Serotonina, de Michel Houellebecq

SerotoninaUn globo lleno pinchado sin explotar. Así nos presenta Anagrama la cubierta de la nueva novela de Michel Houellebecq: Serotonina, traducida por Jaime Zulaika. La pregunta recae en: ¿es el momento exacto antes de que el globo explote o es un globo que aunque se pinche no puede explotar? Con estas dos preguntas (seguramente con más) es posible que empieces la lectura de Serotonina, donde estarás durante cerca de trescientas páginas escuchando/leyendo lo que te cuenta Florent-Claude Labrouste, francés de 46 años que detesta su nombre y que toma antidepresivos mezclados con alcohol. El antidepresivo en cuestión se llama Captorix, libera en su cuerpo serotonina y hace que le desaparezca la libido, entre otras cosas.… Leer la reseña completa del libro "Serotonina, de Michel Houellebecq" “Serotonina, de Michel Houellebecq”

La posibilidad de una isla, de Michel Houellebecq

La posibilidad de una islaEnfrentarse a una novela de Michel Houellebecq siempre conlleva enfrentarse a uno mismo. Este eterno candidato a premio Nobel, díscolo, impredecible, visionario, insoportable para algunos e idolatrado por el resto, tiene esa indudable habilidad. Si algo hace perfectamente Houellebecq con su literatura es estamparnos contra un espejo, golpearnos la cabeza contra su cristal hasta hacernos sangrar y luego levantarnos el rostro por la barbilla para que miremos, para que contemplemos nuestro reflejo sangrante y comprobemos si lo que había dentro de nosotros, en efecto, era lo que pensábamos. Casi nunca lo es.
La posibilidad de una isla es una indagación completa en lo que llamamos amor.… Leer la reseña completa del libro "La posibilidad de una isla, de Michel Houellebecq" “La posibilidad de una isla, de Michel Houellebecq”

Sumisión

Sumisión, de Michel Houellebecq

SUMISIONTítulo: Sumisión
Autor: Michel Houellebecq
Editorial: Anagrama
Páginas: 281
ISBN: 9788433979230

Sumisión ha sido mi gran sorpresa del verano. Había leído algunas críticas sobre este libro, que como en muchas ocasiones suele ocurrir, no le hacen justicia, como no lo hará lo que yo ahora les cuente sobre él.

Haber pasado el verano en Francia, y unos días en París, ha hecho que tenga más fresca la realidad de ese país, de esa ciudad a la que muchos van, pero en cuyas profundidades muy pocos se adentran. A París se va a amar, a soñar, a disfrutar, a ver el cielo azul, a pasear de la mano por la ribera del Sena, incluso a ver sus cementerios.… Leer la reseña completa del libro "Sumisión" “Sumisión”