
Estaba en el aire, de Sergio Vila-Sanjuán
Premio Nadal 2013
Los años sesenta. Una época en la que este país se levantaba de unas cenizas demasiado negras, una época en la que se veía cierta luz al final de un túnel que se había construido a base de pico, pala, y mucho sudor, una época, en definitiva, en la que poder reír en algunos momentos, y llorar en otros en la intimidad de nuestra casa. Y es que en un país que empezaba a salir de la dictadura, no era difícil que se mezclaran, como en una macedonia, historias de fiestas y dinero con otras de reencuentros, de hijos perdidos por la guerra. Eran esos años en los que algunas sombras seguían siendo demasiado alargadas, demasiado peligrosas, pero en el que la luz intentaba disiparlas. Las aceras bullían de vida, los comercios abrían sus puertas y el horror, la muerte que había venido persiguiendo durante años a multitud de personas, se iba disipando para dar lugar a un nuevo mundo, a un nuevo sentimiento, a una nueva realidad para todos.
En la Barcelona de los años sesenta, confluyen tres voces distintas, pero que forman una misma realidad. Un joven que busca sus orígenes, una mujer que lucha por recuperar lo que perdió a través de su belleza y un programa de radio, Rinomicina le busca, que se convierte de la noche a la mañana en un éxito sin precedentes.


