La hija del caníbal

La hija del caníbal, de Rosa Montero

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Opinión: Una buena historia, bien contada, que con mucho humor me ha hecho reflexionar sobre el paso del tiempo.

Querida Lucía:

Al empezar a leer esta novela de tu vida, he pensado que sería una historia divertida; y lo es, pero lo es porque tú has sido capaz de que así lo sea. Podías haber iniciado el relato desde tu infancia, pero no, tenías que empezar contando cómo pierdes a tu marido en los baños de un aeropuerto el día de Noche Vieja; lo viste entrar, le seguías con la mirada, pero nunca le viste salir. Me hiciste recordar que a mí también me aterra que antes del embarque alguien se escape de mi campo de visión. Cuando te decidiste a entrar a buscarlo el ya había desaparecido.

A raíz de este incidente he ido conociendo tu vida con Ramón, pero también que tuviste un antes y un después a tu vida junto a él.

Me ha gustado que hables en primera persona cuando intentas transmitirme tus sentimientos, pensamientos y angustias, todo eso que llevabas dentro de ti, y lo haces con tanta gracia que casi no me duelen tus tormentos; y en tercera persona cuando te sientes como si fueses la protagonista de tu propia novela.

Hay veces que creemos que llevamos una vida normal, nos acomodamos a nuestro compañero, a nuestra cotidianidad, y vamos dejando que pasen los días, y con los días dejamos pasar los años… y la vida. Has tenido suerte Lucía, los cuarenta son un buen momento para hacer una revisión de lo que tenemos y de lo que queremos; y generalmente nos damos cuenta de que queremos lo que no tenemos (en tu caso ese hijo que no pudo ser), y tenemos lo que ni queremos ni esperamos (una prótesis bucal y cicatrices que dolerán siempre). Te sientes estafada por la vida, pero has llegado a tiempo para poder rectificar. La vida siempre da otra oportunidad.

 

 

Ahora que has conocido a Félix, entiendes que hay una forma de envejecer y hacer las cosas con dignidad, y mientras hacéis balance de la Historia del Anarquismo en España,  de la CNT y de sus líderes, vas descubriendo que en la evolución de la persona, conforme va cumpliendo cierta edad, (Felix ya tiene 80 años) van apareciendo nuevos  miedos, miedos que poco a poco también se van superando.

¡Que dulce tu relación con Adrián!, un veinteañero que te ha dado frescura y te ha hecho recuperar de nuevo tu autoestima. Tu también has sido importante en su vida Lucía, más de lo que ahora crees; estoy segura de que la relación ha sido buena para los dos.

Sabes, hay cosas que nunca había pensado y sobre las que me has hecho reflexionar partiendo de curiosas situaciones, como que con los años va cambiando y aumentando nuestro neceser de viaje. Sí, es cierto, con 20 años no necesitamos las cremas, las pastillas…, todas esas cosas que nos indican el paso del tiempo, porque veo que, en definitiva, eso es lo que te preocupa constantemente. También a los demás, pero pocas veces compartimos esos miedos.

Ahora que conozco toda tu vida, entiendo que sientas “La hija del Caníbal”.  Que curiosa resulta la idea que tenías sobre tu padre, y que increíble esa historia que te contó cuando solo eras una niña. Lo cierto es que la relación con nuestros padres suele ser determinante en la trayectoria de nuestra vida, nos devoran si no les comprendemos, si no somos capaces de verlos como personas, de hablar con ellos abiertamente. Esta es otra parte de tu historia que me ha interesado mucho.

Lo que te ocurre en unos pocos días me lo cuentas con mucha rapidez, y veo que aprovechas para hablarme de la corrupción política y policial, de las mafias, del fraude; y me presentas personajes de lo más siniestros relacionados con esos mundos tan oscuros.

Me dices que a Ramón no lo conocías tanto como creías, suele pasar; las relaciones de pareja deben ser imaginativas, han de cuidarse, debemos intentar descubrir al otro constantemente, pero bueno… veo que ahora todo eso ya lo tienes claro y superado.

