Publicado el

Filos Mortales, de Joe Abercrombie

filos mortales

filos mortalesHace unos años, antes de que internet nos pusiera al alcance de un clic de ratón la opción de conseguir la música que nos gusta (por no hablar de otras formas de cultura o vicio), solo se podía disfrutar de un buen tema musical mediante la radio; sin poder controlar los temas que escuchabas, como mucho el estilo dependiendo de la frecuencia que escogieras. De esta manera, y tras machacar nuestros oídos, una y otra vez, con esa balada heavy, ese enérgico tema de rock o aquella canción popera, cuando ya eras un adicto a aquella pegadiza melodía, acababas comprándote el cassette o el cd. En mi caso, no era la primera vez que tras escuchar el álbum entero descubría que únicamente me gustaba aquella canción que me había obligado a acercarme a la tienda de música (ay, qué nostalgia) para hacerme con él. La irrefrenable máquina del marketing había funcionado conmigo centenares de veces. Con los libros que son un compendio de relatos acostumbra a pasar lo mismo, sobre todo si éste reúne historias escritas por varios autores. En estos casos te venden nombres: que si el autor súper ventas de libros de fantasía, o aquella autora que escribe adictivos thrillers de investigación, etcétera; una forma tan lícita como necesaria de promocionar y vender un libro, pero que en más de una ocasión resulta una desagradable sorpresa para el pobre lector que, ingenuo, pensaba que todos los relatos estarían a la altura del narrado por el afamado escritor que se anunciaba en portada. ¿Pero qué pasa si en el libro en cuestión todos los relatos pertenecen a ese laureado autor? Bien, para resolver la cuestión planteada no hay mejor forma que ponerse manos a la obra con un libro que cumpla con estas características: en este caso, y yéndonos al género fantástico, Filos Mortales de Joe Abercrombie parece la mejor elección.

Pero antes de entrar en materia, antes de explicaros que estaba deseando leer este libro porque había llegado a mis oídos que en él aparecía un Glokta ágil, seductor y bien parecido, es justo resaltar su envoltorio. La portada de Filos Mortales, editado por Alianza Editorial, es, probablemente, la mejor que un libro haya vestido este año 2016; además de bonita y cautivadora, atesora la más exquisita composición en su fachada principal. Carta de presentación indispensable en cualquier libro. En ella aparece, con todo lujo de detalles y por primera vez, el mapa del Círculo del Mundo (el universo de fantasía creado por Joe Abercrombie). Algunas partes, del mapa mencionado, muestran en su contorno un reluciente dorado que deslumbra al lector, y sobre éste aparecen desperdigados algunos naipes, además de monedas. Ahora seguramente es cuando os viene a la mente ese tan recurrente refrán que dice: no juzgues a un libro por su portada; pedante forma de manifestar que no hay que ser superficial. ¡No lo seáis! Al menos por costumbre. Pero hoy, y ante este libro, la tentación es tan irresistible que es de vital importancia dejarse llevar por los ojos. Venga va, un día es un día. Lo dicho, la mejor y más bella portada de este año.

Pero vamos al grano: ¿qué tiene en su interior Filos Mortales por el que valga la pena asaltar un castillo espada en mano para hacerse con él? Para empezar, y como antes he adelantado, en el relato titulado Un magnífico bastardo nos reencontraremos con Sand Dan Glokta. ¿Cuántas veces nos habremos preguntado, tras leer la trilogía de La primera Ley, cómo era ese cínico inquisidor antes de estar tan lisiado que incluso su esfínter se niega a desempeñar la función para la cual fue creado? En este relato todas las dudas son resueltas. ¿Queríais ver un Glokta guapo, aguerrido y demostrando sus excelentes dotes de espadachín? Pues aquí lo tenéis, y por supuesto no os defraudará. Además este relato sirve de perfecto nexo de unión para enlazar con La voz de las espadas, primer libro de la trilogía gestada por el autor. Y es que Filos Mortales no deja de ser un libro que cuenta aquello que ni en La trilogía de la Primera Ley ni en sus posteriores spin-offs (La Mejor Venganza, Héroes y Tierras Rojas) el autor, por falta de tiempo o porque no le dio la gana, nos contó.

