
Reina Lucía, de E. F. Benson

Una mordaz y afilada sátira social que caricaturiza con un humor inconfundiblemente inglés a los snobs, los entendidos y a todos aquellos que viven la cultura como una pose.
El té de las cinco, los autobuses rojos de dos pisos, el fish and chips, el Big Ben, los bobbies,… y las novelas de Mapp y Lucía. Prácticamente desconocidas entre los lectores en lengua española, las de novelas escritas por E. F. Benson en torno a los personajes de Elisabeth Mapp y Emmeline Lucía Lucas, son tan auténticamente british como los pubs o el cambio de guardia en Buckingham Palace, pero muchísimo más divertidas.
Es curioso lo que sucede con los ingleses y el humor. En principio son un pueblo con fama de serios y ceremoniosos, con un exagerado sentido del ridículo que en ocasiones les hace parecer estirados; sin embargo el humor inglés es sinónimo en todo el mundo de humor fino, irónico e inteligente. Quizá sea debido a su capacidad para reírse de sí mismos o porque profesan un cierto culto por la elegancia, el caso es que sus comedias no sólo poseen un sello propio que las distingue de las demás, sino que se las considera realmente divertidas.
Esto se puede afirmar de cientos de películas y series de televisión, pero donde en realidad queda patente es en los libros; probablemente porque los ingleses son de los pocos que consideran que la literatura humorística también es literatura seria. Sea como fuere, mientras que otras versiones regionales del humor tienen un carácter localista e incluso a veces peyorativo, la marca “humor inglés” es casi una garantía de éxito.

