Publicado el

Bambi, de Felix Salten

bambi

bambi¿Bueno y qué? No he visto Bambi. Nunca. Lo reconozco. Trozos sueltos por azar en algún telediario aprovechando el estreno de alguna cinta de la factoría Disney para rellenar hueco con algún minirreportaje o en Días de Cine o similar, sí. Pero soy uno de esos monstruos sin corazón que ha crecido sin haber visto la –dicen que traumatizante– película. Aunque acabo de leer el libro. Y seguramente muchos de los que han visto la peli estarán convencidos de que ese pequeño e indefenso cervatillo es una invención de Disney, como pueden ser Dumbo o WALL-E, pero nada más lejos. Es más. La mayoría de los argumentos de las cintas de animación de la casa del ratón, propietaria de Marvel, de la Fox, (y de EE.UU de aquí a cinco años) están basadas en libros, pero esa es otra historia.

No sé muy bien qué me llevó a querer leer la novela. Tal vez la curiosidad por conocer el origen de la mítica película o comprobar si lo que se cuenta en él difiere de lo contado en el filme (y aunque no la he visto sé que en la cinta aparece Tambor, pero en el libro no aparece ningún conejo llamado así y que sea el amigo de correrías de Bambi). Admito que en el dossier de prensa me llamaron la atención las ilustraciones textiles, tan sutiles y a la vez tan descriptivas y expresivas con tan solo paño e hilo.

El caso es que lo he leído. Y me ha gustado, pero me queda una duda. ¿Realmente es un libro infantil? No estoy tan seguro de ello. Yo diría que es una lectura para un público juvenil y adulto pero, desde luego para nada infantil, ya que tiene algunos pasajes algo gores (uno de los personajes, por ejemplo, y no hago espoilers, muere con los intestinos fuera…) ¿Que los animales hablan? Sí. También en Rebelión en la granja. Todo tipo de animales hablan en Bambi, e incluso las hojas de los árboles, pero aún así, no es motivo suficiente para catalogar a un libro de infantil.

¿Y de qué va el libro? De la vida. Del descubrimiento de todo lo que rodea a nuestro corzo (no es un cervatillo como en la peli) desde que nace en un bosque europeo (tampoco es de EE. UU, como en la peli). De las enseñanzas que su madre le va impartiendo. De las dudas y temores, de dónde buscar comida, qué senderos recorrer, cuándo dormir, del crecimiento y madurez y también de la soledad y la muerte. Del ciclo de la vida, como dicen en El rey león. Y del miedo. De Él. Él que es el/los cazador/es y por extensión la especie humana, a quien todos los animales temen por haberle visto matar con una tercera mano y un ruido atronador, por creerle todopoderoso, superior a ellos, y un dios de vida y muerte.

Me he llevado una gran alegría al leer Bambi. El ritmo es el adecuado, la prosa no es complicada (esperaba aburridas descripciones de los elementos del bosque) pero sí muy cuidada y describe muy bien animales, flora y el comportamiento de los animales en el bosque, como una gran familia no unida, o mejor, como una comunidad de vecinos, en la que todos van a lo suyo, con sus prisas y sus problemas y solo de vez en cuando, sobre todo cuando Él aparece, hacen unión.

Es un libro emotivo, vital, que te inocula las ganas de ir a un bosque, de caminar pisando esas hojas secas que avisan a los animales de que Nosotros estamos ahí, de pedirles perdón, de escuchar a los arrendrajos e intentar ver a todos los animales que podamos y entender que son parte de este mundo que antes era todo suyo y que poco a poco se lo hemos ido quitando. Entender que ellos solo quieren hacer su vida, sobrevivir…

Alguien dijo que le parecía mentira que se hubieran comprado los derechos de un cuento tan simple en el que “nace un cervatillo, matan a la madre, encuentra pareja…” Lo cierto es que no es para nada un cuento tan simple. Hay mucho más en él. Es ecologismo puro, amor a la vida y a los animales y un intento de empatizar con ellos. Es el ciclo de la vida, ya lo he dicho antes, y es un libro que merece leerse.

