
Fachadas, de Eric Lundgren

Tenemos un modo subjetivo de vivir los espacios. De hacerlos nuestros y percibirlos a partir de nuestra propia experiencia. No importa lo lejos que vayamos. Los lugares, nuestros lugares, nos perseguirán, como el tiempo pasado, allá donde estemos. Algo así como esas palabras de Italo Calvino, que tan acertadamente rescata Eric Lundgren en Fachadas, que recuerdan que uno puede abandonar la ciudad, pero llegará a “otro Trude, exactamente igual, detalle por detalle“.
Precisamente Trude es también el nombre de este pintoresco lugar del Medio Oeste que se nos cuenta en esta novela. La ciudad donde la esposa de Sven Nordberg, una célebre mezzosoprano, desaparece una noche sin más mientras ensaya por última vez. Y después, lo que queda es el duelo, ya sea solo por la ausencia, que se expande a todo lo demás. A Kyle, el hijo adolescente de ambos, al entorno, a los recuerdos y al propio Sven, que vuelve una y otra vez sobre Molly y los extraños acontecimientos que ocurrieron en torno a su desaparición.
En su búsqueda de la verdad, el protagonista de Fachadas tendrá que lidiar con inquietantes personajes y acertijos que le llevarán siempre en varias direcciones. Hacia el presente pero también hacia el pasado. En esos momentos en que la novela te conquista cuando la lectura se vuelve siempre más literaria. Allí es donde se cuelgan los interrogantes que dejan tras de sí las personas que desaparecen. También la propia Molly, que por lo que sabemos podría estar, viva o muerta, en casi cualquier parte. Sigue leyendo Fachadas












Considerada por algunos, léase T.S. Eliot, como la primera y “la mejor novela de detectives de la literatura inglesa”, La piedra lunar cuenta la historia de un valiosísimo diamante amarillo, custodiado por tres brahmanes en un santuario hindú, sobre el que pesa una maldición. La joya, robada tiempo atrás, es legada en herencia a la joven Raquel Verinder por el día de su cumpleaños, fecha en la que habrá de volver a desaparecer, después de una cena repleta de invitados, todos ellos, junto al servicio de la casa, presuntos sospechosos.






