
Días de sangre y resplandor, de Laini Taylor
El título lo dice todo. No estamos ante algo liviano, como una pluma. Estamos ante la guerra misma, ante la batalla entre el bien y el mal, cuando ni siquiera se sabe muy bien quién es el bien y el mal. Estamos ante el amor en tiempos de guerra, de odio, de sangre. Y estamos ante una de esas narraciones que, navegando por otro mundo, nos mantiene pegados a las páginas como si nos hubieran echado pegamento en las manos. Días de sangre y resplandor es la segunda parte de otra historia ante la que rendí pleitesía cuando salió a la venta, no sólo por la originalidad de su argumento sino por cómo estaba escrito. Y así fue como esperé esta segunda parte como agua de mayo, como si no hubiera un mañana y cuando, un buen día, lo encontré en mi estantería, sabía que tarde o temprano esta historia tendría que ser leída, con calma, degustando lo que sucedía, y volviendo a vivir lo que los personajes que se nos presentan son capaces de vivir. Entrad de nuevo en este mundo de ángeles y quimeras y no podréis salir sin ningún rasguño. Os lo dice alguien que se ha metido de lleno en la batalla.
Karou y Akiva se han separado. Ya no queda nada de lo que les unió en otro tiempo. O quizá sí. Pero ambos se encuentran en medio de la lucha encarnizada por la vida entre ángeles y quimeras, y mientras los cadáveres se van apilando en los dos bandos, verán que, a lo mejor, sólo el amor hará que los dos puedan vivir para siempre.





























