All about Saul Leiter

Reseña del libro “All about Saul Leiter”, de Saul Leiter

All about Saul Leiter

¿Puede leerse un libro de fotografía? ¿Está destinado a ser un mero motivo decorativo en nuestra librería? ¿Vale solo para amantes de la fotografía? En estas tres cuestiones, estamos todos de acuerdo en que por supuesto que se pueden leer (hay muchos modos de leer) y, desde luego, no son simples objetos de atrezo. Pero la última pregunta, en cambio, podría justificarse ya que, en cualquier género literario, uno se acerca a ello por tener cierta afinidad. Esto es, los lectores de policíaco buscan crímenes, los de romántica, relaciones afectivas o los de filosofía, que se les haga reflexionar. Bien, parece así que los libros de fotografía valgan solo para quienes se dedican a este arte. Sin embargo, no es así. La imagen fotográfica tiene la capacidad de narrar, de convertirse en un relato sin necesidad del uso de palabras. Ya sea fotografía documental, más visceral y nada meditada, o bien fotografía artística, fruto de un encuentro inesperado o cuidando el más mínimo detalle. Todas ellas, relatos en sí. Y en el caso de un fotógrafo del nivel de Saul Leiter, la imagen fotográfica coge tintes poéticos, de belleza, de misterio.


All about Saul Leiter se “lee” como un libro de poesía. Nos debemos parar en cada una de las imágenes y que sean ellas las que nos hagan preguntas, las que intimen con nosotros, las que nos transmitan sensaciones. Y el primer poema está en la portada. Vemos una escena fragmentada, desenfocada, vista a través de un pequeño rincón de una ventana en las alturas. Una narración sobre lo que pudo convertirse en un encuentro entre los dos personajes de la foto. Quizás ocurrió algo para que la mujer del fondo no llegara a cruzarse con el hombre que se aproxima en la dirección del fotógrafo (y nosotros como observadores), puede que un mínimo retraso al pagar la cuenta del café evitara que se vieran. O, es posible que sí lo hicieran y decidieron continuar sus caminos. Ella no parece girarse a él, como si no llamara su atención. Él tampoco. Pero, fijemos la vista en el hombre. Lleva en la mano ¿unos zapatos? A lo mejor es el efecto óptico del desenfoque y se trata de su chaqueta doblada, pero he ahí el misterio del que hablaba. Y si son unos zapatos, ¿por qué llevarlos sin su embalaje o una bolsa? ¿De dónde viene? ¿Se sonrieron al verse? ¿Evitó el hombre tal encuentro, apurado quizás por algo relacionado con esos zapatos (si es que son tal cosa)? No podemos saberlo ni ver su rostro, justo lo tapa el marco de la ventana desde la que Saul inmortaliza la escena. Estamos ante un voyeur de los posibles encuentros y solo es la portada del libro.

¿Has escrito un libro y quieres que lo leamos?


En su interior encontraremos diversas escenas fotografiadas desde ángulos complejos, escondido tras andamios, ventanillas de coches, balcones, asomado a azoteas bajas desde donde ver sin ser visto. Casi siempre a través de cristales empañados por la lluvia o el frío y la nieve de la calle. Imaginamos a Saul sentado a la mesa de algún café, alargando al máximo los cafés que, ya fríos, descansan en la mesa. Los camareros y camareras deberían haberle instado a pedirse algo más o desocupar la mesa, hay clientes insistentes por sentarse. Pero Saul espera, paciente a que suceda el posible encuentro que quiere fotografiar. Un hombre con gorra pasa junto a su ventana y, rápido, el fotógrafo desempaña con la manga de su camisa el vaho del cristal para dejar entrever sutilmente y con poca nitidez el torso de su fotografiado. La imagen, preciosa, de un día de lluvia. A veces, son los clientes del café los que reclaman su atención. Una mujer sentada sola en su mesa, hay un periódico enrollado junto a la taza de café que bebe. Escribe con una estilográfica sobre un papel, parece una nota o una carta o un poema. Cuánta poesía sale de una cafetería. Y hay otra foto, esta vez en blanco y negro. Es un hombre con sombrero. Sentado a la mesa, se cubre el rostro con las dos manos. ¿Llora? Quizás recuerda a alguien. No hay nitidez en los rostros de los fotografiados por Saul Leiter. Podríamos ser tú o yo o cualquiera que alguna vez ha abierto su paraguas sin saber que alguien nos observaba desde la ventanilla del autobús que pasaba en ese momento, oculto tras la escalera de incendios de un callejón o a través de esa ventana del café que anuncia desayunos y el menú del día con letras pintadas en la cristalera.


All about Saul Leiter recoge toda la producción artística del fotógrafo estadounidense. Más de doscientas fotos en exterior y desnudos en interior y diversas pinturas gouache que realizó a lo largo de su carrera. A algunas les acompañan textos, mínimos, que dejan ver la forma de pensar del fotógrafo. La decisión de realizar esas fotos misteriosas, de no descifrarnos la identidad de los retratados dice Saul es porque «las personas dicen más de espaldas que de frente». Así, los vemos a veces de tal modo u ocultos tras una sombra, un paraguas, el marco de una ventana. Son momentos precisos de encuentros que pudieron ser, de cotidianeidad del hogar cuando una chica se desviste, de postales que marcan una época en la que los hombres vestían de corbata y con sombrero y los carteles publicitarios llenaban de color los fondos de las calles y cafés. Escenas que están ahí, que «no se trata de cuándo o de desde dónde se ve, sino de cómo se ve» y en eso Saul Leiter nos cede una muestra de cómo podemos ver lo cotidiano, aquello que acaba siendo una fotografía cargada de narración, de misterio, de belleza, de poesía.

Deja un comentario