
Mamá, de Joyce Carol Oates

Joyce Carol Oates escribe para ella y para el mundo. Sus libros, sus palabras y sus párrafos son más que símbolos apilados en un reglón, ya que se transmiten una voz única y soberana que comunica mucho sobre la realidad social y la comunidad en general.
Hace un tiempo leí un artículo escrito por Oates en el New York Times, llamado ¿Por qué su escritura es tan violenta? – en inglés Why is your writing so violent?– en el que la escritora vocalizó una de las preguntas que le habían hecho en diferentes espacios culturales donde había brindado conferencias. Aparentemente, muchos oyentes se habían sentido atraídos por la temática de la violencia en la obra Oates y habían tenido la irrefrenable necesidad de preguntarle por este contenido, intentando a su vez encontrar una respuesta que “justificara” la temática de los libros de la escritora.
En el artículo mencionado, Oates toma esta pregunta y la responde desde un ángulo de defensa al querer echar luz sobre la temática y la necesidad de las mujeres de contar la violencia que se vive en el plano femenino, sin que esto se deba a situaciones personales pero sí como meras testigos de una realidad que no puede negarse. Es interesante, entonces, como se re significan las obras de Oates que contienen un halo de violencia en cada una de ellas y que trasportan a un especio de nuevos planteos personales y sociales.










