
Mañana lo dejo, de Gilles Legardinier
El amor. Difícil para algunos, fácil para otros. Pero para nadie indiferente. Ser amado o no, una cuestión que se traspasa, de generación a generación, como un mueble antiguo y lleno de recuerdos que con los años pasa por numerosas habitaciones, vidas ajenas que pueden no conocerse entre ellas. El amor. Un sentimiento lleno de interrogantes, y casi ninguna respuesta concreta. Divertido al mirar a los ojos, triste cuando nuestra cabeza se queda fija observando el suelo. ¿Es el amor lo que hace girar al mundo? Si cierras los ojos, si piensas por un momento en lo que podría convertirse tu vida si no hubiera algún tipo de amor revoloteando a tu alrededor. Será entonces cuando descubras la verdad a la pregunta que te he formulado. El amor. Sí, esta historia trata del amor, de lo que supone para las personas quererse. Pero sobre todo es una historia sobre lo que significa para las personas encontrar a alguien, mirarle y, sin saber por qué, encontrarte atado a un alma que llevabas esperando desde hace tiempo.
Julie lo tiene claro: en su vida ha hecho muchas estupideces. Pero la mayor de todas es obsesionarse por su nuevo vecino. ¿Quién es? ¿Qué esconde? ¿Por qué la atrae tanto? Y mientras cambia su vida radicalmente, se dará cuenta que lo importante en esta vida no es lo que posees, sino lo que te hacen sentir los que están a tu alrededor porque ¿quién te dice a ti que esa nueva persona no es la que llevabas esperando durante tanto tiempo?












