Hoy, para mí, es un día especial. Por una razón en concreto. Porque hoy le toca el turno, en esta selección de Libros infantiles de hoy y de mañana, a una serie que me ha enganchado, que me ha hecho soñar, que me ha hecho investigar, que me ha hecho imaginar, que me ha hecho traspasar miles de puertas, que me ha hecho volver a sentirme un joven que descubría la literatura por primera vez, que me ha hecho, en definitiva, amar por encima de todo ese gran poder que tuvieron los libros en un momento de mi vida como fue la juventud. De seguro os estaréis preguntando, ¿pero, cuál? Dinos qué libros son esos que tanto te han hecho sentir. Pero como ya sabéis siempre, dejaré un poco la intriga para que lo descubráis por vosotros mismos haciendo un simple click en “Leer más”. En mi caso, hoy es el día que, leídos los tres primeros volúmenes, necesito más, necesito otra dosis de aventuras, de misterios, de andar por las letras como si de un joven en busca de un tesoro me tratase. Hoy es un día especial para mí, pero eso ya lo he dicho antes.
Los niños del otro lado: primer ciclo, de Nykko y Bannister
El género de aventuras tuvo su máximo exponente en el cine con una película para niños que, aún hoy en día, marcó el camino de muchos adultos. Se trataba de Los Goonies que nos hizo despertar del letargo que las películas de Disney nos había metido entre el cerebro y nuestro pequeño cuerpo. Puede que no tenga nada que ver, pero recuerdo que hace unos años, mientras leía algunos libros de mi biblioteca particular, pensaba en esa película como la antecesora perfecta de muchas de las historias que tiempo después empecé a leer. Libros de aventuras, libros de niños que juntos se enfrentaban a peligros inimaginables. Y hete aquí que, después de muchos libros leídos, me encuentro con un cómic, con una novela gráfica, que nos hace respirar el aroma de aquella aventura cinematográfica, mezclando magia y aventuras, y en la que me dispongo a introducirme como si recuperara aquellos años dorados en los que el puro divertimento era un objeto valioso y no teníamos que rebuscar demasiado para encontrarnos con buenas historias. No me equivoco al decir, que “Los niños del otro lado”es una excelente obra, un perfecto espacio para dejar que la imaginación vuele y nos encontremos, a través de un portal abierto, con un mundo que desconocíamos… o quizá no tanto.
¿Qué es lo que encuentran estos niños al otro lado? Tendréis que descubrirlo más adelante…
Para muchos Alan Moore es Dios. ¿Qué digo Dios? Un panteón entero de dioses. Afortunadamente para mí, soy ateo y eso me permite afrontar Supreme con objetividad pagana. No negaré que me gustó Watchmen, que gocé con V de Vendetta, que me encantó From Hell y que me divertí con los dos tomos de La liga de los hombres extraordinarios (por favor, si solo habéis visto la horrible adaptación al cine hacedme caso y dadle una oportunidad al cómic. No os arrepentiréis). Mención aparte para la grandísima historia corta Batman: La broma asesina. Estas cinco obras que acabo de nombrar son referencias obligadas que cualquier lector, ya sea de literatura o de cómic, debe leer sí o sí.
La adaptación: El mago de oz (original: The Wizard of Oz) Año: 1939 País: EE.UU Reparto: Judy Garland, Frank Morgan, Ray Bolger, Bert Lahr, Jack Haley, Billie Burke (et. al) Duración: 101 min
Quizá sea ésta una de esas historias que pasan de generación a generación y con la que se descubren, todavía hoy, nuevos modos de ver un mismo relato. Recuerdo que mi lectura de El mago de Oz fue tardía, y después de haber visto la película que hoy me animo a comentar. Y recuerdo que, aunque siempre había pensado que esta era la única historia del maravilloso mundo de Oz, resulta que hay un sin fin de historias relacionadas con los personajes, que tiempo después también me he dispuesto a visitar como si no hubiera mañana. Yo es que cuando encuentro una adicción, no puedo más que caer en ella.
Harry Potter y las reliquias de la muerte, de J.K.Rowling.
