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Agua verde, cielo verde, de Mavis Gallant

Hay libros que solo con su portada ya te despiertan curiosidad. Cuando vi la portada de Agua verde, cielo verde lo encontré perfecto para una lectura de verano. Esas asociaciones que hace nuestra mente sin saber muy bien por qué (vale, quizás la piscina ayude). Y además, gracias a Impedimenta y a esta portada he descubierto a un genial pintor del siglo XIX que es el irlandés John Lavery, autor de la imagen de la cubierta y de otros cuadros preciosos que os recomiendo cotillear, por ejemplo, en la página del Tate.

La verdad es que no había oído hablar nunca de Mavis Gallant, la autora de la novela. Nacida en Montreal en 1922, vivió una infancia difícil en Nueva York, abandonada por su madre. Fue reportera en el Montreal Standard a la vez que escribía sus primeros relatos cortos. Se mudó a Europa y vivió una temporada en España. Finalmente, acabó por mudarse a París, donde pasaría ya el resto de su vida. Estafada por su agente literario, Mavis afianzó una estrecha relación con The New Yorker, donde publicó sus relatos a lo largo de su vida. Además de su dedicación a los relatos, escribió dos novelas, una pieza dramática y una compilación de textos de no ficción.

Agua verde, cielo verde es una de las dos novelas que escribió y que podemos disfrutar en castellano gracias a Impedimenta y la traducción de Miguel Ros González. Es cierto que más que una novela, a mí me ha parecido un relato extenso (¿no es acaso eso la novela?). Quiero decir, que encuentro que le faltan elementos propios de la novela, como la profundización en los personajes, el desarrollo del tiempo, etc. Pero quizás diga esto influenciada por saber que era una maravillosa escritora de relatos.

Flor McCarthy es una jovencita que, tras el complicado divorcio de su madre, decide unirse a esta en un largo viaje por distintos países europeos. Huyendo de sus raíces, Flor y su madre viven una vida que, a ojos de los demás, parece ser maravillosa. Sin embargo, ambas van sobreviviendo gracias a la ayuda de sus familiares y todo ese glamour, esas vidas maravillosas en ciudades como Cannes, Venecia o París no esconden más que una necesidad de arraigo que no consiguen encontrar. Casi condenadas al exilio, a sentirse extranjeras y sin un lugar al que llamar hogar, Agua verde, cielo verde relata la historia de estas dos mujeres y las personas que van cruzándose con ellas: el primo George, los amantes de Flor o los amigos de la madre.

Esa sensación de aparentar, de querer demostrar ante los demás algo que realmente no se es, me ha recordado un poco a Fitzgerald en sus novelas El gran Gatsby o Suave es la noche, donde las apariencias lo son todo y detrás de esas espectaculares vidas siempre se esconde el dolor. Al igual que a los personajes de Fitzgerald, eso es lo que les sucede a las protagonistas de esta novela.

El estilo de Mavis Gallant me ha parecido impecable y, aunque no pueda compararla con mi querido Fitzgerald y mis expectativas con esta novela no hayan estado a la altura, sí que me ha encantado descubrir a esta autora, de quien estoy deseando leer algunos de sus relatos.

Un comentario en “Agua verde, cielo verde, de Mavis Gallant

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