Publicado el

Espiritualidad para el siglo XXI, de Luis Racionero

Espiritualidad para el siglo XXI

Espiritualidad para el siglo XXICuando leo la palabra “filosofía” la digo de una forma diferente a la que, por mi idioma y acento la debería decir. Es difícil de explicar por escrito, deberíais oírme. Para mí, la filosofía es La FI-lo-so-fÍa, así, casi silabeando, marcando las íes. Esto se debe a que mi profesor de filosofía en el bachillerato era de Chile. Tenía un hablar pausado, tranquilo, paciente y sereno. Era un hombre todo bondad, así que le tengo cariño a la materia. En aquella época, se estudiaba durante 3 años la asignatura y aunque con 16 o 17 años, a lo mejor no se está muy preparado para entender muchas cosas, creo que no deberíamos dejar que los jóvenes de hoy se la perdieran. Aquello igual no era lo ideal porque la filosofía que se nos mostraba era solo la occidental, bastante racional y de una forma algo aburrida, pero por lo menos nos enseñaban algo. Algunos nos interesamos a partir de ahí por informarnos sobre otras filosofías o formas de pensamiento. Si nadie te muestra el camino, es difícil dar con él. Además, tuve la suerte de que el mismo profesor me dio ética, y ahí sí, se salió de la programación establecida y hablamos del amor y la amistad, por ejemplo, desde un punto de vista filosófico. Me sigo acordando de lo que disfruté leyendo las cartas de Rainer María Rilke a su amigo poeta.

En Espiritualidad para el siglo XXI, Luis Racionero pone patas arriba muchas de nuestras concepciones sobre la vida y la muerte. Para empezar aclara lo siguiente: “vaya por delante un aviso para ahorrar tiempo y esfuerzo: la filosofía occidental, excepto la ética, no sirve para nada, es una pérdida de tiempo, sólo utilizable como cultura general.” Así que si a alguien esto le parece una barbaridad, pues que deje de leer ya, porque ese es el camino durante todo el ensayo. El libro está dividido en cuatro capítulos: “el miedo a la muerte, el arte de morir, otra mente no racional y subir al espíritu”. Leída la afirmación anterior y la explicación en el primer capítulo sobre cómo tuvo experiencias trascendentes con LSD, me quedé algo pasmada, pero lo cierto es que se entiende perfectamente, y el punto de vista que nos muestra a mí me ha gustado y convencido. Tiene una forma directa y fresca de explicar las cosas, hasta algo irreverente en ciertos puntos, pero clarificadora.

Argumenta la razón del miedo a la muerte y nos explica la manera de superarlo. Después nos desmonta la idea del racionalismo como única e irrefutable forma de pensar del ser humano. Intentamos controlar y organizar todo y esto es un error. “La filosofía es más que la lógica, no es información y combinación de palabras sino que es transformación de los procesos de la mente”. Luis Racionero nos recomienda crecer espiritualmente, no buscar la verdad, sino una experiencia psicológica, un estado de ánimo, llegar a sentir energía, vitalidad, placer, gozo o serenidad. Deberíamos trascender el pensamiento, superar el pensar y dejar paso al sentir o actuar para llegar al autoconocimiento. Nos recomienda el yoga, la meditación, la mística o el zen. Nos argumenta que es más eficiente, mejor, o más satisfactorio, observar las ideas o filosofías orientales.  La conciencia mística no depende de las creencias religiosas sino que es universal y tiene más de conocimiento intuitivo o de sentimiento que de raciocinio. “La espiritualidad consiste en estar receptivo a la existencia del espíritu y no negarlo porque no se ve ni se toca”. Poner en palabras la experiencia mística es muy difícil y nos pone como ejemplo a San Juan de la Cruz y sus poemas.

Tengo la sensación de que llegar a estos niveles de profundidad mística es muy difícil para el común de los mortales. También creo que nos deberían enseñar a sentir, a parar, a meditar, a respirar, desde que somos pequeños, porque nos harían un gran favor. Vivimos en una sociedad que corre y hace ruido, todo el tiempo, que no se para a escuchar su mente y su cuerpo. ¿Os habéis parado a no pensar, a dejar la mente en blanco alguna vez, aunque sea por unos segundos? Es de lo más difícil que hay y sería de lo más sano poder hacer un reset. A veces agradecería tener un botón de esos en mi cabeza, como los de los ordenadores o los teléfonos, que los pulsas durante 10 segundos cuando se bloquean y reinicia todo. Apagar y encender arregla más de la mitad de los problemas en un aparato o chisme digital, eléctrico e incluso analógico; con nuestras mentes sería un descanso más sano que usar, por ejemplo, las drogas o el alcohol para intentar borrar o embotar lo que nos preocupa. Que no se trata de eso, se trata de sentir y sentirse bien, no con resaca.