Siete libros después, las 3665 páginas de la saga de Harry Potter acaban de terminarse. Y el encuentro con el vacío resulta inevitable “¿Y ahora?”, me pregunto, sabiendo que la mejor respuesta contiene dos actitudes diferentes pero con el mismo objetivo: halagar la hermosa historia que nos ha regalado J.K.Rowling. La primera actitud es una especie de melancolía constante, una seguridad interna de saber que siempre nos generará una sonrisa recordar los bien que la pasamos transitando la magia de estos libros. La segunda actitud es más peligrosa, por lo que le recomiendo a mis seres queridos que se alejen de mi durante los próximos meses si no quieren que, cual adicto, haga apología clara y dura sobre la conveniencia de consumir, cual poseso, cada uno de los libros del pequeño gran mago de Hogwarts.
¡Hola! Me llamo Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Disponte a morir. Y es curioso, porque Iñigo Montoya no es el protagonista principal de esta historia de princesas y caballeros, pero se te queda metido en los huesos como si hubiera formado parte de ti desde siempre. Y es que, poco habituado a los relatos de aventuras, no podía haber empezado mi andadura con mejor clásico que éste que me ocupa. Porque las vidas de Buttercup y Westley ya forman parte de las parejas del momento, de esas parejas de personajes que quieres por todos los medios que acaben su camino juntos, y como reza el dicho de los cuentos de hadas, y que coman perdices y sean felices para siempre. Pero ay, que esta vida no es justa, se me olvidaba. O a lo mejor sí lo es en demasía, y produce historias como esta que hace que nunca te arrepientas de haber cogido un libro entre las manos, y acabes de leerlo con la satisfacción de haberte reído y comido las uñas a partes iguales. ¿Queréis vivir aventuras? Pues pasad por esta entrada. No os destriparé nada, lo prometo, pero desde luego viviréis batallas que a lo mejor no queréis llevar a cabo.
Buttercup ama a Westley. ¿Quién lo iba a decir?. Mucho peor es cuando Westley también ama a Buttercup, pero tiene que irse al extranjero y en el camino muere. Es entonces cuando nuestra protagonista se compromete con un pérfido príncipe, que lo único que quiere es hacer la guerra, y no el amor. Y es que la conspiración que quiere llevar a cabo es tan certera que solamente un gigante, un español diestro en la espada, y un hombre de negro, serán capaces de desbaratar todos los planes.
La adaptación: Los juegos del hambre (original: Hunger Games) Año: 2012 País: EEUU Reparto: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Elizabeth Banks, Woody Harrelson, Donald Sutherland (et. al) Duración: 147 min
Resulta curioso como un libro, al principio, no nos llama la atención, y después, cuando uno se entera que la adaptación cinematográfica va a salir a la luz, se muere de ganas de verla (y por qué no decirlo, de criticarla). Eso me sucedió con Los juegos del hambre primera parte de la famosa trilogía, y que en un principio pensé que se convertiría en una historia para adolescentes más, pero que según fue pasando el tiempo, tuve que comerme mis palabras y entender que si bien el público elegido era ese mismo, el adolescente, también el público adulto podía disfrutar de la historia que nos contaba Suzanne Collins en sus páginas.
Pero hablando de la adaptación también, cabe destacar que la protagonista, Jennifer Lawrence, fue uno de los aciertos de esta forma de ver la historia por parte del director. Yo sólo conocía a este buena chica de la película X-Men: Primera generación, pero el caso es que desde que vi el trailer con su cara y el arco, empezó a llamarme la atención este proyecto. Y afortunadamente no me defraudó: una película introductoria a un mundo apocalíptico, en el que una sola persona puede dar al traste con todo un Estado. ¿Demasiado real para ser cierto? Esperemos unos años a ver qué pensamos.
Pero como todo, estamos aquí para criticar una parte de la película, para ver qué fallos tiene con respecto al libro. Y uno de los principales es la manía del director por mover la cámara en todo momento violento de la película. Cada vez que lo veía pensaba: ¿pero por qué haces esto, si es uno de los ingredientes principales del libro? Y es que sí, el libro es violento, y no se achanta a la hora de dar explicaciones detalladas de las batallas que se dan lugar en la historia. Pero la censura y la calificación estadounidense de las películas manda, y para no ser calificada con una R, se tuvieron que hacer concesiones que, no nos engañemos, restaban un poco de credibilidad y de fidelidad al libro.
Aunque con todo ello, me parece una de esas películas que se disfrutan comiendo palomitas, sabiendo en todo momento que estamos sentados para disfrutar de una historia de acción, de jóvenes que intentan salir adelante, y de un relato un tanto violento como toda buena distopía nos pone en bandeja.
