Domingo 29 de Noviembre de 2009 00:00
El Zahir, de Paulo Coelho
Autor: Paulo Coelho
Edición: Editorial Planeta, S.A. (2005)
Páginas: 286
Opinión: No sé, No sé
"Sé bienvenido al lugar donde siempre decimos que el cielo es azul, aunque esté gris, porque sabemos el color que hay más allá de las nubes". Esta es una de las mejores frases que se pueden encontrar en este libro, y quizás un buen punto de partida para que cada cual haga su reflexión. Resume una de las fuerzas que han catapultado y mantenido a Paulo Coelho como uno de los autores más vendidos de los últimos años: la de la filosofía de a pie. La que huye de la trascendencia de lo ultraconsciente (me he inventado esta palabra, pero la uso para aquello que escapa a la consciencia), y se acerca a las vivencias diarias. En resumen: “No me des charlas filosóficas; yo soy un tipo moderno; dame ejemplos y pistas para que mejore al menos un poquito mi vida y mi relación con los demás, y deja las charlas trascendentales para los filósofos. Ya me encargo yo del resto.” Ésta es la fórmula de su éxito, y no seré yo el que tire la primera piedra contra el techo de su mérito. De hecho, siempre he sido un defensor de la complejidad de lo simple. De ahí mi respeto. Y hasta ahí mi respeto.
El Zahir es la historia de una búsqueda y el consabido crecimiento en el camino. La historia de un escritor de éxito, cuya esposa (periodista de guerra de renombre) desaparece inesperadamente y sin dejar más rastro que el de un misterioso traductor con el que había trabajado en el pasado y que reside actualmente en París. La última persona que la vio... con vida.
El resto es el proceso de asimilación de la pérdida, el reconocimiento de un abandono, y la posterior rebeldía ante él. Es la historia de una búsqueda que nace en uno mismo, y termina en tierras extrañas. La lucha por la recuperación de un amor que, abandonado y aburrido, decide huir antes de dejarse morir y desaparecer.
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Hace un año lo único que había leído de Paulo Coelho eran algunos artículos en El Semanal que, en ocasiones, me habían parecido bastante edificantes. A partir de ahí empezó mi periplo por este autor. Primero me compré un libro: Brida, en el que viajaba por la brujería ancestral. Luego mi cajón mágico me obsequió con otro libro: Once Minutos. No me disgustó, pero en cierto sentido me pareció más artificial que el anterior... como un plato precocinado, para que nos entendamos. Y por fin llegó El Zahir, esta vez desde la estantería de una gran persona muy cercana a mí.
Prometo solemnemente que mientras leía sus páginas pensaba que se trataba de una novela autobiográfica. Sobre todo porque el protagonista es un escritor de éxito, afincado en una gran ciudad, y rodeado de ese aura que parece convertirlo en experto de todo cuanto místico hay en esta vida. Un aura que es a la vez su bendición y su maldición: la obligación continua por tener los bolsillos llenos de caminos y consejos. Es lo que todos esperan de ti.
En este sentido pienso que el libro es un particular canto de Coelho a la libertad. Un grito desesperado hacia sus lectores: "¡Por favor, dejad de preguntarme como si fuese vuestro oráculo de cabecera! No tengo respuesta a todas vuestras preguntas.". Cohelo se desnuda ante sus lectores habituales. Quizás sea un libro más dedicado a ellos que al amor o a la filosofía, como suele ser su tónica habitual. Se muestra como humano, con muchos límites personales, con muchas dudas y gran cantidad de defectos.
Además incluye detalles que deben ser del gusto de sus lectores más voraces. Pinceladas aquí y allá de lo que debe ser su día a día, y lo más interesante, de su proceso creativo. De cómo nacen sus libros o sus artículos. Semanas sin hacer nada, encontrando siempre algo importante que hacer (comprar el pan, pasar la ITV al coche…) para no sentarse a escribir una línea. Meses que acercan la fecha de entrega del libro o del artículo de turno. Comienza el agobio. La semana que viene debo mandar el texto y aún no tengo ni el título... y entonces ¡plof! La inspiración, que siempre te encuentra trabajando. A teclear y en una hora artículo enviado.
La cuestión es que este proceso me resulta familiar…
Francisco Sánchez Cid ( Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla )
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escrito por Sergio Catalá , noviembre 30, 2009
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