Publicado el

Una noche con Sabrina Love, de Pedro Mairal

Una noche con Sabrina Love

Una noche con Sabrina LoveEl primer contacto con el sexo ya no es tan inocente como lo era hace diez años e imagino que casi no se parece a lo que era hace veinte. Hoy en día las primeras relaciones no se tienen con una chica o un chico de tu misma edad, sino con actores experimentados, que practican todo tipo de posturas acrobáticas en tu smartphone o tablet. Quizá ese sea el motivo por el que, de acuerdo con estudios universitarios recientes, los millennials (la generación nacida entre 1980 y 1990) lo hacemos menos que nuestros antecesores: porque la curiosidad ya no es tan grande como hace unos años. Y, precisamente por eso, la lectura de Una noche con Sabrina Love, libro que se publicó por primera vez en 1998, es tan interesante: porque nos acerca a los inicios de esta manera, sin duda errónea, de descubrir la sexualidad.

La novela da comienzo poco antes de que Daniel, un chaval de diecisiete años, gane un sorteo organizado por un canal de televisión de pago, en el que el premio es pasar una noche con Sabrina Love, una estrella del cine porno. Él vive en Curuguazú, un pequeño pueblo situado a una gran distancia de Buenos Aires, la ciudad en la que se le cita para que se produzca el encuentro. Pese a que la situación económica de este joven huérfano no le permite hacer un viaje al uso, sus ansias por perder la virginidad (y por hacerlo, además, con la mujer a la que en tantas ocasiones ha visto en la pantalla) le llevan a emprender un trayecto a contrarreloj en barco, camioneta y a pie, en el que acaba encontrando mucho más de lo que esperaba.

Esta novela es una suerte de road movie, una narración intensa en la que, partiendo de una trama sumamente sencilla, el autor consigue enredar al lector, al prometerle un desenlace casi inminente de los acontecimientos. El estilo narrativo de Pedro Mairal, además, se hace muy agradable de leer; las conversaciones fluyen con naturalidad y el transcurso de la historia va inteligentemente de la mano de la evolución del protagonista. Así, si en un principio nos encontramos ante un Daniel con una mente bastante cerrada y obsesionado con la pérdida de su virginidad, el viaje le lleva a cambiar de lleno su manera de ver la vida. Las personas y las situaciones que encuentra a su paso son muy distintas a las que había conocido en su pequeño pueblo y son éstas las que le sirven para cruzar la barrera invisible entre la adolescencia y la adultez, la misma que él solo creía poder superar de otro modo. Además, Mairal sabe transmitir a la perfección la diferencia entre dos ambientes antagónicos, tan fácilmente extrapolables a cualquier país: el pequeño municipio en el que todos se conocen y la gran ciudad, tan llena de oportunidades como de dificultades.

El autor publicó esta novela con apenas 27 años, lo que, como comenta en el prólogo de esta última edición, le supuso un éxito tan notable como inesperado, que acabó traduciéndose en un Premio Clarín y en una adaptación al cine. Logros sin duda merecidos, dado que Una noche con Sabrina Love es una novela que, como le confesó Bioy Casares a Mairal el día en que se le entregó el citado premio, se coge y resulta imposible desprenderse de ella.

[product sku= 9788417007386 ]
Publicado el

Marvels, de Kurt Busiek y Alex Ross

Marvels

MarvelsLa meta de cualquier narración, no importa el género ni el medio, es conseguir que quien se acerque a ella quede totalmente atrapado. Para ello resulta esencial hurgar en ese lugar donde se aloja nuestra capacidad para sentir empatía; esa disposición innata que tenemos para encontrar semejanzas entre algunos de los aspectos de los personajes protagonistas o las situaciones que viven a lo largo de la historia y nuestro propio ser o nuestras propias vivencias.

En los cómics de superhéroes la idea es ponerte en el pellejo de uno de ellos. Así es cómo te sentirías siendo el portador de un martillo capaz de destruir a tus enemigos de un solo golpe. De esta forma treparías por los edificios de la Gran Manzana. Sí, tú que sufres de vértigo. ¿Y qué te parece lanzar hechizos con tan solo pensarlo? Nunca hubieras imaginado que ser una bruja pudiera molar tanto. Pero lo cierto es que no empatizamos con ellos por todo el poder que ostentan, sino porque en muchas ocasiones caen (para volver a levantarse), lloran (como hacemos nosotros), sufren pérdidas irreparables y viven momentos mágicos de máxima felicidad junto a la familia y amigos. Vemos en su lado más humano un reflejo de nosotros mismos.