[product sku= 9788416372331 ]
Publicado el

La vuelta al mundo en 80 autores, de Xavi Ayén

La vuelta al mundo en 80 autores

La vuelta al mundo en 80 autores«Este libro es un canon de la mejor literatura de nuestro tiempo, a través de la voz de sus creadores». No le falta razón a esta primera frase de la sinopsis. Y es que nos llega de la mano de Xavi Ayén y Libros de Vanguardia (La Vanguardia Ediciones) la posibilidad de citarnos con los mejores escritores de nuestro tiempo en La vuelta al mundo en 80 autores. Ayén, al cual presentan como uno de los periodistas literarios más importantes del país y que muchos conoceremos por su extensa carrera profesional en La Vanguardia, nos trae aquí sus encuentros con la gran mayoría de los nombres que copan nuestras estanterías: Isabel Allende, Paul Auster, Ken Follet, Carlos Fuentes, Michel Houellebecq, Karl Ove Knausgard, Javier Marías, Juan Marsé, Patrick Modiano, Haruki Murakami, Philip Roth, Enrique Vila-Matas o Gao Xingjian. Y así hasta 80.

Organizado por fecha de nacimiento, empezamos con el egipcio Naguib Mahfuz, nacido en 1911, y acabamos com Zadie Smith, nacida en 1975. Entre estos dos nombres, 78 más que le hablarán a Xavi Ayén de sus vidas como escritores, como personas, de sus libros publicados y los que están publicar pero, sobre todo, que le hablarán de la vida vista a través de los ojos del que escribe. Ayén vuelca aquí sus conversaciones mantenidas a lo largo de estos años con tantos y tantos autores e inmortaliza sus confesiones, anécdotas, opiniones y reflexiones acerca de todo lo que envuelve al libro y a su creador. No son conversaciones realizadas expresamente para el libro sino que es un recogida de todas las que ha tenido el periodista con los escritores. Quizás debería mejor usar en este reseña la palabra autores en vez de escritores ya que por ejemplo nos encontramos al director de ópera Daniel Barenboim o al famoso ajedrecista Garry Kasparov, aunque ambos también como artífices de algún que otro libro sobre su campo.

Xavi Ayén nos desplaza en el tiempo – ya que conversamos en vida con autores como García Márquez, Saramago, Matute, Umberto Eco o Doris Lessing – y también en el espacio, viajando con él a lugares incómodos tanto para escritor como para periodista como es la Abeokuta (Nigeria) de Wole Soyinka, El Cairo de Naguib Mahfuz o el Estambul de Orhan Pamuk; y otros no tan incómodos como el Estocolmo de Steig Larsson, la casa de México de Elena Poniatowska o el apartamento en Manhattan de Toni Morrison. Algunas de las conversaciones son entrevistas puras y otras son la experiencia dejada tras una jornada, o varias, con el escritor; algunas ocupan un par de páginas y otras se pueden acercar a la decena; algunas te empapan del autor y otras te dejan el sabor en la boca de ser una simple excusa de promoción. En poco más de 500 páginas recorremos el mundo a través de las voces, algunas comprometidas y otras no, que llenaron o que llenan las hojas en blanco con tinta hipnotizante. Paseamos por la novela, pero también por el ensayo, la crónica, la poesía, el cuento: paseamos por la Literatura.

Siempre he creído que uno de las características mágicas que tienen los libros es la de inmortalizar a sus autores, y estas líneas lo demuestran. ¿Qué diferencia hay entre la conversación con Günter Grass y la mantenida con Vargas Llosa? ¿Quién está vivo y quién no? ¿Qué importa eso? Nada importa en la edad cuando se habla de literatura porque en ella el tiempo no pasa. El tiempo en los libros se para cuando se cierran y vuelve a reanudarse, siempre vigente y en eterno retorno, cuando unos ojos curiosos los vuelven a abrir. Es eso, la curiosidad, lo que hace falta para adentrarse en La vuelta al mundo en 80 autores. ¿La sientes?

[product sku= 9788416372317 ]