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Y: el último hombre 2

Y: el último hombre 2, de Varios Autores

y el ultimo hombre 2Imaginad que, un buen día, os levantáis y todos los hombres del mundo han desaparecido. Pero no porque se hayan esfumado de la faz de la Tierra sin previo aviso, no, sino que yacen muertos a vuestro alrededor. ¿Sueño de alguna que otra mujer? ¿Fantasía recurrente viendo el percal que hay a la vuelta de la esquina? Quizás, pero de lo que hablo aquí no es de hipótesis sino de novelas gracias. Y, el último hombre nos planteó esta situación en su primer número, una andadura como pocas en lo que llevo de experiencias comiqueras. Y resulta que este segundo número, que yo pensaba que iba a convertirse en una continuación floja de la historia, me ha dado más ganas de leer lo que le deparará a Yorick su vuelta por el mundo, huyendo de mujeres que quieren librar al mundo del Opresor (sic), mientras conspiraciones mundiales se van abriendo camino y enseñando sus cartas en sus páginas. Pero, ¿me olvido de algo? Esperad. Voy a pensarlo un poco… ¡Ah sí! ¡El amor! Bueno, no un amor como el de las películas, tiene que ser jodido ser el único hombre de la Tierra con tanta mujer a tu alrededor, pero sí un amor al fin y al cabo, aunque no acabe bien, porque no puede hacerlo, de verdad que no, ¿un hombre sólo entre todas las mujeres del mundo? Esto está abocado al fracaso desde que se empieza con un “hola, ¿qué tal?…

Yorick sigue su periplo por el mundo intentando conocer qué es lo que sucedió a la humanidad para que él fuera el único hombre vivo. Pero nada será fácil y lo que creíamos que iba a ser un viaje sencillo, se convierte en una huida a vida o muerte por la supervivencia del único hombre que tiene la respuesta a todas las incógnitas que ha dejado al mundo sumido en el más absoluto caos.

 

Sí, oh señor, sí. Así sí se hacen los cómics. Así sí. Ni más ni menos. Y podría explayarme mucho más en cuanto a monosílabos de admiración ante Y, el último hombre pero realmente no merece la pena, y sería un ejercicio bastante pueril por mi parte. Hablé de la primera parte de esta novela gráfica en otra reseña, y cuando salió su segundo número fui corriendo, qué digo corriendo, lo que hice fue casi saltar literalmente de la cama y con el pijama ponerme a correr por las calles… bueno, estoy exagerando, pero me entendéis. Salvo excepciones gloriosas como clásicos de la novela gráfica, ha sido difícil encontrar una historia que me llame la atención como lo ha hecho esta. Quizás es que yo esté empezando a estar curtido en estas historias, pero reconozco que los momentos impagables que me hace vivir esta serie no me los ha hecho pasar ninguna: un poblado de mujeres que en realidad son ex-convictas que han encontrado la redención, mujeres ¿feministas?, con un desarrollado pensamiento de lo que es el hombre y para lo que vale realmente, una mujer llevando a un país que algo esconde, mujeres en el ejército o el espacio que te van mostrando, con sutileza, lo que pasará a continuación. Y tú piensas: joder, yo quiero que llegue ya el tres, tiene que hacerlo, porque sino yo mato a alguien y me convierto también en el único hombre que pueble la Tierra, aunque en la cárcel claro, que todo se paga como se debe pagar.

Cuando Y, el último hombre cayó en mis temblorosas manos supe que tenía algo bueno entre manos. Y es cierto, puede que este segundo número, en momentos pequeños, no beba de las mismas fuentes que su primera entrega, pero era realmente difícil que se superara un inicio como ése. Lo que pretendo decir es que, como continuación, es perfecta para mostrarnos lo que está en camino, y ese final, ese punto de mira de un rifle en la cabeza de nuestro gran protagonista, Yorick, oh mierda, es tan cliffhanger que odio tener que esperar. Porque todo lo que ha pasado antes me ha dejado más preguntas que respuestas, y eso molesta en el público. Bueno, molesta y gusta a la vez, que los lectores somos masocas a más no poder, lo digo por experiencia, y es ver esta publicación en los boletines de novedades de ECC y empiezo a salivar de gusto, sabiendo que no acaba aquí la historia, que probablemente me quedaré sin respuestas de nuevo, pero oye, nadie dijo que la vida fuera fácil, y quien lo dijo seguro que no tenía ningún placer en la vida. ¿Estamos ante una de las mejores series del panorama? Puede que sí, al menos para mí está siendo un hallazgo completamente recomendable, una pequeña obra maestra que, aunque necesite pulir alguna arista, sube rápidamente en lo puestos de “lecturas obligadas” de mi lista.

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