Publicado el

La vida en la puerta de la nevera

la-vida-en-la-puerta-de-la-nevera

La vida en la puerta de la nevera, de Alice Kuipers

 

la-vida-en-la-puerta-de-la-nevera

Le he llevado a mi hija varios de los libros que deberá leer durante el curso en su clase de lengua y literatura de 3º de la ESO. La he dejado en el salón ojeándolos; media hora más tarde: ¡Oh sorpresa!, había apagado la televisión y estaba leyendo muy concentrada uno de ellos. Después de cenar, sin hacer ni una sola protesta, ha subido a su habitación con el libro y ha entrecerrado la puerta. Al darle un beso de buenas noches he notado sus ojos enrojecidos, y sin mediar palabras me ha ofrecido el libro.
¿Qué leía?

La vida en la puerta de la nevera” de Alice Kuipers. Lo tomo en mis manos, lo ojeo, compruebo que tiene una forma y estructura simple pero novedosa y una lectura muy ágil. Son las doce de la noche, comienzo de nuevo una lectura más atenta. Es la una, cierro la última página y me sorprendo llorando.
¿Cómo ha conseguido el libro conmovernos a las dos?
La autora ha sido capaz de trasladarnos una vida y una historia común a través de unas breves notas pegadas en la puerta de la nevera, a modo de conversación entre madre e hija, entre mamá y Claire. No hay narrador que  describa a los personajes, ni que los sitúe en un lugar y ni en un momento determinado. No lo necesita. Ha elegido para cada nota las palabras justas para guiarnos por sus vidas. Y entre nota y nota vuelan mi imaginación y mis recuerdos. Deberemos estar muy atentos a los pequeños detalles: la manera de firmar, el uso de mayúsculas…
¿Las dos hemos llorado por lo mismo? Creo que no, la fragilidad de la existencia no afecta por igual a los 15 que a los 45 años.
Hay también una cierta polémica sobre si el libro debe ser leído por menores o no, ya que la temática es muy dura. Yo, sinceramente, creo que sí, siempre que el libro sea tratado posteriormente, como es el caso, con profesores o padres. El adolescente leerá las notas, lo que dicen esas notas; el lector adulto es el que irá más allá de las palabras.

Crecemos con la lectura, y hacerlo junto a nuestros hijos es una maravillosa aventura.
Susana Hernández Sánchez

14 comentarios en “La vida en la puerta de la nevera

  1. Mira, yo leí esta novela hace dos años justos.
    Un domingo llegó mi hermana a casa y me dice: “Ayer me compré un libro y como ya lo he leído te lo traigo”. Me extrañó mucho, la verdad. La que devora libros en un día suelo ser yo, hasta que claro, vi cómo estaba escrito. A modo de anotaciones en la nevera, lo que no impide seguir la historia perfectamente y que al final te llegue a emocionar.
    En aquel momento había una situación en la familia bastante similar, aunque no terminó del mismo modo, que hizo que quizá el libro me llegará más. En mi opinión el libro sí puede ser leído por menores, porque puede que los ayude si en su hogar se da una situación similar o simplemente porque puede dar lugar a una buena conversación y reflexión entre adultos y adolescentes que siempre es muy interesante.

    Un saludo

  2. Muchas gracias por el comentario. Sí, el libro lleva ya un par de años como lectura obligatoria en el Instituto de mi hija para 3º de la ESO (14 años); Creo que estamos totalmente de acuerdo en cuanto a que su lectura por menores es positiva aun cuando pueda haber una situación familiar complicada.

    Susana

  3. Mi hija y yo lo leímos y nos encantó a las dos. De hecho, por ahí está la reseña en mi blog.
    Me ha gustado la tuya ¡gracias!

  4. Ale, veo que coincidimos en muchas cosas y gustos. También he leido tu reseña que me ha hecho pensar que este libro nos lleva a contar pequeñas historias personales. En los dos casos hemos hablado de nuestras hijas. Creo que está bien desdramatizar. Gracias a tí por tu comentario. Nos leemos.

    Susana

  5. aquí estaremos leyéndonos Susana…coincidimos en muchas cosas…tienes razón 😉

  6. ¡Jolines! ¡No sé que voy a hacer contigo!

    Te digo: Qué mi lista de lecturas pendientes se ha convertido en “listón”… qué no quiero leer libros para llorar… que no tengo tiempo… y es imposible contigo. 😉

    ¡Hala, qué me han entrado unas ganas locas de leer este libro!

    ¡Gracias por tus reseñas! Besicos 🙂

  7. Ana este libro… Pásate por la biblioteca y píllalo. Lo leerás en un ratico, pero ni se te ocurra leerlo en el bus, o en algún lugar público, salvo que no te importe llorar en público. No se puede contar más con tan pocas palabras.

    Un besico!

  8. Ten por seguro que me lo leeré.

    Y siguiendo tu consejo procuraré estar sola, no me gusta llorar en público, pero tampoco me gusta tener que aguantarme las ganas, así que buscaré el momento oportuno y me renovaré con una buena llorera.

    Besicos.

  9. Hola! me he leido el libro en una clase de guardia en mi istituto. Es muy facil de leer y es una pasada de libro! no lo leais en publico poruqe se han reido de mi todos por llorar como una magdalena! besiitos clau:)

  10. Cierto Claudia! Hace pocos días le recomendaba el libro a una amiga pero le decía exactamente eso, leelo en casa, llorarás.

    Por cierto, me gusta mucho el poema que inicia el libro, y si te das cuenta con los títulos del índice podemos hacer otro poema precioso.

    Gracias por pasarte a comentarlo y … Un besico!

  11. Me has dejado muy intrigada, y con mucho miedo. No estoy segura de querer descarnarme tanto. Pero el miedo no es tan grande como la curiosidad. Así que voy a intentar conseguirlo, y ya te cuento.
    Un abrazo y besico.

  12. No temas amiga mía, es soportable, y seguro que al final te deja un buen regusto.

    Besicos! … Y un abrazo!

  13. yo tenia 15 años cuando lo leí por primera vez i me encanto!

  14. Veo que lo leíste a la misma edad que mi hija, creo que es la adecuada para leerlo por primera vez. Un fuerte abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *