Publicado el

Diez veces siete

diez veces siete

Diez veces siete, de Maruja Torres

diez veces sieteTítulo: Diez veces siete
Autora: Maruja Torres
Editorial: Planeta
Páginas: 248
ISBN: 9788408126324

Desde que me recuerdo lectora de periódicos, fundamentalmente de El País, mi mirada lo primero que siempre ha buscado, si la había, era la columna o el artículo de Maruja Torres. Tenía un amigo al que le gustaba compararme con ella a la voz de ¡Vaya par de lenguas viperinas!, y yo, a pesar de que eso para él era un insulto, esa noche dormía feliz. No sé si me entienden… Es lo que tenemos las chicas de barrio venidas a más 😉

Como les digo, me gustaban esos artículos, también los de Rosa Montero, estas dos mujeres eran mis referentes. Lo que es realmente extraño es que nunca me decidía a leer ninguna novela de ellas ¿Por qué? No les sabría decir. Pasaron muchos años antes de leer La hija del caníbal de la Montero o Mujer en guerra de Maruja Torres. Ninguna de las dos me defraudó, así que de vez en cuando les leo algún otro libro, pero sigo siendo más fiel a ellas como periodistas, o mejor dicho como comunicadoras, porque eso son, para mí, fundamentalmente. Cada una a su manera ¡Claro!

Nosotras, como diría mi amigo, a lo bruto, dando zarpazos a diestro y siniestro, pero con mucha gracia y buen rollito. “Es importante recordar con justicia, pero sin rencor, porque el rencor corroe a quien lo alberga, se le come las vísceras”, así de bien lo explica en el libro Maruja.

Siete veces diez, me ha resultado un libro increíble, de esos que solo se pueden escribir si uno está muy seguro de sí mismo o si se ha reinventado diez veces, una cada siete años, porque tener setenta años y tanta vida en tus espaldas debe dar aplomo. También mientras lo leía pensaba que un libro como este lo escribe quien puede, esto es, quien es conocido y famoso, que yo sé que esto gusta a la gente, ver quien se ha hecho a sí mismo saliendo no ya del barro sino de debajo del barro. Porque no debemos olvidar que estamos ante un libro de memorias en el que la autora nos cuenta de donde vienen, ella y la señora Lola, su madre:


“Nosotras vivimos en donde habita la gente que está debajo de la gente, pero hay quien lo tiene peor: en el Somorrostro, en las barracas. Esos están debajo de nosotras, según mi madre –aunque no se atreve a decir que no sean decentes ellos también-, y yo no me debería quejar, al fin y al cabo la familia nos ha recogido, no seas desagradecida. Has salido a tu padre, se desgañita Lola cuando olisquea mi rebeldía”

¡Ay, esa rebeldía de Maruja Torres que tan presente ha estado en toda su vida… Y en toda su obra!

Un libro en el que nos hablará de su Barrio del raval (también llamado Chino) de Barcelona en el que nació y creció, de Lola, su madre, que “ya era vieja por dentro y por fuera cuando ella nació”, y de Francisco, su padre, que las abandonó, y de su tío, que murió demasiado pronto, y de “las mujeres de la familia”, y de que gracias a la lectura, “Desde niña escapaba por dentro, utilizando sueños románticos y reparadores: Alguien vendrá y me rescatará. Aparecerá un elegante extranjero y se me llevará lejos… “. Ya ven, Dickens, y en especial su Oliver Twist, dando esperanzas a la pequeña María Dolores Torres. ¿A cuantos niños habrá salvado este autor de la desesperanza? Esas infancias en las que como dice la autora “todo se resolvía a gritos y a hostias”.

Maruja no tuvo suerte, Maruja buscó la suerte. No estudió periodismo, pero ha sido respetada por la profesión, respetada en sus opiniones y en sus reportajes porque siempre ha querido formar “parte de ese grupo que pretende dejar mejorado el mundo al que asomó. No se consigue casi nunca. Es el camino de lo que vale la pena. El camino. Pensé mucho en mi infancia, durante la tarde de primavera agrisada que me propongo reseñar de inmediato. Y en como me reinventé siempre que fue necesario. Aproximadamente, cada siete años”.

Esa tarde gris plomiza es la tarde en la que sale del edificio de El País, dando un portazo, y para no volver. Dolida y dolorida, pero firme. Otra parte muy importante de su vida. Ese periódico y sus diferentes Directores, de ellos nos hablará, de todos, incluso de Moreno, al que ella llama “El Químico”, al que incluso le dedicó un libro, y bien que se arrepiente. Yo imagino que muchos y muchas escritoras se habrán arrepentido alguna vez de alguna de las dedicatorias de sus libros.

Y Líbano de fondo, su amada Beirut, y sus amados y amantes, y sus amigos presentes y ausentes, Vázquez y los hermanos Moix; y su última y nueva reinvención, el salto a las redes sociales. Y todo ello envuelto en palabras, en esa literatura salvadora siempre presente en la vida de Maruja Torres.

¿El feminismo? Toda Maruja rezuma feminismo del de verdad, del que no quiere dar un paso a tras ni para tomar impulso, y en el libro, como os podéis imaginar se huele por todas y cada una de sus palabras.

Susana Hernández

2 comentarios en “Diez veces siete

  1. Increíble, dices, entonces tengo que leerlo.
    Creo que por eso puede que me caiga bien esta mujer porque es una mujer como diría Jelinek que “es”, de las pocas que da la sensación que es lo que es porque así es como quiere ser, de las que no dan concesiones de su personalidad por adaptarse a un roll. Debe ser eso el auténtico feminismo.
    En fin, leeré el libro, seguro que van a ser unas veladas de lo más entretenidas. Ahora sólo falta que se me contagie un poquito de su energía.

    1. Con retraso, con mucho retraso vengo a decirte que sí, jajajaj que esta sería una buena amiga de Jelinek, pero Maruja más clara, más transparente 😉

      También nosotras aprenderemos, o ya lo estamos haciendo, a resurgir una y otra vez de nuestras cenizas jajaja

      Un besico muy feminista!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *