
Ya os expliqué en la reseña de Qué vas a hacer con el resto de tu vida que con Laura Ferrero me pasa algo curioso y es que es como si ya nos conociéramos de antes. O mejor dicho, como si nos conociéramos. Cuando leo sus libros o sus escritos en redes sociales es como si fuéramos amigas; no sé, coincidimos en gustos, lecturas y creo que en la forma de interpretar la vida. Laura, si algún día lees esto, no te asustes, no soy ninguna psicópata, solo alguien que coincide contigo.
Qué vas a hacer con el resto de tu vida me gustó muchísimo y, aunque aún no he leído Piscinas vacías (ya me vale), cuando vi en el Instagram de una linda persona que existía esta maravilla de libro y me lo recomendó no pude resistirme. Ese Joaquin Phoenix en Her en la portada también influye bastante, no os voy a engañar.
Para El amor después del amor Laura Ferrero se ha unido al ilustrador Marc Pallarès y juntos han creado un libro que es una delicia, tanto visualmente como por su contenido. Por supuesto, este libro habla sobre el amor, pero ese amor que queda cuando ya no hay amor, el amor que, como un pez fuera del agua, resiste intentando respirar, buscando motivos y razones. Y no es que al amor siempre le siga el amor, o al menos no en las mismas condiciones. Pero sí que, de alguna u otra forma, todos hemos sido ese pez. Es una metáfora muy visual. Glup, glup. Creo que me entendéis.
Historias de amor y desamor se suceden en sus páginas. Pero no las historias de chico conoce chica, se enamorar, cuánta felicidad, llega la monotonía y adiós, mi corazón. Todas las historias que han seleccionado Laura Ferrero y Marc Pallarès tienen algo más (o bastante más). ¿Y qué es? Pues precisamente ese pez que os decía… De todas formas, yo no sé hablar de amor y la mejor forma de que entendáis este libro es leyéndolo, descubriendo historias como la de Bon Iver y Emma, Juan Carlos Onetti e Idea Vilariño, Adele, Marguerite Duras o Damon Albarn Justine Frischmann. Son muchas, y sus protagonistas de lo más variado, pero todas tienen ese algo que las convierte en arte.
El amor después del amor me ha parecido un libro muy original, un soplo de aire fresco dentro de las historias de amor y la literatura. Creo que sería genial que este libro, que va por su segunda edición, tuviera un hermano. Ahí lo dejo.

Laura Ferrero supuso todo un boom literario con su libro de relatos Piscinas vacías. Un libro que yo no he leído, pero que 
Piscinas vacías ha aterrizado en mi mesa durante el fin de semana más lluvioso en Madrid en meses, después de la semana más encapotada, mientras escuchaba en bucle Carrie & Lowell de Sufjan Stevens, un disco que se mueve entre susurros más que entre acordes. Vaya eso por delante, porque siempre he sido de los que piensan que el ambiente influye en las lecturas. Y así la lluvia, las canciones melancólicas y los ruidos de cañerías viejas han ido empapando la lectura del primer volumen de esta barcelonesa (o eso dice su biografía) y al llegar el domingo y el final del libro no he podido evitar un pequeño escalofrío y cierta desazón que sé que me acompañará durante un tiempo.