado, estáis en Libros y Literatura y hoy toca una reseña de un libro de cocina. No sólo de un libro de cocina, sino de un libro… ¡para aprender a hacer pan! No, no os penséis que os habéis vuelto locos, pero es que a mí últimamente me ha dado por empezar a ser un cocinillas – que diría mi madre – y una de mis asignaturas pendientes era la de aprender a hacer pan, y, por azares de la vida, hace ya algún tiempo, en un viaje a Barcelona, vi en plena calle una demostración de su autor, Iban Yarza, y me quedé con la mosca detrás de la oreja. Unos meses después, trabajando en la librería, nos llegaron grandes cantidades de este libro, Pan casero y decidí, tras encontrar muchas recomendaciones por ahí de gente que se había animado a hacer pan por su cuenta, a emprender este camino que se traduce en poder comer algo hecho por nosotros mismos, y recuperar una tradición que parecía haberse perdido entre tanta comida basura y llena de plástico enlatado. Por lo que, aunque no os lo creáis, este libro se merecía una reseña por una cuestión solamente: por acercar al gran público la oportunidad de hacer pan – esa es la razón obvia -, pero también porque nos ayuda a alejarnos, de alguna manera, de esa especie de individualidad que tantas veces nos atenaza y que nos ha hecho perder las relaciones sociales que son las que, si se me permite la licencia, hacen girar este mundo.

Sigue leyendo Pan casero

Publicado el

Libros educativos 23

alex ayuda con el perro

Libros educativos para descubrir el mundo 23

libros educativosHablar de libros siempre me ha producido un placer extraordinario. Será porque poder hablar de ellos es como unir a varias personas con las mismas lecturas que a mí más me han llegado. Eso es lo que pienso siempre que me pongo a hablar de libros infantiles. Algo dentro de mí se emociona a la hora de hablar de unos libros que son, por definición, aquellos que forjan una edad, la mejor, la que tarde o temprano se acaba por echar de menos, y que construye parte del carácter que después manejaremos de adultos. Por eso son tan importantes. Por eso, además, hablo una vez al mes de libros educativos. Porque no hay mejor lugar para aprender cosas que, entre otros, los libros. Hoy toca conocer cosas nuevas. Hoy toca, de nuevo, que los pequeños abran los libros.

Sigue leyendo Libros educativos 23

Publicado el

Libros educativos 21

hola, gracias, adiós

Libros educativos para descubrir el mundo 21

libros educativosRepetiré, hasta la saciedad, hasta que me quede en silencio para siempre, que aprender a través de los libros es uno de esos regalos que hay que tener siempre presente. Porque la lectura no sólo anima a divertirse, a conocer otros mundos, a vivir fuera de nuestra realidad, sino que nos une a ella, nos permite comprenderla, y de esa manera caminar de forma distinta por ella. El conocimiento, el bien entendido, es poderoso y está lleno de fuerza. P or eso, siempre que se me permite, me encuentro aquí con todos vosotros hablando de libros educativos que conseguirán que los más pequeños se acerquen a los libros, sí, pero también aprendan qué es lo que les rodea, algunos hábitos saludables y conozcan cuál ha sido su pasado, el de la Historia, con el simple gesto de abrir un libro y pasear los ojos por sus páginas. Comenzamos, ¿os parece?

Sigue leyendo Libros educativos 21

Publicado el

Libros educativos 19

a lavarse los dientes

Libros educativos para descubrir el mundo 19

libros educativosUna de las profesiones que más me gustan es la de profesor. Enseñar, mostrar el mundo a aquellas miradas tan ávidas de nuevo conocimiento. Por eso me da rabia que sea una profesión tan denostada. Y ya que hablo de educación, de esa forma que tienen ellos de ampliar la visión de los niños pequeños que se sientan en las aulas, hablo esta vez de los nuevos libros educativos infantiles que han llegado a mis manos y que pueden convertirse en el complemento perfecto de esa profesión que, en estos tiempos convulsos que corren, es una de las imprescindibles y no debería ver recortado absolutamente nada. Así pues, en este pequeño espacio, os hablaré de libros para que los niños aprendan, pero si se me permite también será un pequeño espacio de admiración por todos aquellos que enseñan a unos niños que quieren saber, quieren conocer, quieren descubrir que el mundo es tan grande que, a veces, es imposible querer abarcarlo todo de una sola sentada.

  Sigue leyendo Libros educativos 19

Publicado el

Libros infantiles 17

los secretos de los magos

Libros infantiles de hoy y de mañana 17

niña leyendoHace poco, mientras caminaba por la calle acompañado de mi sobrino pequeño, me dio por fijarme en cómo hablaba, en cómo iba mirando todo lo que tenía a su alrededor y lo nombraba. Puedo decir, con orgullo de tío, que es un niño espabilado para la edad que tiene y sorprende oírle nombrar cosas que conoce ya desde que es un renacuajo. Pero una de las cosas que me sorprendió más fue la capacidad contarse historias propias, historias inventadas a raíz de un simple autobús que cruza la calle, o de un semáforo que está cambiando su color. Él hablaba y hablaba como si le fuera la vida en ello y me contaba todas las vidas que había tenido el semáforo, el autobús, que el paso de cebra era en realidad un paso para ir al espacio, o cosas parecidas. Por eso me enorgullezco de él cada vez que lee un libro, porque ese niño, que un día se hará mayor, ha sabido captar, como lo harán los libros infantiles que os traigo hoy, la diversión que puede estar escondida tras las pastas de unos libros que nos cuentan, siempre, algo diferente.

  Sigue leyendo Libros infantiles 17

Publicado el

Libros Educativos 17

Construyo el cuerpo humano

Libros educativos para descubrir el mundo 17

libros educativosEducar. El tema de la educación está siendo debatido hasta la saciedad en estos momentos. Palabras y más palabras que se lanzan como dardos para hacer daño. Y es incomprensible, teniendo en cuenta que la educación es una parte básica de nuestro crecimiento como personas. Sabéis, los que nos seguís desde hace un tiempo, que aquí enseñamos algunas recomendaciones de libros educativos para que todos, y repito, todos, podamos aprender de los libros. No sé hasta cuánto el tema de la educación será motivo de discusión, de debate, de sinsentido, pero el caso es que yo voy a intentar aportar mi granito de arena para que todos vosotros podáis encontrar esos títulos que no sólo logran que los niños de hoy en día puedan divertirse, sino también aprender y convertirse en personas mucho mejores, personas con sentido común, personas con criterio, para que las palabras dejen de ser dardos, dardos envenenados, y que la educación no se convierta nunca más en motivo de debate sino en simple motivo de mejora.

Sigue leyendo Libros Educativos 17