Aprovecho para felicitar a Thule por la fantástica edición que se han currado. Les ha quedado un libro precioso por dentro y por fuera. Todo un regalo.

[product sku= 9788416817016 ]
Publicado el

Brujarella, de Iban Barrenetxea

Brujarella

BrujarellaSin duda, Brujarella es uno de los libros infantiles más divertidos que he leído últimamente. Bueno, ya sabía a lo que iba, porque había leído geniales críticas sobre este librito, pero la verdad es que ha superado con creces mis expectativas.

Editado por Thule y escrito e ilustrado por Iban Barrenetxea este libro me parece un buen regalo para nuestros peques, pero también para adultos. Brujarella está en esa línea fina de literatura infantil que admite cualquier tipo de lector. Y es algo de lo que todos los libros juveniles no pueden presumir. Vamos, que este libro divierte a niños y adultos por igual. Guay, ¿verdad?

Sí, como podéis intuir por el título, la cosa de va de brujas. Y Brujarella es nuestra protagonista, la bruja más limpia del mundo que, un día, al tender su colada anual, se da cuenta de que le falta uno de sus adorados calcetines de rayas. ¡Pero bueno!, ¿quién habrá sido el descarado que ha osado robarle a Brujarella su calcetín?

Además, al mismo tiempo, algo muy extraño está ocurriendo en el bosque de Terragrís. Todas las ranas están desapareciendo y eso es algo muy grave, porque como bien sabemos, las brujas necesitan a las ranas para poder realizar sus pócimas. Así que, La Hermandad de Brujas del Bosque convoca una reunión urgente para tratar de resolver, entre todas, el misterio. El clan de brujas es de lo más peculiar, os aviso. Cada una más extravagante y divertida que la anterior.

Pero nuestra Brujarella, que llega tarde, pierde un poco el hilo de la reunión y ella sigue empeñada en que lo que hay que resolver es el misterio de los calcetines desaparecidos. Y allá que se va, a peinar el bosque tratando de encontrar algún indicio. No irá sola, Cordelia, la urraca le acompañará.

Y por el camino, como ya se sabe que ocurre en los cuentos, encontrarán amigos de lo más variopintos: que si un lobo, un pingüino… lo típico. Pero lo cierto es que forman un buen equipo y entre todos, conseguirán resolver el gran misterio.

Para ello deberán adentrarse en la mansión del marqués de Grenouille, un tipo de lo más siniestro que esconde un gran secreto. Un secreto tan maligno como él.

Pero me estoy pasando, será mejor que os deje descubrir qué es lo que sucede con Brujarella y sus amigos, las ranas y los calcetines. Aún queda mucho por averiguar.

Brujarella es un libro muy entretenido, acompañado por unas ilustraciones tan sugerentes que nos sumergen de lleno en el mundo de las brujas. La diversión y el entretenimiento están garantizados. ¿Qué más se puede pedir?

[product sku= 9788416817214 ]
Publicado el

¡Vaya figura!, de Cecilia Campironi

Vaya figura

Vaya figura

Cuando leí de qué iba ¡Vaya figura!, me llamó muchísimo la atención: ¿y si conociéramos a las figuras retóricas en persona? En este libro, la ilustradora italiana Cecilia Campironi ha convertido veintinueve figuras retóricas en curiosos personajes para que, al describir su personalidad, comprendamos de forma divertida en qué consisten cada uno de estos recursos del lenguaje. Qué idea tan sencilla y tan genial. ¿Cómo no se le había ocurrido a nadie antes?

Las figuras retóricas están ahí todo el tiempo, en lo que escribimos y en lo que decimos, pero pocas veces somos conscientes de que las empleamos, incluso ignoramos su nombre y su significado. Reconozcamos que si a nosotros nos dicen que nos dejemos de lítotes y cleuasmos, que no saben cómo tomarse nuestros disfemismos o que están hartos de nuestras tautologías, la mayoría no tendremos ni idea de qué nos están hablando. Por eso, aunque ¡Vaya figura! está dirigido al público infantil (a partir de los seis años), me parece un libro necesario para personas de cualquier edad, puesto que pone en valor la riqueza de nuestro lenguaje y nos explica muchos de los recursos que tenemos a nuestro alcance y a los que no les hacemos todo el caso que se merecen.

