Publicado el

Érase una vez una princesa que se salvó sola, de Sara Cano

Érase una vez una princesa que se salvó sola

Ayer tuve una conversación en la que hablamos de las princesas de Disney. Mi madre siempre me cuenta que mi película favorita era Dumbo y no que no soportaba ver La Cenicienta o La bella durmiente. Toleraba bastante bien La Sirenita —porque las canciones me flipaban— y solía decantarme por otras historias como El libro de la selva. Precisamente de esto estuve hablando ayer, porque desde que tengo uso de razón he odiado a las princesas. Será porque no las entiendo, porque no comprendo esa forma de ver la vida y enfrentarte a ella. No empatizo, y eso es fundamental…

Lee la reseña completa