
Cazadores de sombras 1: ciudad de hueso, de Cassandra Clare
Yo no soy adolescente. Mi edad y mi calvicie me lo demuestran cada día. Pero a mí me gusta la literatura para adolescentes luego, ¿en qué me convierte eso? Cada día, cuando hablo con algunos lectores, me dicen que ellos sólo leen literatura para adultos porque ya pasaron la época de las historias para adolescentes. Otros, sin embargo, se meten de lleno en el mundo juvenil porque hay muchas ofertas a las que echar el guante y con las que disfrutar. Una de esas colecciones que, después de mucho tiempo, sigue en la cresta de la ola es Cazadores de sombras. Así que me decidí a leer su primer título, animado por su adaptación cinematográfica, intentando descifrar qué es lo que tienen estos libros que llaman tanto la atención a un público tan diverso. Y lo repito, por si no ha quedado claro, mi carnet de identidad dice a las claras que yo no soy adolescente, que quedo muy lejos de ese mundo de hormonas desatadas, pero aun así sigo cayendo de vez en cuando en lecturas de esta edad porque… en realidad no sé muy bien por qué, aunque lo único que puedo decir es que la sensación que deja al final es muy agradable. Así que allá voy, dispuesto a poner de manifiesta que, en el mundo de los adultos, también cabe la literatura para adolescentes. Y que sea lo que tenga que ser.
Clary sigue a un chico de pelo azul mientras se encuentra en la discoteca de moda. Será entonces cuando presencie un asesinato a manos de ese desconocido y sus amigos. Será entonces cuando su vida se encontrará ligada a la de los cazadores de sombras, intentando librar al mundo de los demonios que la acechan mientras se siente atraída, sin remedio, por Jace, el desconocido del pelo azul.




















