La caída de los reinos

La caída de los reinos, de Morgan Rhodes

la caida de los reinosLas novelas juveniles son perfectas para el verano. Esta es una de esas frases que me aterran y que pasarán a los anales de la historia como algo a erradicar (junto con el brécol y las bombas fétidas). Si de algo tendríamos que nutrirnos cuando somos jóvenes es de buenas historias, y no sólo en la época estival. Por eso, cuando en mi trabajo me piden libros para jóvenes en verano, porque es la única fecha en la que leen, yo me echo a temblar, casi me da una especie de epilepsia, y miro a esa persona con cara de haber chupado un limón recientemente. La literatura es una cosa de todo el año, señores, y si sólo fuera como ustedes dicen se perderían obras maestras como “La caída de los reinos” que lo tiene todo, todito, todo, para convertirse en uno de esos éxitos que nadie debería perderse, en uno de esos libros con lo que crecer y de los que acordarse mucho más allá de la juventud. Así que no me vengan con eso de que la lectura para los jóvenes es sólo en verano. Si siguen conmigo en la reseña verán por qué se lo digo. Después, correrán a comprarlo. Si no es así, tendré que ir a buscarles.

Los reinos de Auranos, Paelsia y Limeros han permanecido en paz. Hasta ahora. Un incidente hace estallar el odio, las rencillas y los secretos que se habían guardado bajo siete llaves y enfrentará a los tres reinos en una guerra en la que sólo puede haber un vencedor. ¿Estás dispuesto a entrar en la batalla? Y si es así, ¿a quién elegirás como bando?

 

Resulta curioso que esta lectura cayera en mis manos. Curioso digo porque, a excepción de alguna historia juvenil, casi siempre escojo mis lecturas que hablen de la realidad. Pero fue ver esa portada, ver ese argumento, y pensé para mí: esto puede ser bueno, puede ser tremendamente bueno. Y yo, como siempre digo que hago cuando algo me apetece, babeé sin dilación alguna cuando mis manos sostuvieron “La caída de los reinos” por primera vez. Lo demás, ya es historia. No sólo diré que este libro es un exponente perfecto para lo que los libros de fantasía tienen que ser, no sólo diré que el recuerdo de la apasionante serie “Juego de tronos” impregna las páginas de esta apasionante historia, no sólo diré, además, que uno acaba sus páginas pensando que por qué tiene que acabar, que por qué tiene que haber un final, que yo hubiera puesto encadenado a la autora en una silla y la hubiera hecho escribir y escribir para mi regocijo personal. Porque lo que realmente quiero decir, aparte de todo lo anterior, es que con libros como éste sería casi imposible que alguien joven no se aficionara a la lectura. Hoy en día, cuando parece ser que los lectores jóvenes cada vez son menos, resulta verdaderamente alentador tener estas historias a nuestro alcance.

Vosotros me diréis, ¿qué es lo que hace esta obra de Morgan Rhodes tan especial? Y yo os contestaré con otra pregunta, ¿acaso tiene que haber una sola respuesta para ello? Quizá, teniendo que hacer un análisis más pormenorizado de lo que me he encontrado en sus páginas podría hablar de los personajes, muy bien creados, bien estructurados, y que nos ganan desde la primera página. Podría contar también que es de admirar la imaginación de la autora que recrea en “La caída de los reinos” un mundo lleno de magia y ambición con la más absoluta de las perfecciones. Y si tuviera que explicar algo más, porque sé que soy inquisitivos hasta decir basta, podría explicar que echaba de menos este tipo de historias, y que amenizó uno de mis viajes como si fuera un admirador de un grupo musical. La lectura es compañía, y eso es lo que consigue esta obra: acompañarnos en un viaje hacia un mundo remoto donde la magia, la traición y la sangre, corre como la espuma. Sí, habéis intuido bien, no es un libro amable, pero ninguna guerra lo es, pero eso no debería amenazar vuestra decisión a la hora de acercaros a esta obra. Casi diría que todo lo contrario. Porque lo que aquí acontece, lo que sucede en estas páginas no es otra cosa que la maestría hecha letra, así tal cual, aunque algunos piensen que exagero, que ya estoy yo con mis cuentos, pero si de algo sé es de lecturas, por eso estoy aquí, ¿no?

La novelas juveniles son perfectas para el verano. Sí y no, son perfectas sí, pero para todos los meses del año. Así que, ya lo sabéis, si disfrutar tuviera que tener un título, en estos momentos sería “La caída de los reinos”. Ni más, ni menos.

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