Los nombres de los personajes son una muestra del humor y de la elocuencia que destila este libro. Conocer al señor Lítote, a mamá Juego de Palabras, a monsieur Galicismo, a tío Disfemismo, a su excelencia doña Énfasis, al dúo Ironía y Sarcasmo, a míster Dissimulatio, a señora Enumeración, al profesor Palíndromo, a la diva Onomatopeya, a su majestad la Metáfora, a princesa Símil, al bebé Neologismo, al mago Oxímoron, al maestro Aliteración, a Mimí Reduplicación, a caballero Tautología, a Chema Zeugma, a vuecencia Anástrofe, a don Cleuasmo, a doña Eufemismo, a maese Clímax, a Nadia Sinécdoque, a Diana Metonimia, a señorita Hipérbole, a comandante Acumulación, a tete Holofrase, a Ña Elipsis y a tata Paráfrasis nos saca una sonrisa, tanto si reconocemos a las diferentes figuras retóricas en estos curiosos personajes o las descubrimos por primera vez. ¡Vaya figura! se convierte así en un libro ilustrativo, divertido y hasta poético, al que se puede volver más de una vez, ya que sus explicaciones y sus atinadas ilustraciones facilitan la tarea de comprender e interiorizar la amplia variedad de figuras retóricas que la lengua pone a nuestra disposición.

Con ¡Vaya figura!, de Cecilia Campironi, la editorial Thule suma otro excelente título a su selección de libros infantiles, y por eso no me cansaré de recomendar su catálogo a grandes y pequeños. Me parece una lectura ideal para compartir entre padres e hijos. ¿Por qué no jugar a encontrar figuras retóricas cada día? Una forma amena de que unos y otros aprendan sin apenas darse cuenta y una manera efectiva de enriquecer el lenguaje que empleamos a diario, pues buena falta nos hace. Porque los adultos deberíamos saber diferenciar las figuras retóricas más allá de la archiconocida metáfora y los niños merecen libros que les ayuden a que su vocabulario vaya más allá de la holofrase.

 

 

 

 

[product sku= 9788416817160 ]
Publicado el

El bosque de los troles, de John Holmvall

el bosque de los troles

el bosque de los trolesEmbobada, así me he quedado yo con El bosque de los troles. Y no es una forma de hablar, no. Me he quedado prendada de las preciosas ilustraciones de John Holmvall, sin poder apartar los ojos de las dulces expresiones de los niños que se adentran en los bosques y de los entrañables troles que salen a su paso. Vale, esos troles suelen raptar a esos aventureros niños, pero con esas enormes orejotas y narizotas es imposible que les tenga manía; en el fondo, no tienen malas intenciones… Y si la cosa se complica, siempre habrá un hada —elfina en el libro— o un duende que acudan a echar una mano, ¡son tan majos!

¡Ay, es que se me cae la baba con este libro! Si ha causado esa fascinación en mí ahora, que ya tengo una edad, imaginad lo que me hubiera provocado en la infancia. Me veo leyéndolo todos los días y cogiendo folios para intentar copiar las imágenes una y otra vez, hasta acabar calcándolas cuando me diera cuenta de que era incapaz de dibujar semejante maravilla. Si en este momento tuviera una máquina del tiempo, viajaría al pasado para regalarme este libro. Eso sí, con la condición a mi yo de siete años de que no calcara nada, que eso estropea las páginas y El bosque de los troles no merece ese atropello.

El talentazo de John Holmvall hace que este libro sea pura magia, pero también hay que dar las gracias a John Bauer, el ilustrador sueco en el que se inspira y que a principios del siglo XX fue el encargado de ilustrar las colecciones de cuentos de hadas suecos. La estética es prácticamente idéntica y, al igual que hiciera Bauer, John Holmvall recupera los cuentos populares nórdicos de troles, duendes y elfinas, pero para hacer las delicias de los niños del siglo XXI en esta ocasión. El bosque de los troles está compuesto de cinco historias: «El trueque», «Lía-María», «Los viajeros», «Cascabelita» y «El caminante». Pequeñas aventuras llenas de humor que nos adentran en ese mundo de magia que se esconde en las profundidades del bosque y que, además, nos enseñan a respetar la naturaleza, a buscar la verdadera esencia de nosotros mismos y el valor de la amistad. Un libro divertido, hermoso y con un toque instructivo. Una joyita, vamos.

