Ella y su gato

Reseña del libro “Ella y su gato”, de Makoto Shinkai y Naruki Nagakawa

Ella y su gato

Conocí a Makoto Shinkai a través de la película cinco centímetros por segundo, luego vino el jardín de las palabras. Pero no fue hasta que vi your name y salí de la sala de cine totalmente abrumada por lo que había visto, que me hice seguidora y admiradora incondicional de este director de cine. Cuando me enteré de que Duomo dentro de su colección Nefelibata iba a publicar la novelización de esta historia no me lo pensé dos veces.

Ella y su gato también conocida como kanojo to kanojo no neko, es una OVA creada y dirigida por Makoto Shinkai en 1999 cuando solo contaba con 26 años, y que en un espacio muy reducido de tiempo logra relatar la historia de un gato y su dueña desde el punto de vista del primero, que es además el narrador de la historia. En el 2019 la editorial Planeta Cómic decidió adaptar a un tomo autoconlusivo de manga esta obra, y ahora Duomo toma la historia de Makoto Shinkai escrita por Naruki Nagakawa en una edición preciosa.

Ella y su gato relata las historias de cuatro mujeres y sus gatos, historias que sin quererlo forman parte las unas de las otras y que acaban encontrándose en algún punto del camino que se disponen a recorrer. Todas ellas se sitúan en un momento de crecimiento personal de sus protagonistas. Miyu se ha independizado, comienza a vivir sola por primera vez y de camino a su nueva vida, a su nuevo hogar encuentra a Chobi, un gatito blanco acurrucado y empapado en una caja de cartón, Miyu decide llevárselo con ella y hacerlo su gato, desde ese instante la vida de ambos cambia para siempre. Reina es una estudiante de arte con mucho talento, pero que por las vicisitudes de la vida o por su propio estado emocional no logra pasar el examen de acceso a la escuela de Bellas Artes, Mimi, una gata callejera irá forjando poco a poco con Reina una relación muy especial. Aoi sufre, sufre desconsoladamente, no es capaz de poner un pie fuera de su casa hasta que Cookie llega a su vida. Shino ha dedicado toda su vida a cuidar de los demás, John, su perro, conoce todas las cosas a las que ha renunciado ella durante gran parte de su vida y por eso la deja al cuidado de Kuro, el jefe de los gatos.

Todas estas historias tienen un nexo en común; los gatos. De modo que, todo el libro esta narrado alternativamente por ellos y por sus dueños, lo cual le da un contrapunto muy interesante y tierno a la narración, sobre todo el punto de vista de los mininos cuya presencia atenta y vigilante desde la que nos observan los hacen conocedores de hasta el más mínimo de nuestros estados emocionales. Ellos quitan hierro a situaciones que a menudo, para nosotros los humanos, se nos hacen un mundo y desde otra perspectiva parecen algo de lo más nimio.

Ella y su gato es una novela costumbrista en la que aparentemente parece que no sucede nada, pero en la que pasa absolutamente de todo, iré más allá, nos pasa, porque lo que le ocurre a estas protagonistas y a sus compañeros felinos en las distintas etapas de sus vidas nos ha ocurrido a todos alguna vez: la incertidumbre por el futuro, el desgaste del cuidador, el sufrimiento por lo que no se ha dicho, las amistades rotas, el miedo y el sentirse culpable.

Algo que me ha gustado especialmente es el ritmo, la cadencia lenta y atenta a los detalles en la que se va desenvolviendo la novela. Ese pararse en los detalles, tomar aire, deleitarse con un color, un olor o un instante, eso es algo muy típico de la literatura japonesa que no deja de maravillarme cada vez que me adentro en una de sus obras. Al ir leyendo, en ciertos pasajes la lectura me aportaba un efecto sensorial, y eso es algo que me ocurre pocas veces y sobre todo me pasa con Murakami, si habéis leído a este autor seguro que me entendéis. Cuando Naruki Nagakawa describía una escena de lluvia, podía sentir el repiquetear de las gotas contra el cristal, el olor a tierra mojada y húmeda. Cuando hablaba de los primeros rayos de luz que se filtran a través de la ventana podía sentir su calor en la cara y cuando los copos de nieve comenzaban a caer en invierno podía ver con nitidez su blancura al ir cubriendo las calles.

Si os gusta el anime os recomiendo ver el que está basado en esta obra, cuenta tan solo con cuatro episodios de muy corta duración. Aunque ya os aviso que las similitudes con la novela son pocas y se centra en la historia de Miyu, pero, aun así, estoy convencida de que lo disfrutareis, así que si sentís curiosidad no lo dudéis.

Ella y su gato merece mucho la pena, es una novela muy tierna, de crecimiento personal en la que todos podemos sentirnos identificados, nos habla sobre el vínculo inquebrantable que formamos con nuestras mascotas y cómo siempre y con todo merece la pena intentarlo.

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