En esta antología, además de este relato, que claramente es el gancho, nos encontramos con otras doce historias que ordenadas cronológicamente nos llevarán a lo largo de la trilogía y más allá de Tierras Rojas. Historias de venganza, de robos y de lucha. De amor, rencor, odio y amistad. Relatos como por ejemplo ¡Libertad! que, al más puro estilo fantasía heroica clásica, narra cómo Nicomo Cosca (perverso soldado de fortuna y traicionero como pocos) se convierte en un héroe de guerra con más honor que un samurái. O ese otro, titulado Trabajos Ridículos, en el que un grupo de bárbaros norteños emprende una incursión para robar un objeto del que no saben ni siquiera como es. O ese otro frenético relato de supervivencia (con una prosa que recuerda al de las famosas novelillas del oeste) en el que conoceremos a Shy South antes de que se convirtiera en el personaje principal en Tierras Rojas. Y como no, qué decir de Creando un Monstruo en el que la visión que teníamos de Logen y Bethod cambiará radicalmente. Pero son sin duda las aventuras protagonizadas por la pareja formada por la ladrona Shev y la bárbara Javre las que brillan con luz propia en la antología. Todas ellas divertidas, repletas de aventuras y con altas dosis de humor. Dos personajes con una química pocas veces vista en la literatura y que dejan con ganas de más.

Así pues, Filos Mortales resulta una antología extraordinaria, no solo para todo aquel que ya haya sobrevivido a algunas de las aventuras acaecidas a lo largo y ancho del Círculo del Mundo, sino también para aquellos que quieran iniciarse en el violento, oscuro y retorcido universo de Joe Abercrombie.

[product sku= 9788491045229 ]
Publicado el

El último argumento de los reyes, de Joe Abercrombie

el último argumento de los reyes

el último argumento de los reyesGuerra total. Dos palabras que unidas muestran similar contundencia a la de un hacha cayendo sobre un cuello. Sangre, muerte, pérdida, destrucción y sufrimiento. Pero también el alivio del que sobrevive. “Sigo vivo”. O la búsqueda de culpa, de ese mismo superviviente, por haber realizado tareas de dudosa moralidad. “¿Por qué lo hago?” ¿Arrepentimiento? No, eso, casi nunca. Pues no hay tiempo para ello, ya que cada uno, cada soldado, cada persona, libra una lucha; no solo interna, intentando averiguar qué les ha llevado hasta ese punto exacto y por qué hacen lo que hacen, sino también contra enemigos tangibles que de un mandoble les pueden borrar de la existencia. Supervivencia y guerra total es lo que encontraremos en El último argumento de los reyes, el libro que cierra la trilogía de La Primera Ley; el brutal y oscuro desenlace de ese mundo en donde no hay buenos ni malos, no hay héroes ni villanos, no hay ángeles ni demonios; solo hay vencedores y vencidos, vivos y muertos. “Solo hay una diferencia entre la guerra y el asesinato: el número de muertos”. Y, en esta última entrega, la mayoría de los personajes que empezamos a conocer en La voz de la espadas descubrirán que, como dice el proverbio, hay que tener cuidado con lo que se desea, pues el destino (o un mago) puede llevarte a conseguir esos sueños, pero de la forma más retorcida posible.

Si Joe Abercrombie hay algo que sabe hacer muy bien es centrar toda la atención en sus personajes, sus creaciones. La acción desaparece y es entonces cuando surgen Logen Nuevededos, o Jezal dan Luthar, o Sand dan Golkta, o cualquiera de los maravillosos peones que Abercrombie coloca, de forma metódica, sobre su enorme tablero de juego. La historia de esos personajes, lo que piensan, lo que sienten, lo que desean, se vuelve más importante que, en ocasiones, lo que les rodea o toda esa acción desenfrenada que se lleva a cabo en este libro: batallas épicas por doquier (incluyendo apoteósicos enfrentamientos entre magos que incumplen todas la leyes); atroces y sangrientas escaramuzas; o la confusión de la batalla, que Logen Nuevededos vive en sus propias carnes, en uno de los capítulos más opresivos del libro, en donde amigos y enemigos se confunden por la gracia del todopoderoso Sanguinario. Sí, los personajes son su fuerte. No hay más que ver como, por ejemplo, Collem West empezaba siendo un secundario y a estas alturas se convierte en un personaje esencial (carismático sobre todo por su estoicidad y humanidad) para la trama, y para los planes del paciente e insidioso Bayaz. “La paciencia puede ser un arma temible”. Ese mago que, a estas alturas, y tras el fiasco de viaje en Antes de que los cuelguen, ya no tiene reparos en mostrarse tal y como es y cruza la línea divisoria que separa el bien y el mal una y otra vez (¿y quién no lo hace?), por el bien de su nación y de sus propios intereses, llevando a pensar al lector que posiblemente se ha equivocado de bando y se halla codo con codo con los malos; sufriendo por ellos, divirtiéndose con ellos, haciéndose amigo de ellos y, por supuesto, hasta amándolos. Crummock, el norteño que se une a las filas de Logen para acabar con Bethod, ese chiflado, que consigue arrancar carcajadas al lector, que arrastra a la guerra a sus hijos pequeños que a duras penas pueden alzar el arma que portan, es otro ejemplo de cómo Joe Abercrombie teje personalidades; incluso si ésta pertenece a un simple secundario.

Pero aunque Joe Abercrombie pone especial énfasis en ahondar en la pisque de sus personajes, en El último argumento de los reyes también existe una atractiva trama que esta vez sí (y si lo echabais de menos en las dos primeras entregas) está plagada de gloriosas batallas. En algunos tramos sin descanso y llegando, si no se digieren bien, a empachar. Por suerte tenemos a Golkta que, aunque también nos dará una ración de sangre, destripamiento y muertes, mediante su talento torturador, nos llevará a su sombrío y sucio universo de intrigas palaciegas, mostrándonos, en última instancia, que el capitalismo tiene un gran peso en toda la historia. “Los hombres poderosos no sólo tienen poderosos amigos, sino también poderosos enemigos”.

Al final, en El último argumento de los reyes, casi ninguna trama queda cerrada al ciento por cien y los desenlaces, dignos de la mente retorcida del autor, son como una agresiva somanta de palos para todo aquel lector ingenuo que a estas alturas aún esperaba oír la tan azucarada expresión de: y fueron felices y comieron perdices. ¡Y qué esperabais, es Joe Abercrombie! Así es la sucia y rastrera vida. Y eso solo nos lleva a dos formas de interpretar este hecho: o Joe Abercrombie solo ha querido mostrarnos un slice of life de ese puñado de habitantes de Midderland (cómo se iniciaba un conflicto, su desarrollo y su final) o simplemente deja la puerta abierta para revisitar este fantástico oscuro y violento mundo. De hecho no es ningún secreto que está enfrascado en una nueva trilogía. Así pues, y tras haber disfrutado como hacía mucho que no lo hacía, solo queda desear que nuestros personajes favoritos vuelvan, y si no es el caso, solo resta darles las gracias por todos esos buenos, malos y terribles (en el mejor sentido de la palabra, si es que lo hay) momentos que nos han hecho vivir. “Lo que cuenta no es cómo mueres, sino cómo has vivido”.

[product sku= 9788491044376 ]
Publicado el

Antes de que los cuelguen, de Joe Abercrombie

antes de que los cuelguen

antes de que los cuelguenRetumban tambores de guerra. Silban las flechas sobre las cabezas de soldados asustados. Luego impactan en escudos o en carne fresca. Aúllan los combatientes heridos. Lloran como niños los hombres. Piden clemencia, llaman a sus madres. Mueren en el barro; perecen en soledad. Relinchan los caballos antes de aplastar a la infantería. Luego las espadas hablan: pronuncian funestas palabras de muerte. Refulgen al principio, sangran después. No hay honor en la guerra, solo afán de supervivencia. “Solo hay honor si se gana”. Mejor ser un cobarde vivo que un héroe que se pudre bajo tierra. Supervivientes a toda costa. Gente imperfecta que en tiempos duros busca salvar el pellejo; a cualquier precio. Cobardes, granujas, salvajes y farsantes que hacen lo que pueden para sobrevivir. De esta clase de hombres, de esta clase de mujeres, Joe Abercrombie entiende un rato. Y, en Antes de que los cuelguen, segundo libro de la trilogía de La primera Ley, ellos son los protagonistas.

