Publicado el

La flor roja

La flor roja

La flor roja, de Vsévolod Garshín   Según un cruel dicho popular, cada pueblo tiene los dirigentes que se merece. Quiero pensar que eso no es cierto, pero, mientras le doy vueltas, se me ocurre si podría decirse que a cada pueblo le corresponde un cierto tipo de personaje literario, un personaje arquetípico que encarna sus debilidades, vicios y pecados más representativos. De nuevo, quiero creer que eso no es así, que a los españoles no tiene por qué representarnos el personaje del pícaro, que la mayoría de norteamericanos no se ven reflejados en el triunfador todopoderoso bajo el cual…

Lee la reseña completa