el bosque de los troles ilustracion

Cuanto más hojeo El bosque de los troles, más me enamoro, y es que es el libro perfecto para soñar con seres fantásticos. Me parece imposible mirar estas ilustraciones y no retrotraerse a la niñez, esa época en la que pensábamos que si mirábamos en la seta adecuada, encontraríamos un gnomo; si observábamos bien entre la maleza, veríamos un hada revoloteando o si nos atrevíamos a entrar en la penumbra de las cuevas, nos toparíamos con una familia de troles.

¿Sabéis qué? Creo que con El bosque de los troles he hallado mi máquina del tiempo: con él no puedo viajar literalmente al pasado, pero me basta con contemplar las ilustraciones de John Holmvall para reencontrarme con la niña que fui. Quizá sea mi yo adulto el que necesitaba ese regalo.

[product sku= 9788416817153 ]
Publicado el

Yo voy conmigo, de Raquel Díaz Reguera

Yo voy conmigo

Yo voy conmigoQué bonito el primer amor, ¿verdad? Esas mariposas en el estómago, ese tú me das un caramelo y yo te doy un regaliz, tú me prestas tu gorra y yo te regalo un cromo. Sí, hablo del primerísimo amor, el amor inocente e infantil que todos hemos sentido cuando estábamos en el colegio. Bien pensado, además del primer amor, es el amor más puro, ¿no os parece? Porque ahí sí que no había reproches, ni celos, ni nada que echarse en cara. Eso era amor, inocente sí, pero amor al fin y al cabo. ¿Lo recordáis? Seguro que sí.

De esto trata Yo voy conmigo, del amor más puro, ese que no te pide nada a cambio. Hace poco os hablaba sobre ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?, un genial cuento de la escritora e ilustradora Raquel Díaz Reguera que ha sido todo un éxito. El libro del que hoy os hablo también es obra de esta autora y lo cierto es que tiene su inconfundible sello. Además de las ilustraciones, que son realmente preciosas y achuchables, este cuento tiene ese toque brillante que Raquel Díaz Reguera sabe bien cómo dar a sus libros. No es una historia cualquiera, no es cuento sin más. En sus páginas hay mucha sabiduría y una enseñanza tan positiva que creo que este libro debería ser también lectura obligatoria.

“¿Estamos dispuestos a cambiar lo mejor de nuestra forma de ser para gustar a los demás? ¿Vale la pena?”

Esta es la frase que aparece en la contraportada del libro y es también la idea principal de este cuento. Muy acertada es también la cita de Juan Manuel Serrat que encontramos al principio de libro: “No escojas solo una parte, tómame como me doy, entero y tal como soy, no vayas a equivocarte”.

A nuestra pequeña protagonista le gusta Martín y lo sabe bien. Cuando pasa por su lado le pica la nariz y sus rodillas se ponen tontas. Pero parece ser que Martín no se ha dado cuenta. Él nunca se ha fijado en ella.

Entonces, todos sus amigos empiezan a decirle lo que tiene que hacer: estarás más guapa con el pelo suelto. Las gafas no te quedan bien. Borra esa sonrisilla de tu cara. Deja de canturrear. Y ella decide hacerles caso. Pero claro, como veis, todos los consejos que la niña recibe pasan por cambiar no sólo su aspecto, sino quién ella es en realidad.

¿Estará dispuesta a renunciar a ser ella misma para que su querido Martín se fije en ella?, ¿valdrá la pena?

Yo voy conmigo me ha enternecido y me ha encantado. Me parece un libro muy necesario con un mensaje auténtico que deberíamos inculcar a nuestros pequeños (y de paso, revisar nosotros mismos). Ya os digo yo que no merece la pena. El amor no pide cambios ni quiere cortarnos las alas.