Ahora bien, ¿qué me decís de ser un simple humano en un mundo repleto de superhéroes? Ser testigo de primera mano de enfrentamientos que pueden destruir media ciudad. ¡Tu ciudad! Ser el pobre tipo al que una llamarada perdida de la Antorcha Humana derrite su coche recién comprado. Quedar atrapado en un monumental atasco porque Los 4 Fantásticos están zurrando a un villano. Un fastidio, ¿verdad? Ver por televisión cómo el Capitán América acaba él solito con un escuadrón de soldados. ¡Sublime! A priori puede ser menos atrayente que estar en el pellejo de un superhéroe pero el concepto de Marvels, donde los humanos corrientes y molientes se llevan el protagonismo, lleva el cómic superheroico a otro nivel de realidad.

En Marvels, el guionista Kurt Busiek nos muestra lo que es el día a día del ciudadano de a pie, ese que vive en una gran urbe e intenta llevar una vida normal. La ciudad en cuestión es Nueva York y la normalidad pasa por convivir con seres especiales que aparecen y desaparecen creando el caos. Phil Sheldon es uno de esos ciudadanos, además de fotoperiodista freelance. Todo el cómic es una crónica contada por este hombre mundano que cámara en mano, y a lo largo de más de treinta años, seguirá las andanzas de Los Prodigios, que es cómo él los acabará llamando. Esto sirve de excusa a Busiek para mostrarnos los hitos más importantes de La Casa de las Ideas. Desde el nacimiento de la primera Antorcha Humana (no confundir con Johnny Storm de Los 4 Fantásticos) hasta la dramática muerte de Gwen Stacy. Pasando por el sentimiento desmesurado de patriotismo que el Capitán América inspiraba en la sociedad hasta ese miedo absurdo hacia el diferente que los mutantes de la Patrulla-X tuvieron que soportar en sus propias carnes. De esta forma el guionista nos muestra lo mejor y lo peor del ser humano: la forma en la que cae en constantes contradicciones por sentirse con el derecho a tratar a los superhéroes como si fueran de su propiedad, pero también ese júbilo, mostrado sobre todo por los jóvenes, por todas y cada una de las proezas con final esperanzador que los superhéroes regalan a la humanidad. Las dos caras de una misma moneda.

Quizá en otro tipo de cómic el dibujo de Alex Ross resulte demasiado ostentoso, pero en uno que intenta ser lo más realista posible resulta apropiado. Sus acuarelas, aguadas y la utilización en ocasiones del aerógrafo se conjugan para mostrarnos una ciudad de Nueva York repleta de vida, con edificios emblemáticos fácilmente reconocibles y calles atestadas de tráfico y transeúntes. Una ciudad que emana vida pero repleta también de claroscuros. En lo referente a dibujar superhéroes, Ross debe ser el único dibujante capaz de poner arrugas en trajes sin que estos parezcan disfraces cutres de carnaval. Y aunque su estilo humaniza sobremanera, y alcanza cotas de realidad nunca vistas en el noveno arte, no resta ni un ápice de espectacularidad a todas esas luchas que se suceden a lo largo de la obra. Y a pesar de ello, las mejores escenas, las de excelsa factura, están reservadas a situaciones más terrenales. Como ese momento dramático en el que una barahúnda de personas enardecidas crean el caos en las calles en busca de mutantes. O esa otra, la más hermosa y conmovedora escena del cómic, en la que una cándida Gwen Stacy se maravilla bajo la llovizna provocada por los vehículos submarinos de Namor y nos hace entender que la belleza está en los ojos del que mira.

En esta nueva edición que nos trae Panini Cómics, y al igual que ocurría con La Visión de Tom King, la mitad es cómic y la otra mitad son extras. Gracias a los extras podremos adentrarnos mucho más en la historia planteada por Busiek y descubrir todas esas referencias a las historias clásicas de las que el guionista se sirvió para crear Marvels. Y, sobre todo, valorar todavía más el gran trabajo de investigación que hay tras el cómic. Entre el cuantioso material extra se encuentra una galería con más de 50 ilustraciones en las que podremos deleitarnos con el soberbio arte de Alex Ross. Los Guardianes de las Galaxia, Capitana Marvel, Daredevil, Spider-Woman, entre muchos otros y en su máximo esplendor, forman parte de este extraordinario compendio de ilustraciones. A destacar esa otra sección (que yo he llamado “cameos”) en la que descubriremos que por entre las páginas de Marvels se pasean personajes como Stan Lee, Clark Kent y Lois Lane, e incluso Buho Nocturno y Espectro de Seda, ambos personajes de Watchmen.

En definitiva, el cómic Marvels es único por su enfoque y extraordinario por su dibujo, además resulta un respetuoso homenaje a todas esas historias y personajes que se convirtieron en los pilares sobre los que hoy se sustenta la editorial Marvel.

