Publicado el

Sky Hawk, de Jiro Taniguchi

Sky Hawk

Érase una vez dos samuráis en el Far West… En más de una ocasión he señalado que el manga no conoce los límites en lo que respecta al género, al estilo, al argumento o a la creatividad. Eso sí, crear un manga que nos hable de las andanzas de dos guerreros japoneses viviendo con los sioux, en tierras de Dakota del Norte, enfrentándose a los bandoleros, los buscadores de oro y, por último, al ejército de los Estados Unidos, y conseguir que la historia sea no sólo interesante y emocionante, sino además absolutamente creíble, eso está al alcance únicamente del…

Lee la reseña completa

Publicado el

Hotel Harbour View, de Jiro Taniguchi y Natsuo Sekikawa

Hotel Harbour View

Cualquier libro en el que figure el nombre de Jiro Taniguchi es tentación, obligación y motivo de jolgorio para el lector de manga. Esto sucede no sólo con las historias creadas por este gigantesco artista, sino también, como en el libro que hoy os traigo, con aquéllas en las que Taniguchi presta su inconfundible dibujo a otro guionista. Hotel Harbour View es una colección de historias con guión de Natsuo Sekikawa e ilustrado por nuestro mangaka favorito. En su primera edición, hace ya unos cuantos años, constaba tan sólo de dos historias, pero en esta nueva edición, de manera muy…

Lee la reseña completa

Publicado el

La montaña mágica, de Jiro Taniguchi

La montaña mágica

Curioseando por google tras leer esta novela, escribo “Jiro Taniguchi” y le doy a “imágenes”. Entre muchos dibujos hermosísimos, de exquisito detalle y primorosa perspectiva, me encuentro con unas pocas fotos de un señor con bigote y gafitas redondas. Su rostro bonachón y su mirada escéptica, con un toque socarrón, son difíciles de reconciliar con la inmensa melancolía que con frecuencia destilan sus obras. En ellas, desde la inolvidable Barrio lejano hasta El olmo del Cáucaso, pasando por El paseante o El almanaque de mi padre, el maestro Taniguchi nos cuenta historias sobre personajes que, sin llegar a sentirse perdidos,…

Lee la reseña completa

Publicado el

El olmo del Cáucaso, de Jiro Taniguchi y Ryuichiro Utsumi

El olmo del Cáucaso

Mira tu mano. ¿Qué ves? Ante ti tienes pura ingeniería. El instrumento mejor diseñado por la naturaleza. Pequeños huesos, músculos y ligamentos que junto a sus 29 articulaciones son capaces de hacer que la mano genere todo tipo de movimientos, revelando así, en algunas ocasiones, más sentimientos que el propio rostro humano. Lo cual no es difícil si eres Sylvester Stallone. La mano es un mecanismo tan complejo como extraordinario, capaz de manipular todo tipo de objetos y ofrecerte un agarre único en las situaciones más peliagudas. La mano es esa que muestra la destreza suficiente para asir un lápiz…

Lee la reseña completa

Publicado el

Crónicas de la era glacial ,1, de Jiro Taniguchi

cronicas de la era glacial

Parece mentira, pero desde que se editó por primera vez en Japón en 1988 nunca se había publicado en España el manga que hoy nos ocupa. Tal vez sea un signo de los tiempos y las tendencias, tal vez alguien se haya dado cuenta del error, o tal vez, simplemente, quieran hacer caja. Sea como sea, siempre es bienvenida cualquier obra de Jiro Taniguchi. Cualquiera. Acostumbrado(s) como estoy (¿estamos?) a historias intimistas, familiares, nostálgicas, emotivas, románticas e incluso gastronómicas, pero historias que siempre tocan la patata del lector, sorprende ver a este autor en una aventura de ciencia ficción. (No…

Lee la reseña completa

Publicado el

Los guardianes del Louvre

los guardianes del louvre

“Los guardianes del Louvre”, de Jiro Taniguchi Recuerdo que una vez, de pequeño, en una de las frecuentes veces en las que caía enfermo, llegué a tener tanta fiebre que me levanté de la cama porque empecé a delirar y a ver algo… No me invento nada. Estuve un buen rato dando vueltas alrededor de la cama porque me seguía una cosa verde pero transparente. Era como el fantasma glotón de  Cazafantasmas (y la película llegaría unos años después. Sí, sé lo que estáis pensando: soy un visionario…), pero sin cara ni brazos y solo hacía eso, seguirme. No volví a…

Lee la reseña completa