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El libro de Vladimir Kuprin, de Simón Hergueta

El libro de Vladimir Kuprin

El libro de Vladimir KuprinLos escritores tenemos muchos miedos. A que no nos lean, a que nuestras novelas no gusten, a recibir una mala crítica, a no vender ni un solo libro… Pero creo que el mayor miedo de todos es el de no tener inspiración. Hay días en los que desaparece de repente y eso es muy duro para alguien que necesita escribir para vivir. Y hay otros días en los que parece que las musas han dormido a nuestro lado y que nos protegen durante las horas delante del ordenador. 

Pero también hay otro miedo, uno oscuro que jamás nadie confesará: el de tener que copiar una obra. Y no hablo de estudiar un determinado estilo e imitarlo, ni siquiera de tomar prestados algunos elementos. No. Hablo de copiar, tal cual. De encontrarte con una historia, cambiarle un par de cosas y hacerla tuya. Vender miles de ejemplares. Hacerte famoso gracias a ese autor que tuvo la idea original. Ocultar para siempre ese oscuro secreto dentro de ti que te corroe las entrañas minuto a minuto. 

Eso fue exactamente lo que le pasó a Bárbara Myst. Años atrás encontró un viejo libro en el garaje de su abuelo. Sin duda era una edición muy extraña, seguramente se habrían impreso muy pocos ejemplares. Bárbara se quedó tan prendada de las historias que allí encontró que decidió coger una y transformarla un poco. Tuvo un éxito rotundo. Al igual que todas las novelas que vinieron después. Aquel libro era una mina. Pero un día Bárbara se dio cuenta de que no podía seguir así, tenía que demostrar que era una escritora de verdad. Y ya no solo por su familia, que la tenía por una aclamada novelista, sino por ella misma. Así que decidió irse a un retiro para encontrar la inspiración. Lo que ella no sabía es que allí encontraría muchas cosas más. 

Así empieza El libro de Vladimir Kuprin, escrito por Simón Hergueta. Lo que parece una historia corriente de una escritora en busca de inspiración se convierte de repente en una novela negra en la que los asesinatos y el misterio se convierten en los protagonistas. Bárbara se verá inmersa en una investigación en la que una chica es asesinada. Eso, junto a la nueva amistad que encontrará allí, hará que la mente de escritora de Bárbara empiece a bullir, dándole la esperanza de volver a convertirse en una gran novelista. 

Tengo que decir que no es la primera vez que leo un libro de Simón. Con anterioridad he leído las dos primeras partes de la saga llamada Laro, la leyenda del árbol milenario. Y no os voy a mentir, tenía mucha curiosidad por saber cómo sería leer algo diferente, saber cómo se enfrentaría este autor a un género tan distinto al de Laro. Dar el salto de una novela histórica y de aventuras a una novela negra es un gran salto, no nos vamos a engañar. Pero os digo desde ya que el autor lo ha dado con destreza, llegando de una orilla a otra sin ningún problema.

Nos encontramos con una historia un tanto rara, peculiar. La ambientación es perfecta: un sombrío pueblo de Estados Unidos donde todo el mundo es sospechoso de algo. Esto me ha recordado mucho a Twin Peaks. No sé si por la ambientación, por el misterio, por esa aura sobrenatural que hace que te puedas esperar cualquier cosa en la historia. No me costaba imaginarme a la víctima como a la pobre Laura Palmer. Y eso me ha gustado mucho, porque Simón Hergueta me ha conseguido transmitir esas sensaciones que se deben transmitir en este tipo de historias: incertidumbre, escalofríos, desconfianza… vamos, mal rollo, para entendernos. 

La narración es muy buena también. El principio es muy prometedor, cuando nos encontramos a Bárbara y sus confesiones. Me pareció muy original y me causó mucha expectación. A partir de ahí todo son sorpresas y más sorpresas. Bárbara es un personaje, además, que va evolucionando a medida que avanzan los capítulos. Se tiene que adaptar a sus nuevas circunstancias y el lector comprende perfectamente los cambios por los que va pasando. Es un personaje muy bueno y que transmite mucho, cosa que es de agradecer en una novela de este tipo, donde los personajes quedan un poco relegados para darle importancia a la trama. 

En definitiva El libro de Vladimir Kuprin es una novela que me ha gustado mucho, sobre todo porque me ha permitido conocer ese otro registro del autor. No es que no le viera capaz de hacer esto, ni muchísimo menos, sino que simplemente no me imaginaba cómo, después de crear una historia como la de Laro, ahora se atrevía con esto. Y, vamos a ver, que yo soy la primera que escribo lo que me da la gana. ¿Poesía? Poesía. ¿Teatro? Teatro. ¿Novela fantástica? Novela fantástica. Qué más da. La cuestión es escribir. Muchos me preguntan que por qué no me dedico a un género en concreto… y yo siempre respondo lo mismo: ¿para qué? Así que me alegra que Simón siga también esta teoría de escribir lo que le sale, lo que necesita en cada momento. Porque esa es la única forma de demostrar que ser escritor es mucho más que ponerse delante de un ordenador a teclear.

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