Oscuro

Oscuro, de Teo Rodríguez

Oscuro

 

Comentaba Pérez-Reverte en su artículo del pasado domingo 14 de octubre con bastante acierto que “Hasta las brujas malas -que además suelen estar anatómicamente potables en sus versiones modernas- tienen siempre una escena en la que se explica la razón freudiana por la que la sociedad las hizo perversas como son”. Se quejaba así de que los villanos actuales explican el porqué de su proceder (sin esforzarme mucho me viene a la cabeza cualquier malo de la saga de 007…) cuando antiguamente el malo era malo porque sí, porque ese era su papel en la historia y punto; no hacía ninguna falta humanizarlo ni comprenderlo.
Oscuro es un libro sobre el Mal. El Mal como protagonista, y por lo tanto esa es su motivación, sin más. No se ve, pero se siente, cual Drácula en la novela de Stoker.

Desde que comencé la lectura de Oscuro no pude dejar de pensar que lo que estaba leyendo era King. Puro Stephen King. ¿Habría usado otro pseudónimo -ésta vez español- como ya hizo en su día al firmar como Richard Bachman? Todo me recordaba a él. Todo. El argumento, (una enorme grieta que aparece en la carretera tras un terremoto y quien se acerca a ella muere tarde o temprano)-  me reafirmaba en mis sospechas y lo relacionaba, acertadamente o no, con La Cúpula. La forma de narrar -hablándonos primero de un personaje, en el siguiente capítulo de otro, en el siguiente de otro más…- y lo bien moldeados que aparecen cada uno de los personajes, con su personalidad y rasgos únicos; la forma de hacernos conocer sus pensamientos; y, sobre todo, el hecho de narrarnos cosas del día a día, de lo cotidiano, como si no pasara nada cuando a la vez nosotros, lectores, sabemos que pasa y mucho; y la atmósfera de una tensión en continuo aumento. Ese conjunto de características reforzaban la impresión de estar leyendo un libro del tito King o incluso en algunos momentos, viendo la posible adaptación al cine.
Después de flipar y descartar a Teo Rodríguez como una vaina venida del espacio para duplicar y sustituir a King, decido que o la vaina lleva mucho tiempo entre nosotros o realmente el libro es de Teo Rodríguez. Teo Rodríguez es escritor y guionista de radio y televisión. Ha escrito historias para el programa Cuarto Milenio y actualmente colabora en Milenio 3.
Es admirable que, siendo Oscurosu primera novela en ningún momento lo parezca, pues, además de lo ya mencionado, la historia engancha, se lee con facilidad, se degusta con placer e incluso con avaricia diría yo, y se nota que está trabajada y cuidada con mucho mimo.A grandes rasgos podemos decir que la historia tiene tres personajes principales: Isaiah, Ethan y Sunny. Isaiah ha vivido la mayor parte de su vida pendiente de su hermano Ethan, catatónico debido a un trauma de la infancia del que ahora despierta con una frase enigmática a la par que acojonante: “Ya vienen”.
Sunny es el amigo inseparable de Isaiah, pero se podría decir que más que un amigo es sobretodo un hermano más.
Desde la aparición de la grieta, una voz provoca que aquellos que la oyen hagan todo tipo de salvajadas de gore  para arriba, de forma aparentemente inconsciente, como zombificados. Una voz que sabe buscar en el interior de cada persona su odio más profundo y usarlo para sus oscuros propósitos.

Oscuro desarrolla la historia actual y también nos va desgranando migajas del pasado de los dos hermanos. Un pasado que será clave para entender la situación en la que se encuentran ahora.
Sin embargo, a pesar de la mezcla entre flashbacks y presente el ritmo no se ralentiza para nada y la lectura no pierde fluidez, algo muy difícil de conseguir y que merece ser tenido en cuenta.

El único aspecto negativo fue que tal vez pueda llegar a hacerse cansina la relación entre Sunny e Isaiah, constantemente preocupado el primero por el segundo, casi de la  misma forma que Isaiah se desvive por Ethan.

No obstante, lo que más en tensión me tuvo fue el acercarme al final. Los que me seguís, que sois legión, sabéis lo que me pasa con King, así que aparte de la tensión propia del libro experimentaba la tensión y el terror de creer que Oscuro se parecía tanto a cualquier libro de Stephen King que el final tendría que decepcionarme forzosamente porque que el desenlace iba a ser una chorrada descomunal que no contentaría a nadie, como viene haciendo últimamente el de Maine… Pero para mi sorpresa el final me gustó y me convenció del todo. Me pareció una forma inteligente de culminar la historia y estoy seguro de que King la habría acabado muchísimo peor. Es una lástima que no pueda comentarlo…
En fin. Tampoco quiero parecer obsesionado con el de Maine, pero es que si lo leéis, veréis que es inevitable la asociación.

Nada más. Tenéis permiso para leer Oscuro. No os decepcionará y pasaréis un rato muy agradable… o no…

@palati77

1 comentario en «Oscuro»

Deja un comentario