Finalmente, no me queda más que agradecerte que hayas sido tan sincera conmigo, creo que tu historia merece ser un libro y por ello te recomiendo que, una vez que hayas concluido tus ilustraciones, le mandes una copia a mi amiga Rosa Montero, ella conoce a gente que te ayudará a publicarlo, es más, creo que es tan interesante que te animo a hablar también con Antonio Serrano, seguro que puede interesarle como guión para hacer una película de ella.

Espero, querida Lucía, que la vida, a partir de este momento, te sea un poco más grata, y sobre todo, te sientas menos defraudada con ella, de tal forma que puedas disfrutar de todo el tiempo que queda por venir, piensa que ese, siempre ha de ser mejor.

Un fuerte abrazo

Susana Hernández

10 comentarios en «La hija del caníbal»

  1. Gracias Judit. El libro me encantó, y a la protagonista, la verdad es que llegas a conocerla tan bien, y tan de cerca que pasa a formar parte de esos personajes que ya no olvidas. Muchos son los libros que me han gustado de Rosa Montero, pero este, ummm, me resultó muy especial.

    Un abrazo!

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  2. Hace tiempo que tengo este libro en el punto de mira, pero quizas lo que mas me ha gustado es tu forma de hacer la reseña, me parece buenisima, tienes una buena pluma como dicen muchos escritores, creia que en realidad el libro comienza con una carta, la que tu reproducias, cuando al final me he dado cuenta que realmente te das un paseo por sus paginas y sin desvelar mucho nos pones el gusanillo en el cuerpo para acometer la lectura, tengo muchos libros pendientes y poco tiempo, pero seguro que cae

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  3. Gracias Carmina!

    Quería hacer algo distinto con este libro, creo que es poco ortodoxo, pero hay veces que tienes necesidad de trasmitir las cosas de forma diferente. Si tu me dices que te ha gustado, me doy por satisfecha, (suelo leer todo lo que escribes)y creo que seguiré experimentando y dejando que la imaginación me lleve por donde le plazca (jejeje).

    Un fuerte abrazo y gracias otra vez por tus palabras.

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  4. Si te gusta escribir, deja volar tu imaginacion Susana es una buena amiga, personalmente a parte de leer, escribo y me gusa encontrarme con cosas nuevas, yo suelo romper poco las normas, porque quizas los libros que leo no se presten a muchas florituras, o no lo haga el tiempo del que dispongo. Suelo decir que desde que no trabajo tengo menos horas para dedicarlas a mis cosas, o me organizo peor, o tengo menos ayuda, o quiero hacer demasiadas cosas, que supongo que sera una mezcolanza de todo un poco. No dudes de que seguiré paseandome por tus reseñas. Decia un profesor que las normas esta para conocerlas todas, pero no para cumplirlas al pie de la letra, yo cambie un poco su cita, porque me gustaba darle un toque rebelde

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  5. Pues nada Carmina, iremos rompiendo alguna que otra norma; por cierto, durante una temporada trabajé a media jornada y tienes razón, el tiempo me cundía muchos menos. Debemos ser personas que precisamos ir al límite para sacar lo mejor de nosotras mismas? jejeje.

    Un abrazo!

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  6. Extraordinaria reseña, Susana, aunque viniendo de ti no me sorprende. Cuando se tiene sensibilidad e imaginación, las normas están de más (aunque la norma de escribir reseñas atractivas que te den ganas de leer el libro espero que no te la saltes nunca).

    Saludos,

    Javier

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  7. Gracias Javier, eres muy generoso… y un encanto; lo cierto es que el libro me pareció tan especial que creo que por eso ha surgido también una reseña especial. Sí que me gusta romper algunas normas jejeje, pero espero que ninguno nos saltemos nunca la de seguir transmitiendo nuestro amor por los libros.

    Un abrazo!!!

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