Si Raquel Díaz Reguera sigue sacando libros tan preciosos como estos, se va a convertir en una de mis autoras infantiles favoritas y yo no tengo ningún problema, reconozco que ya me tiene ganada.

 

[product sku= 9788415357841 ]
Publicado el

¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?, de Raquel Díaz Reguera

¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?

¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa?Pues la verdad es que se me ocurren pocas cosas más aburridas que ser una princesa (rosa, verde o amarilla, da igual). Bueno, quizás una conferencia política, una charla entre el presentador de Documentos TV y Jesús Hermida o quedarte encerrado en una biblioteca que solo tenga libros de Jorge Bucay y Paulo Coelho. Está bien, esto último no es aburrido, es directamente una tortura. Y de las peores.

De pequeñas casi todas las niñas sueñan con ser princesas. Es un hecho. Supongo que parte de la culpa se la debemos echar al señor Walt Disney y sus repipis princesas. Aunque, afortunadamente, ese estereotipo de princesa remilgada y pedante ha ido cambiando con el tiempo y cada vez podemos ver a más princesas guerreras y con un par de narices. ¡Bravo!

Yo no recuerdo que quisiera ser princesa cuando era pequeña, ni cuando veía esas películas o leía cuentos sobre ellas. No era mucho mi estilo. Sí, ¿qué pasa? Una ya tenía estilo desde pequeña. Nunca he sido ni fina, ni delicada, ni risueña. Qué le voy a hacer, tengo otras virtudes. Supongo también que el llevarme cuatros años con mi hermano y el haberme pasado la infancia jugando con él y sus dinosaurios y he-men, jugando al fútbol en el pasillo de casa o con su monopatín no ayudaban mucho a verme en el papel de princesa. En cualquier caso, debe ser un rollo.

Y eso es precisamente la pregunta que nos plantea este libro: ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa? y esa es también la pregunta que se hace Carlota, la protagonista de este cuento. Cansada de que todo lo que la rodea sea de color rosa, de esas princesas tan absurdas que andan besando sapos para ver si encuentran a su príncipe azul y que siempre hacen cosas tan aburridas, Carlota se pregunta por qué las princesas no pueden surcar mares, salvar a príncipes y vivir mil aventuras. Esa pregunta se la hace a sus padres, a los consejeros del reino y a todas las personas importantes que la rodean, pero todos tienen la misma respuesta. Pero, ¿por qué no pueden ser los príncipes los que vistan de rosa y las princesas las que maten dragones?, ¿por qué tiene que ser tan sumamente aburrido ser una princesa?

¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa? ha vendido más de 15.000 ejemplares y no me extraña. Hacía tiempo que no leía un cuento tan original y sincero. Un cuento que, como podemos leer en la contraportada, sirve para romper un montón de estereotipos. Además, yo que soy una enamorada de la ilustración, puedo deciros que las ilustraciones que aparecen en este libro son preciosas. Y encima es una maravillosa sorpresa descubrir que la escritora y la ilustradora son la misma persona: Raquel Díaz Reguera. Genial, ¿verdad?

Un libro que debería ser lectura obligatoria por el mensaje tan importante que transmite de manera tan sencilla. Así que ya sabéis, papás, mamás, niños y niñas, gente a la que le guste el rosa y gente que lo deteste: tenéis que leer este extraordinario libro.

[product sku= 9788492595587 ]
Publicado el

Caperuza, de Beatriz Martín Vidal

caperuza

caperuzaArte. Los libros son arte. Y punto. Algunos más que otros. Algunos se lo merecen. Otros ni siquiera gastar saliva para hablar de ellos. Pero Caperuza es arte. Lo diría gritando si pudiera meterme en el procesador de textos y se me escuchara. Porque lo que ha hecho Beatriz Martín Vidal no se puede describir de otra manera. Lo intento. Quiero que me salgan las palabras, las noto en las puntas de mis dedos, fluyendo en mi cabeza sin que pueda ponerlas en orden, pero es que suele decirse que cuando el arte se te mete dentro, no hay palabras suficientes para describirlo, para captar en una palabra todo lo que te ha producido, para contrarrestar sus efectos con un poco de realidad, para bajarte a tocar los pies de nuevo, a vivir lo que estabas viviendo en ese momento. Me encuentro en casa, solo, abriendo este libro, y según las páginas van pasando, en una lectura que no lo es en su forma ordinaria – ya lo entenderéis más adelante -, me encuentro quedándome en silencio, anonadado, absorbido por cada una de las imágenes que ha creado la autora, resoplando, suspirando más bien, con una especie de hormigueo continuo en mis extremidades. Y esto sólo lo puede producir el arte. Y qué bien que sea el arte en un libro, en una lectura, repito, en un libro. Porque para eso valemos los lectores, para esto tenemos a los autores, para transportarnos, a través de sus creaciones, a otro nivel que se aleja de lo que conocíamos hasta ahora.