Harry Potter y el misterio del príncipe, de J.K.Rowling.
No puede ser verdad. No… no me lo creo. Tiene que haber algo oculto, magia tal vez. Es imposible, injusto y doloroso que su vida termine así, repentinamente, cuando todos los lectores de la saga de Harry Potter lo imaginábamos presente en la última página del último libro. Sí… yo sé que aún tengo que leer el final de la historia, y hasta creo que volverá, que aparecerá, sobre todo si me baso en dos o tres detalles que me hacen pensar que todo se trata de una puesta en escena. O tal vez intente convencerme porque en el fondo de mi ser me niego a aceptar que ya no va a estar entre nosotros, guiándonos.
Cuando hace unos meses me hice con Catwoman 1 no fue porque fuera seguidor del personaje, que no lo soy (o no lo era…) ni porque hubiera leído buenas críticas del cómic (críticas que más tarde sí encontré). No. No tenía ni idea de esa nueva colección, ni la esperaba ni la echaba de menos. A decir verdad, de la gata sólo había leído hasta entonces la etapa de Brubaker (porque me la habían recomendado y me gustó muchísimo) y Catwoman: Si vas a Roma (cuya historia no me gustó, aunque sí el dibujo). Pero hay veces en las que uno tiene que fiarse de su instinto “felino” y esta fue una de esas veces. Lo que me decidió a comprar ese primer tomo fue que el dibujo era de Guillem March, (sí, otro español allende los mares trabajando para una gran editorial) y es un dibujo que me encanta. De camino a la caja lo ojeé por encima, no para acabar de convencerme, sino para regocijarme en el tesoro que me llevaba.
“Divide y vencerás”. Este proverbio, acuñado por Julio César, viene que ni pintado para definir el libro que hoy os presento. En un momento en el que el mercado editorial está saturado de buenos (y no tan buenos) libros, saber elegir conforme a tus temáticas preferidas se convierte casi en obligatorio. Es por eso que libros como “Me hallará la muerte” hacen la elección del lector sumamente sencilla. En la última novela del periodista Juan Manuel de Prada nos encontramos una mezcla entre novela histórica, negra, de aventuras e incluso picaresca; con esos cuatro ingredientes, difícil es que el lector no se sienta intrigado por su lectura. Sigue leyendo Me hallará la muerte
Harry Potter y la Orden del Fénix, de J.K.Rowling.
La quinta parte de la saga de Harry Potter es, para mí, la menos buena de todas; y atención, porque decir “menos buena” no es lo mismo que decir “la más mala” sino resaltar que es un libro interesante, atractivo, divertido, pero que sin embargo no llega ni de cerca al nivel de los cuatro anteriores. No obstante, como para gustos no hay nada escrito, dejo aquí mi reseña para que la debatamos juntos.
Las primeras páginas del libro ya son toda una presentación interesante del cambio en la personalidad que la autora le da a Harry Potter, porque ¿Qué hace sino Harry provocando a su primo para que pelee con él? ¿Cómo puede ser que aquél niño de once años, tímido, tonto, inocente, ahora resulte ser malo, exprese odio, insulte y muestre sentimientos de agotamiento mental e incluso ganas de no seguir viviendo?
La respuesta es clara: ya no tiene once años, sino quince, aunque por las experiencias que vivió parece haber transitado toda una vida; sin lugar a dudas, Harry Potter ocupa un puesto alto entre los personajes literarios que fueron creados para pasarla mal; cuando yo tenía quince años recién empezaba a salir y mi madre aún me acomodaba el cuello del abrigo, mientras que nuestro querido mago ya enfrentó a la muerte en varias ocasiones, vio morir a gente cercana y tuvo que crecer a gran velocidad desde aquél lejano día en que lo invitaron a ser parte de la escuela Hogwarts. Tiene quince años y está cansado de que lo traten como lo que ya no es: un niño.
Antiguamente, los reboots o relanzamientos se hacían para cuadrar las cosas. Inconsistencias o incoherencias que no tenían sentido con las historias que se estaban contando en ese momento por chocar con el pasado o el origen de tal o cual héroe. También por haber una superpoblación de universos paralelos que podían complicar el seguimiento de una u otra colección.
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