La guerra, lejana en La voz de las espadas, ahora, en Antes de que los cuelguen, ha llegado hasta las puertas de sus hogares. Cruenta y despiadada. Sangrienta e imparable. Bella y minuciosamente descrita por Joe Abercrombie. No todos se enfrentarán igual a tal fatalidad. Algunos elegirán su rumbo, otros solo cumplirán órdenes a regañadientes. En el primer grupo encontramos a Bayaz, el primero de los magos, y al variado conjunto de hombres y mujeres que comanda. Un conjunto formado por viejas glorias, espadachines valerosos pero solo de boquilla, molestos parlanchines o salvajes intratables. Pero todos con una habilidad que los hace únicos. Una banda que muestra más similitudes con los forajidos de Los siete magníficos que con los paladines de La compañía del anillo. Si en La voz de las espadas Abercrombie nos esbozó, con sumo cuidado, personajes y situaciones, en su continuación nos dibuja, con todo lujo de detalles y con mayor ritmo, como éstos evolucionan para adaptarse a los derroteros que toma la historia. Sí, algunos de estos personajes son verdadera escoria (moralmente hablando), pero solo por separado. Juntos aprenderán a ser mejores, a ser menos ruines e, incluso, a hacer lo correcto. “Pequeños gestos y tiempo. Así es como se consiguen las cosas”. Joe Abercrombie nos regala unos personajes creíbles que en esta segunda novela, y a medida que aprenden a confiar en sus compañeros, nos muestran un poquito más de ellos. Cuentan el porqué de sus acciones, de las leyendas que preceden a sus nombres o de los actos, crímenes o hazañas, que cometieron en el pasado.

Ahora hablemos del segundo grupo. De esa gente que deja que otros elijan su destino. De esos que asienten pero piensan en un no rotundo. Sí, hablemos de Glokta. El personaje estrella de Antes de que los cuelguen. El cínico tullido es enviado, junto con sus esbirros, a defender una ciudad sitiada. Una empresa con pocas posibilidades de éxito que le obligará a hacer pactos inverosímiles. “Un hombre perdido en el desierto debe aceptar el agua que se le ofrezca”. Y si defender una ciudad no fuera suficiente, le ordenan, además, investigar un complot que podría acabar con sus maltrechos huesos en una tumba. Imaginad a Sherlock Holmes; la versión más avinagrada de él intentando esclarecer el más violento de los crímenes. Imaginad que el telón de fondo de dicha investigación es la batalla de El Álamo, ese épico asedio ocurrido en Texas, en el lejano y violento oeste. Dejad de imaginar, pues Joe Abercrombie ya hace tiempo que lo hizo y lo escribió.

Pero Joe Abercrombie no solo crea personajes memorables, también describe lugares de forma tan precisa que hace fácil imaginarlos. Páramos estériles, ciudades abandonadas, bosques cubiertos por la niebla… Todos esos lugares se convierten, a través de las palabras leídas, en enérgicos fogonazos de imágenes muy vívidas que asaltan la mente. De idéntico modo ocurre con todas esas batallas repletas de violencia; solo una imagen sería capaz de superar las gráficas descripciones. Sangre, vísceras, muerte, vencedores y vencidos. Y luego, por supuesto, están las tramas. Directas, al grano, sin rodeos absurdos o subtramas de las que no se saca nada en claro. Por ello, Antes de que los cuelguen, y a pesar de ser un tocho, se lee sin dificultad. Se abre por la mañana, te sumerges en él y cuando vuelves a sacar la cabeza, la luz del crepúsculo baña tu sala de estar. Y es que te zambulles en Midderland y las encarnizadas batallas que acontecen a lo largo del territorio atrapan toda tu atención. Te subyugan. Todas esas masacres. Toda esa esperanza entre tanto horror. Ese amor, y sexo, entre tanto odio. Todas las traiciones y la camaradería. Por supuesto, el desconsuelo, y la nostalgia por el hogar; pero también el coraje que empuja a seguir luchando en busca de paz. A la caza de un final digno. Un final que únicamente hallaremos en El último argumento de los reyes, tercera y última novela que completa la trilogía de La primera ley.

