
La mayoría de recuerdos de mi infancia son en el regazo de mi abuela, escuchando sus historias. Sin ella saberlo, era una magnífica cuentacuentos que llenaba de suspense las anécdotas de su vida y que me hacía creer que las almas en pena vagaban por el mundo para darnos más de un susto. Como os podréis imaginar, yo me moría de miedo… Pero cada tarde volvía a sentarme en sus rodillas para escucharla durante horas. Quizá por eso siempre he tenido debilidad por lo mágico y lo extraordinario. Sin embargo, a medida que han pasado los años, he dejado bastante de lado la fantasía. No sé si estaré cayendo en el prejuicio, tan extendido en España, de que está orientada al público infantil y juvenil y que apenas tiene calidad literaria, pero, por si acaso, he leído Antología de relatos fantásticos españoles para reencontrarme con el género. Y la experiencia ha sido inmejorable.
Los trece relatos que recoge Marina P. Aranda en esta edición de Anaya me han hecho poner un pie en la vida cotidiana y otro en un mundo de imposibles, donde un caballero vence a un monstruo gigante, un estudiante libertino asiste a su propio entierro o un peregrino trata de reproducir la melodía tocada por seres del inframundo. Sigue leyendo Antología de relatos fantásticos españoles, edición de Marina P. Aranda


