Virtudes (y misterios), de Xesús Fraga

Editorial Xordica
300 páginas
Traducción del Gallego del autor
Virtudes (y misterios)Quizá porque siempre me he sentido un poco emigrante me han interesado tanto estas historias… Pero para llegar a una como Virtudes  (y misterios) o bien te la recomiendan, o está editada por una editorial de mucha confianza, o sencillamente tiene una portada de las que te hacen soñar ya con lo que puede venir tras ella. Este último podría haber sido el caso de no haber sido este libro un muy agradable regalo. Esta portada, por cierto es de Alberto Gamón.
Con Virtudes (y misterios),  Xesús Fraga obtuvo el Premio Blanco Amor de novela de la Diputación de Ourense, aunque ya saben quienes me leen que los premios y yo no somos muy amigos.  Pero una cosa que sí he tenido muy en cuenta , de esas que a pocos les importa pero que para mí sí es muy importante, es que si bien esta historia fue escrita en gallego por el autor, la traducción del libro ha sido hecha por él mismo. Y que conste que es por eso mismo que el trabajo de los traductores me parece, precisamente, importantísimo.
Xesús Fraga nos cuenta en este libro la historia de su familia, fundamentalmente la de su abuela Virtudes, protagonista absoluta de la historia, pero ahí están su bisabuela y su propia madre, sin quienes nada habría sido posible. Mujeres muy fuertes, o quizá personas que simplemente se agarran a la vida con las dos manos, trabajadoras e inconformistas. Aquellas mujeres que veían que el futuro de su familia estaba en sus manos y solo de ellas dependía.
El libro está divinamente escrito, y a pesar de que todas son buena gente, y podemos pensar que así es fácil escribir de la familia, en realidad no era fácil el trabajo que se había propuesto Xesús,  aunque hay que agradecer al abuelo su “papel” literario de ausente que tanto ayuda a que la historia no solo no caiga en la ñoñería, sino que tenga un final que pueda quedar cerrado. Aunque todos sabemos que las historias familiares nunca quedan cerradas del todo.
Pero ni tan siquiera ese personaje ausente que marchó a Venezuela puede quitar ni un solo segundo de protagonismo a la fuerza que transmite esa abuela que toma las riendas de la familia y decide irse sola a otro país, del que no entiende ni el idioma, para sacar a su familia delante. Una gallega en Londres, dotada con ese espíritu emigrante gallego del que tanto nos han hablado… Imagino que una ventaja tenía: La adaptación al clima, algo de lo que poco se habla  el autor, y que sería un tema recurrente en mí que soy muy de secano.
“Cuando la abuela se enfadaba se le encendía un brillo de fiereza en los ojos y apretaba los dientes en un gesto de severidad que le tiraba del mentón para arriba y le tensaba las arrugas…”
Así empieza el libro. Escrito en primera persona y en forma de documental,  muy visual, yo podría haber imaginado a los protagonistas aun cuando no se hubieran introducido ese puñado de fotografías de la familia tan bien seleccionadas.
MI familia también es una familia de emigrante. En nuestro caso dentro del mismo país, aunque sé que también alguno dejó su vida por Venezuela. Conocí a mi amiga Jacqueline cuando sus padres regresaron de Alemania, a Francoise cuando regresaron de Francia, supongo que sus nombres ya dicen mucho de donde venían, y es que yo no soy gallega, pero viví durante muchos años en un barrio de Zaragoza que me acogió y me vio crecer, un barrio donde todos llegábamos de alguna parte… Raúl, Carlos y Marga de Soria, Ángel de Elgoibar, Maribel de Valladolid… Gallega era Marisol, a la pobriña le costó dejar atrás su acento, pero bien sabemos que al final el acento aragonés de lo come todo 😉 casi todos los demás habían llegado de alguna de las zonas más pobres y despobladas de Extremadura, Teruel… de hecho Soria y Teruel creo que  vivían enteritas dentro del barrio.
Les gustará este libro y entenderán por qué les decía que me gustaba que el autor hubiese traducido el libro al castellano, también lo podría haber traducido al inglés, y aún no lo descarto… Su abuela se ocupó de que la madre mejorará su inglés y naturalmente la del nieto… La importancia del idioma es la importancia de las palabras, de la comunicación.
Mucha suerte le deseo al autor, no por él, bueno también, pero me sobre todo porque me gustaría que la historia de su abuela se conociese, y la de las amigas que la abuela hizo en Londres, porque la literatura, como el cine, siempre nos ha hablado de los emigrantes. Los emigrantes en masculino, y nos falta esta mirada, la de ellas, saber que sentían, que pensaban mientras limpiaban, mientras cuidaban, mientras andaban por esa ciudad de la que hacían un esfuerzo por no enamorarse… Unas ciudades que les ofrecían trabajo, mucho y muy duro, pero también cultura y con ella ampliaban sus sueños personales y sobre todo ampliaban expectativas para su prole… Ir a más. Algo en lo que, en algunos casos, hemos empezado, desgraciadamente,  a retroceder.
Lean este libro, porque es bueno, pero sobre todo porque si recuerdan aquello de que todas las familias felices, como decía Tolstoi, se parecen y todas las familias infelices los son a su manera, eso es lo que pasa con las historias de los emigrantes, que cada uno lo es a su manera, incluso dentro de la misma familia.

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