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Medio Mundo

Medio Mundo, de Joe Abercrombie

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Hace ya unos días que terminaba la lectura de “Medio Mundo”, la segunda parte de la “Trilogía del Mar Quebrado” de Joe Abercrombie. He dejado pasar unos días antes de escribir la reseña porque necesitaba algo de tiempo para descansar. Tomar aire. Recuperar el aliento. Porque este libro, al igual que el anterior, es droga dura.

“El momento en el que pares, será el momento en el que mueras”

Esa es la frase con la que nos encontramos nada más coger el libro entre las manos. Así, para empezar. Y según pasamos la primera página nos encontramos un mapa con un nivel de detalle, que nos anuncia que lo vamos a consultar varias veces.

En estas circunstancias, uno empieza el libro con desconfianza. Alguien no puede parar (¿de qué?) y acabas de ver un mapa que parece sacado de la Lonely Planet. Es inevitable pensar en las andanzas de Yarvi en el primer libro y te quedas pensando: pero, ¿a qué viene este inicio si las cosas han quedado más o menos tranquilas en el libro anterior? Yarvi ya llegó a casa de vuelta… ¿Me habré perdido algo? Y es en ese momento cuando Joe Abercrombie te da el primer bofetón.

En esta ocasión, nos encontramos en un marco temporal que no coincide con el momento en el que dejamos “Medio Rey”. Y eso choca. Choca ver el cambio de Yarvi. Un personaje, convertido en el Padre Yarvi, un hombre “astucioso”, clérigo del Rey Uthil de Gettlandia. Sin embargo, según vamos leyendo, nos damos cuenta de que no existe tal cambio sino que es una simple evolución de lo que ya había sido anunciado en el primer libro. Y ahí comprendemos que va a haber muchas novedades.

El Padre Yarvi, va a surcar el Mar Quebrado en busca de aliados para Gettlandia a bordo de su barco, el “Viento del Sur”. Una gran guerra se avecina, y apremia la necesidad de establecer acuerdos con otros pueblos para defenderse del Alto Rey. Espina Bathu, una de las pocas mujeres que ha recibido el don de la Madre Guerra, comete un error en un entrenamiento y es declarada asesina. Brand, un guerrero fracasado debido a sus reticencias a matar, protagonizará otro error que les llevará a ambos a formar parte de la tripulación del Padre Yarvi. Recorrerán medio mundo y en la travesía, el destino les bridará la oportunidad de pagar por sus errores.

Al contrario de lo que suele ocurrir con las obras centrales de las trilogías, “Medio Mundo” es una continuación poderosa y atractiva que mantiene el altísimo ritmo de la primera entrega. Es un libro mucho más sólido que el anterior debido a su mayor complejidad, tanto de trama como de estructura. Es esta estructura otra cosa que llama mucho la atención.

Abercrombie, para sorpresa de todos, cambia el foco de atención de Yarvi, hacia dos nuevos personajes: Espina y Brand. Estos dos personajes son los protagonistas de esta historia que se cuenta haciendo saltar el foco narrativo de uno a otro. Esto hace que veamos el mundo a través de los ojos de ambos, con sus miedos y sus inseguridades. Con esta herramienta el autor nos describe, de manera muy ágil, el proceso de madurez de los personajes.

El autor repite esa prosa fluida y directa, que te lleva por el libro sin alejarse de la trama central, haciendo que nos olvidemos del narrador. No obstante hay que reconocer que el punto fuerte del autor está en los personajes. Yarvi se pasa toda la novela sobre la línea que separa el consejo de la manipulación, descubriéndose como un gran conspirador con dote para la política. Brand lucha consigo mismo para “vivir en la luz” y hacer el bien tal y como le pidió su madre, aunque entrena de sol a sol para ser un gran guerrero. Por último está Espina, una luchadora en un mundo de hombres. Rechazada por su condición de mujer pero con una capacidad innata para el combate.

Lo más destacable, en mi opinión, es la fuerza, el carisma, la importancia y el protagonismo de las mujeres en este libro. Espina, la Reina Laithlin, la Emperatriz del Sur, Skifr, la anciana Wexen, Sumael,… todas son mujeres poderosas en su entorno, determinantes en algún momento de la trama y con una personalidad que brilla con luz propia. Es algo que da un toque distinto a una atmósfera vikinga, generalmente de marcado acento masculino. Bravo, Abercrombie.

Después de leer a Joe Abercrombie, se confirma lo que te viene a la cabeza tras leer a Martin. Lejos quedan las novelas de Tolkien, escritas a la luz de la posguerra y en plena guerra fría en las que toda lucha entre el bien y el mal parecía real. Ahora el mundo es mucho más ambiguo y la desconfianza sobrevuela los círculos del poder. Precisamente de esto, es de lo que hablan todos estos libros: de cómo el poder intenta machacar a la gente de a pie…

En definitiva, Medio Mundo es una magistral continuación de Medio Rey y un magnífico puente hacia Media Guerra, que me espera ya en la estantería. Así que ya sabéis: si no lo habéis leído, hacedlo. Si tenéis dudas, apartadlas. Si aún no lo tenéis, corred a por él. Yo, en cuanto supere este síndrome de abstinencia, me lanzaré a su lectura. Ya os contaré.

Gorka Rojo (@gorka_rojo)

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