[product sku= 9788491044369 ]
Publicado el

La voz de las espadas, de Joe Abercrombie

la voz de las espadas

Cuando se la voz de las espadastrata de leer no hago ascos a nada. No importa el género literario, siempre y cuando la historia sea buena. Una historia robusta y cargada de personajes memorables para mí lo es todo. Pero debo confesar que desde pequeñito he mantenido un apasionante idilio con la fantasía. Mi nariz tarde o temprano siempre acababa (y aún acaba) metida entre las páginas de libros en los que se describían lugares increíbles habitados por seres que iban más allá de toda imaginación. A medida que crecía, que maduraba (o lo intentaba), me di cuenta de que la realidad que me rodeaba no era de color de rosa, sino que había muchos tonos ocres. Asimismo, de forma gradual, ocurrió con el género fantástico. Los héroes ahora ya no son hombres bondadosos que jamás pierden una batalla. Pierden y mueren. Las princesas no buscan un príncipe azul con el que casarse, sino que libran sus propias batallas. ¡Y qué batallas! Los magos honestos, que visten túnica con runas ininteligibles bordadas en ella, escasean. Y no todos los bárbaros son seres despreciables carentes de compasión. “Lealtad, deber, orgullo, honor; todos esos conceptos están pasados de moda”. No todos los buenos sobreviven. Ni todos los malos mueren. No todos los buenos son tan buenos, ni todos los malos son tan malos. Entre el blanco y el negro existe el gris. Pero hay autores, como Joe Abercrombie, a quienes les gusta el gris oscuro. Muy, pero que muy oscuro.

El libro La voz de las espadas de Joe Abercrombie es una muestra clara (al igual que lo es la saga Canción de hielo y fuego escrita por George R.R. Martin) de que la fantasía se ha vuelto menos pudorosa a la hora de mostrar mundos repletos de personajes de moralidad bastante disoluta. “Lo que cuentan son los jugadores, no las cartas”. Midderland es uno de esos lugares, además de ser el mundo en el que transcurren los hechos narrados en la trilogía de La primera ley. Es un lugar ficticio y legendario, como dictan las normas, pero bastante lóbrego. No, Midderland no es la Tierra Media. No es ese lugar que nos describió Tolkien en donde los héroes habitaban verdes praderas o ciudades blancas y los villanos lugares recónditos, oscuros y pestilentes. Midderland es un anárquico revoltijo de matices en donde los que obran de forma correcta y los que se comportan de forma execrable se confunden, conviviendo en un mundo que se desangra por un sinfín de guerras interminables. Si bien es cierto que la narración no empieza siendo tan tenebrosa la historia vira, a medida que avanza, tomando un cariz más oscuro; haciendo todavía más patente el contraste con esas ciudades que parecen bellas e impolutas, pobladas por ciudadanos que fingen gozar de una ética intachable. Pero en las sucias tripas de tales poblaciones aguardan lugares sórdidos. Allí se llevan a cabo todo tipo de muertes, asesinatos y torturas. Éstas últimas, obra de La Inquisición y, en especial, llevadas a cabo por su inquisidor estrella: San dan Glokta. Antaño fue campeón de esgrima, tras pasar por las cárceles del enemigo se convirtió (a la fuerza) en un cínico tullido. Las mejores frases, y pensamientos, son para este personaje. A mi parecer, y tal vez algunos pongan el grito en el cielo por lo que voy a decir, Golkta no tiene nada que envidiarle a Tyrion Lannister; absolutamente nada. Las escenas en las que Glokta extrae información con sus ingeniosos aunque brutales métodos son narradas con especial crudeza y de forma explícita, así como algunas de las pocas pero frenéticas batallas que se dan a lo largo del libro. “Cada cual sirve al rey a su manera”. Igual de gráficas son las descripciones de los dolores que atormentan el cuerpo de Golkta: son tan detalladas que, para alguien con un poco de hipocondría (como yo, por ejemplo) resultan poco menos que una putada. ¡Qué caprichosa es la mente cuando el que habla es tan preciso! Por si todavía no te había quedado claro, La voz de las espadas no es una novela apta para todos los públicos. Jezal dan Luthar, un niño rico que en vez de llevar a cabo sus tareas de capitán y de entrenar para el certamen de esgrima prefiere pasarse el día jugando a cartas con sus amigos y emborrachándose, y Nuevededos, el bárbaro que empieza a estar harto de la lucha, son los otros dos protagonistas que encabezan una lista de personajes en donde abunda la variedad. Personajes espléndidos, de notable profundidad y con personalidades repletas de luces y sombras.

Joe Abercrombie no solo pone especial mimo en moldear todo tipo de personajes, además urde, de forma lenta, una trama que poco a poco va apoderándose de toda la atención del lector. Su narración es pausada, sin ningún tipo de prisa, es como un jugador de ajedrez preparando el terreno de juego: saca el tablero, coloca las piezas y empieza a mover algunos peones de forma estratégica. Lento pero seguro. Es una táctica tan arriesgada como osada, ya que esa serenidad a la hora de narrar, mal ejecutada, podría llevar al tedio. Nada más lejos de la realidad, pues la táctica da sus frutos y no tardarás mucho en descubrirte devorando páginas sin parar.