La historia la conocemos todos. Caperuza nos enseña lo que todos hemos visto en cualquier cuento clásico que nos hable de una niña que va a casa de su abuela y por el camino se encuentra a un lobo. De ahí en adelante, no hay nada que no os pueda contar que no sepáis. Pero no. En realidad nada es como os lo estáis imaginando. Mirad la portada. Sólo con ese juego de los colores, con esa imagen, ya uno empieza a pensar que lo que está a punto de descubrir no es eso que todos hemos conocido desde hace años. Y abre la primera página. Y abre la segunda. Y se da cuenta que no hay texto, que sólo nos encontraremos con imágenes, pero que esos dibujos, ese arte joder, está hecho para que todos nos sintamos de alguna manera que no logro muy bien identificar. Y lo intento. No suelo quedarme callado ante una lectura. Siempre creo saber qué decir, cómo decirlo, en qué momento unir las palabras para que se entienda lo que un libro ha significado. Y este libro. Ay, este libro. Se queda para mí, para siempre, en una de esas estanterías en las que están sólo los libros que han marcado un antes y un después en la vida de alguien. Porque es Caperucita Roja, pero no lo es al mismo tiempo. Porque cada uno de los dibujos nos habla, nos cuenta una historia, algo que ya conocemos, pero que significará algo completamente distinto.

Hablo de Caperuza y pienso que no es un libro para niños. Quizás para jóvenes. Puede que para adultos. El caso es que yo, considerándome adulto, he visto cómo mis sentidos se quedaban bloqueados. Síndrome de Stendhal lo llaman. Yo simplemente lo llamo un viaje alucinante. Porque no conocía a Beatriz Martín Vidal. No había visto antes su trabajo. Pero quiero conocerlo, meterme de lleno en lo que nos tenga que contar. Por favor, editoriales, denle trabajo. Que aquí tendrá a un admirador para los restos. Leer no siempre tiene que convertirse en un acto en el que nuestros ojos van pasando por las hojas, por las letras, mientras nuestro cerebro va uniendo el significado. En lo que puede convertirse es en uno de esos instantes en el que abrir un libro se considere una aventura, una de las buenas, que te deje sin aliento. Este libro lo hace. Este libro lo consigue. Y si alguno no lo siente así, disculpadme, es que no tiene sangre en las venas. Porque el arte, esta obra, debiera ser vista por todos aquellos que se precien de gustarles la literatura. Ya sea callada o hablada. Lo mismo da.

[product sku= 9788416817061 ]
Publicado el

Novedades infantiles 25

agenda

Novedades infantiles 25

Novedades infantilesCuando llega el verano siempre parece que aquello que hemos vivido durante los primeros meses del año se acaba. Es una especie de final para que un nuevo comienzo dé lugar y podamos disfrutar. Los niños – con esa edad tan maravillosa – disfrutan de unos cuantos meses en los que el tiempo libre, el sol, y cómo no, la lectura, son la compañía perfecta para poder echar volar su imaginación y, por qué no, crear historias que les salgan de dentro y les lleven por mundos que no se habían esperado nunca. Los libros infantiles de hoy vienen acompañados por un calendario que, de tenerlo entre las manos, os podrá ayudar a saber aquellas curiosidades de vuestros libros más emblemáticos. Lo de después, serán historias que no podréis olvidar.

