
Interiorae, de Gabriella Giandelli
Los días pasan, y nosotros no nos percatamos de que vivimos en un mundo rodeado de personas, de gente que tiene historias guardadas en su interior, y que en el momento en el que salen a la luz, pueden desbaratarlo todo. Millones y millones de cerebros que se mueven a un mismo compás, pero que sin embargo piensan diferentes. Y nosotros, curiosos como somos, a veces nos gustaría poder mirar por la rendija de la cerradura de las casa ajenas, para saber de primera mano qué es lo que sucede en aquella casa donde las persianas están casi todo el día bajadas, o qué es lo que pasa con esa pareja que siempre sale de casa por separado, pero que vuelven juntos, de la mano. Porque en el interior de todos nosotros vive un pequeño personaje inquieto que nos anima a querer saber, a inventar cómo serán las vidas de los demás. En cierta forma, eso es lo que nos hace lectores, ¿o no?
Os presento una oportunidad única para mirar a través de las paredes, para entender lo que sucede en un pequeño edificio, donde las vidas de varias personas se cruzan y se descruzan, creando un universo que, a veces, sólo puede ser entendido por seres imaginarios.