Tras leer La voz de las espadas se pone de manifiesto que Midderland no es un lugar idílico para vivir, ni para disfrutar de unas vacaciones, ni siquiera para pasar un fin de semana; aun así necesito volver. “¿Por qué lo hago? ¿Por qué?”. Necesito saber qué pasará con sus habitantes, cómo transcurrirán esas guerras y quién sobrevivirá a éstas. Necesito volver a sufrir, reír, enamorarme, luchar… Ansío volver a Midderland, a pesar de sus peligros, la corta esperanza de vida y las tenebrosas conspiraciones. Para ello, para volver a esas vastas tierras repletas de misterio y magia, no hay mejor forma que continuar con la aventura y embarcarse, sin miramientos y con arrojo, con destino hacia el siguiente volumen de la trilogía.

[product sku= 9788491044352 ]
Publicado el

Media Guerra, de Joe Abercrombie

media-guerra

Se acabó lo que se daba. Ya no hay más páginas de la Trilogía del Mar Quebrado. Y empiezo esta reseña después de descubrirme cinco minutos con la mirada fija en la portada del libro. Es una sensación… agridulce. Contento y satisfecho porque he leído una de las mejores trilogías de fantasía épica que se han escrito nunca, pero triste porque se ha acabado. Una sensación de nostalgia, que te hace notar que echarás de menos a un montón de personajes.

En Media Guerra nos encontramos un Mar Quebrado a punto de saltar por los aires. El Alto Rey y la Abuela Wexen han sitiado Trovenlandia con la espada de Yilling el Radiante y sus flechas ya  apuntan a sus vecinos: la Gettlandia de Uthil y la Vansterlandia de Gorm. Sigue leyendo Media Guerra, de Joe Abercrombie

Publicado el

Medio Mundo

Medio Mundo, de Joe Abercrombie

medio-mundo

Hace ya unos días que terminaba la lectura de “Medio Mundo”, la segunda parte de la “Trilogía del Mar Quebrado” de Joe Abercrombie. He dejado pasar unos días antes de escribir la reseña porque necesitaba algo de tiempo para descansar. Tomar aire. Recuperar el aliento. Porque este libro, al igual que el anterior, es droga dura.

“El momento en el que pares, será el momento en el que mueras”

Esa es la frase con la que nos encontramos nada más coger el libro entre las manos. Así, para empezar. Y según pasamos la primera página nos encontramos un mapa con un nivel de detalle, que nos anuncia que lo vamos a consultar varias veces.

En estas circunstancias, uno empieza el libro con desconfianza. Alguien no puede parar (¿de qué?) y acabas de ver un mapa que parece sacado de la Lonely Planet. Es inevitable pensar en las andanzas de Yarvi en el primer libro y te quedas pensando: pero, ¿a qué viene este inicio si las cosas han quedado más o menos tranquilas en el libro anterior? Yarvi ya llegó a casa de vuelta… ¿Me habré perdido algo? Y es en ese momento cuando Joe Abercrombie te da el primer bofetón. Sigue leyendo Medio Mundo

Publicado el

Medio Rey

 Medio Rey, de Joe Abercrombie

Medio-ReyHan sido muchas las referencias a esta novela de Joe Abercrombie, las que me han empujado definitivamente a empezar con ella. No obstante, no me suele gustar leer nada de una trilogía hasta que se ha publicado en su totalidad. El motivo es sencillo: si me gusta, quiero seguir con la historia, y si no me gusta, no quiero caer en no darle la oportunidad al resto de entregas, por si mejora. Por fin se ha publicado la última entrega de la serie (que reseñaré completa, por supuesto), así que me he lanzado a este libro como si no hubiera un mañana. Para este libro, no tengo dudas: esta primera entrega de la trilogía del Mar Quebrado, es sencillamente magistral.

Actualmente Abercrombie es uno de los autores más populares del panorama literario de fantasía. Esta fama le viene dada por ser uno de los principales autores del género “grimdark”, debido a su dura saga de “La primera ley”. El “grimdark” (George R. R. Martin, Richard K. Morgan,…) es un género que hace referencia a un tipo de fantasía en la que los personajes tienen una calidad de vida “no muy alta” y una esperanza de vida más bien “cortita”, por así decirlo. Hay pocos héroes y los que hay, duran pocas páginas. Es un tipo de fantasía para adultos en la que la palabra “explícito” debería estar impresa en la portada al igual que en los discos de música. Sigue leyendo Medio Rey