Sigue leyendo Novedades infantiles 25

Publicado el

Novedades infantiles 24

como reconocer a un monstruo

Novedades infantiles 24

Novedades infantilesSigo diciendo que tengo mucha suerte. Tanta que, a veces, no acabo de creerme demasiado tener la oportunidad de, cada domingo, poder hablar de libros infantiles que más me hayan llamado la atención en los últimos tiempos. Pero aquí estoy, un día más, para tratar de explicar lo que he encontrado revolviendo entre los catálogos de algunas editoriales y, además, en la Feria del Libro de Madrid a la que asistí y ante la que no me pude quedar indiferente, al ver algunos de los libros que aparecían en las casetas que adornaban el Retiro. Una de esas ocasiones en las que uno disfruta rodeado de libros. Por eso, tras mucho pensarlo – y, sobre todo, disfrutarlo – he decidido traer aquí estos cuatro libros que me han encantado. Empecemos.

  Sigue leyendo Novedades infantiles 24

Publicado el

Libros infantiles 23

Libros infantiles de hoy y de mañana 23

niña leyendoHay veces, cuando lo necesito, que las reseñas infantiles, en este espacio que se me permite tener los domingos, hablo de una editorial en concreto porque los últimos libros que me han llegado son tan especiales que merecen su espacio propio. Hoy las editoriales que he elegido han sido Thule y Ekare que, siendo como es, una editorial infantil me ha hecho poder soñar por un momento con mi sobrino y a él le ha hecho descubrir algo diferente, historias que no se pueden encontrar en cualquier parte, y eso es una suerte para los que, como yo, gustan de la literatura, en todas sus formas, para que los niños experimenten y crezcan sabiendo que los libros pueden ser los mejores compañeros, la mejor compañía, ese amigo con el que caminamos a lo largo del mundo, a lo largo de las edades, a lo largo de todo el tiempo que nos falta por vivir.

  Sigue leyendo Libros infantiles 23

Publicado el

Libros infantiles 20

gato rojo gato azul

Libros infantiles de hoy y de mañana 20

niña leyendoMe encanta dormir. Pero lo que más me gusta de ese espacio de tiempo es soñar y después recordar lo que he soñado. Y olvidémonos de pesadillas y sueños malos. De lo que yo hablo es de esas ensoñaciones que nos hacen despertar con una sonrisa y nos alegran la mañana cuando, una simple imagen suya, vuelve a nuestra cabeza. Quizá por eso me gusta tanto leer. Me permite tener una imagen clara de lo que he vivido entre las páginas de un libro sin tener que esforzarme demasiado. Los libros infantiles que os traigo hoy me han hecho recordar esos instantes en los que, tomándome un café, me reía conmigo mismo por haber conseguido que una imagen de mis sueños recuperara toda su fuerza. Hay quien dice que los libros no sirven para nada pero, ¡si ellos supieran!. Yo lo tengo decidido. Seguiré abriendo un libro y dándoselo a conocer a los pequeños porque algo me lo pide, porque no puedo hacer otra cosa, porque no se me ocurre mejor regalo para compartir con todos vosotros.

  Sigue leyendo Libros infantiles 20

Publicado el

Libros educativos 19

a lavarse los dientes

Libros educativos para descubrir el mundo 19

libros educativosUna de las profesiones que más me gustan es la de profesor. Enseñar, mostrar el mundo a aquellas miradas tan ávidas de nuevo conocimiento. Por eso me da rabia que sea una profesión tan denostada. Y ya que hablo de educación, de esa forma que tienen ellos de ampliar la visión de los niños pequeños que se sientan en las aulas, hablo esta vez de los nuevos libros educativos infantiles que han llegado a mis manos y que pueden convertirse en el complemento perfecto de esa profesión que, en estos tiempos convulsos que corren, es una de las imprescindibles y no debería ver recortado absolutamente nada. Así pues, en este pequeño espacio, os hablaré de libros para que los niños aprendan, pero si se me permite también será un pequeño espacio de admiración por todos aquellos que enseñan a unos niños que quieren saber, quieren conocer, quieren descubrir que el mundo es tan grande que, a veces, es imposible querer abarcarlo todo de una sola sentada.

  Sigue leyendo Libros educativos 19