Justine (El cuarteto de Alejandría)

Justine (El cuarteto de Alejandría), de Lawrende Durrell

JUSTINETítulo: Justine
Autor: Lawrende Durrell
Editorial: Edesa 
Páginas: 360
ISBN: 9788435009041

En esta ocasión, amigos, vengo a hablarles de un clásico modernoal que no me he acercado como relectura sino como descubrimiento.  Y tras terminar el primero de los cuatro libros de los que se compone, he decidido ir reseñándolos uno a uno con el ánimo de que aquellos que no los han leído se acerquen a esta colección escrita con tanta belleza por Lawrende Durrell; pero también está en mí ánimo que ustedes que ya se adentraron en esta obra compartan con nosotros su experiencia lectora.

Justine, es el primer volumen de este Cuarteto de Alejandría,  y fue publicada en 1957.

Mi experiencia me dice que es una lectura en la que si ustedes logran sobrepasar la página 50 ya serán incondicionales de libro y autor, pero hay que hacer ese pequeño esfuerzo. También es preciso que si la leen en castellano elijan una edición con una buena traducción ya que de lo contrario esta lectura que debería ser una delicia para la vista y el alma, se les puede hacer insufrible desde la base del estómago.

En esta tetralogía el autor nos da a conocer a una serie de personajes que durante la época de entreguerras viven, aman y sufren bajo el sol de Alejandría. Y si en el caso de La dama de blanco, Wilkie Collins, nos ofrece el HECHO desde los distintos puntos de vista de los personajes,  Durrell lo que nos ofrece es un acercamiento a los protagonistas desde la visión y reflexión de los otros personajes.

La propia Justine, al inicio de la novela exclama: “Cinco imágenes distintas del mismo sujeto. Si yo fuera escritora trataría de conseguir una presentación multidimensional de los personajes, una especie de visión prismática”.

Y esto es lo que, al parecer, nos ofrecerá el autor.


El arranque de la novela, como les decía, no me ha sido fácil de comprender, nos presenta a un escritor que vive en una isla con su hija de dos años, que no es su hija. Un hombre, Darley, que será narrador de esta  historia que poco a poco nos va atrapando a través de los personajes que nos presenta, Justine, Nessim, Melissa, Pombal, Pursewarden… Y Clea, pero sobre todo a través de esas palabras en las que, si nos adentramos en aquella Alejandría de los años 30 y 40, veremos de fondo a Cavafis, su poesía y su filosofía de vida: “¿No comprendes que al arruinar la vida entera en ese sitio, la has malogrado en cualquier parte del mundo?”

Ha sido una lectura, la de esta primera parte que, como no puede ser de otra manera, me llevará a la segunda, pues deseo ver y conocer mejor a estas personas, tan simples y complejas a la vez, que tanto me han hecho reflexionar sobre el amor en tantas y tantas dimensiones, y ¿Como no recordar hablando de tipos de amor, El amor en los tiempos del cólera? (Para mí, y para el propio García Márquez, su mejor y más completa obra) 😉

Que extraños sentimientos ha despertado en mí Justine, esa mujer aparentemente atormentada  por la violación que sufrió siendo demasiado joven, ¿Será peor eso que la pérdida de su hija? ¿O ese primer marido, Arnauti, que noveló su propio matrimonio? No es raro que despertase la curiosidad de quienes se acercan a ella, todos necesitamos saber más de Justine.

Necesito como lectora comprender más y mejor aquellos días en Alejandría y aquellas personas que decían cosas como que “El amor no es ciego, los que son ciegos son los celos”. Un libro escrito en los años 50 en el que ya están presentes los celos en el amor virtual o intelectual y que al parecer, tanto el uno como el otro,  pudieran ser mucho más intensos que en el físico.

Que ganas me han quedado de seguir con estas lecturas ¿Se animan ustedes con el segundo, que al parecer y según me adelanta la edición que he leído estará escrito por el Doctor Balthazar?, intuyo que poco a poco, y a través del resto de la narradores algo más descubriremos sobre la forma en que cada uno participará y se posicionará ante esa inminente II Guerra Mundial, que ya se empieza a oler.

Opina el autor, como muchos de nosotros hemos ido advirtiendo en nuestras lecturas,  que cuando se presienten las guerras la moral siempre se relaja en todas las facetas de la vida…  Pero nadie quiere que estalle una guerra… ¿O sí?

Susana Hernández

3 comentarios en «Justine (El cuarteto de Alejandría)»

  1. No, no, yo no quiero ninguna guerra, aún a costa de no disfrutar de esas “libertades”, jajaja
    Ha sido un gustazo leerla en compañía y por supuesto que me apunto a la próxima, para saber más de Justine, y de lo esotérico y de esos movimientos híbridos que no han desaparecido del todo.
    Lo que comentas de la traducción es muy interesante, es algo que solemos pasar por alto, pero puede ser la diferencia entre que te guste o no, sobre todo cuando tiene todo ese aire poético. No sé bien yo qué tal era mi traducción.
    Me doy cuenta que nos falta saber más de Jusstine, creo que en ti (como en mí) no ha despertado el mismo sentimiento que en los personajes. Otra excusa para continuar 😀

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    • Vale, no queremos guerras, pero es cierto que esa moral de entre guerras sería de lo más apetitosa jajaja

      Lo de las traducciones es de lo más interesante, Icíar, te aseguro que hay gente que ha dejado de lado libros muy interesantes, sobre todo clásicos, porque no entendían las traducciones.

      Bueno, pues como te veo animada,a pesar de Justine, seguimos 😉

      Besicos !

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