[product sku= 9788491673408 ]
Publicado el

Señores del mundo, de Yolanda Corona

Señores del mundo

Señores del mundoOs voy a contar uno de mis recuerdos favoritos de mi infancia. Yo tendría unos ocho años y acogimos en nuestra casa a un primo de mi madre durante una temporada que, por problemas que no vienen al caso, necesitaba pasar una temporada en Madrid. Le encantaba leer, se pasaba las horas con un libro entre las manos. Yo podía ver en su cara cómo disfrutaba mientras lo hacía; sin duda, era su vía de escape. Estaba a salvo en otros mundos que no eran el suyo. Cada noche venía a mi habitación a contarme un cuento para que yo me durmiera. Era un cuento muy especial, en el que la fantasía era la grandísima protagonista. Él cogía un libro viejo que teníamos por casa, en cuya primera página había un mapa sobre el cual me contaba la historia. Se la sabía de memoria, no le hacía falta abrir el libro para saber todos y cada uno de los detalles de la trama. Se lo había leído tantas veces que era incapaz de decirme exactamente cuántas habían sido. La historia la protagonizaba un tal Frodo y su misión era destruir un anillo.

A mí me fascinaba. Como si se tratara de Las mil y una noches, yo esperaba a que llegara la hora de irme a dormir para que él me contara un trocito más de esa historia tan increíble. Me intrigaba saber qué pasaría con el anillo, si los protagonistas serían capaces de derrocar a todos esos orcos horribles y al que estaba detrás de todo el plan. Y sobre todo, si Gollum dejaría atrás su egoísmo. Ese era mi personaje preferido.

Ese fue el momento exacto en el que yo me enamoré de las historias de fantasía.

Y todo esto me ha venido a la mente porque el libro del que vengo a hablaros hoy, Señores del mundo, no podría contener más fantasía en sus páginas.

Lo bonito de este libro es que dentro de él podemos encontrar varias tramas que se entrelazan. Por una parte, tenemos a un chico que deberá descubrir su verdadera identidad, pues son muchos los secretos que acechan dentro de su propia familia. También tendremos unos hermanos que se enfrentarán entre ellos: sangre contra sangre. No podrían faltar las profecías que hacen que la tensión en la historia aumente de manera notable ya que auguran un futuro muy oscuro para el mundo que hasta ahora habían conocido. Y, por si fuera poco, todo se viene al traste cuando Belcentes, el rey que lo mantenía todo en orden, fallece, dejando el mundo en manos de la incertidumbre y el desamparo. Y cómo no podría ser de otra manera, todo esto desencadena en una terrible guerra en la que los dos bandos enfrentados deberían estar más unidos que nunca. Pero eso, esa verdad que los pueblos deberían saber, solo la conoce Dilmala, que vive en el pueblo loggi y que tendrá en sus manos una tarea tan importante como es reconducir el destino de su mundo.

Desde el primer momento nos encontramos con una historia que atrapa al lector. A pesar de que el libro tiene alrededor de setecientas páginas, su lectura se hace ágil. No os voy a engañar: cuando lo recibí y vi su grosor pensé que me iba a costar mucho terminarlo, pero no ha sido así en absoluto. La forma que tiene Yolanda Corona de narrar me ha resultado muy amena. Los diálogos son muy abundantes y en la mayoría de las ocasiones son los propios personajes los que nos cuentan lo que está pasando. Eso es lo que más he agradecido, porque dada la extensión de la obra, si la autora prescinde demasiado de los diálogos y mete muchas descripciones, creo que se me hubiera hecho un tanto pesada. Pero, como os digo, no ha sido así. Además, el ir intercalando las historias de todos los personajes (que no son pocos), ha hecho que este libro me resultara muy fluido y fácil de leer.

En cuanto a los personajes, encontramos algunos que están más desarrollados que otros. Esto es evidente, ya que la importancia que tienen depende directamente de su propio papel. Pero los que ostentan más protagonismo tienen una personalidad muy cuidada que me ha gustado mucho. Sería una pena desaprovechar esta historia tan bien hecha no desarrollando a los personajes de la manera correcta.

He indagado un poco y he leído una nota que dejó la propia autora en la que decía que por fin había cumplido su sueño y había conseguido juntar sus dos pasiones: la escritura y la historia. Con este libro Yolanda Corona demuestra que ambas pasiones no podrían ser más acertadas y que las dos han ayudado a que Señores del mundo hoy sea una realidad. Gracias a su amor por la historia, ha sido capaz de confeccionar esta novela donde todas las tramas están atadas a la perfección y todo adquiere sentido, como si todo esto hubiera pasado de verdad y la autora no estuviera haciendo más que contárnoslo. Eso es maravilloso. Incluso hay momentos en los que he tenido la sensación de que la novela no ha sido inventada, sino que todo tenía tanta lógica y la trama estaba tan cuidada, que pensaba que estaba leyendo un libro de historia y no de fantasía. Yolanda Corona es el ejemplo hecho persona que nos dice que debemos perseguir nuestros sueños, cueste lo que cueste, y apostar siempre al rojo, hasta que toque.

Os diré que pasados unos años, después de que el primo de mi madre ya no viviera con nosotras, intenté leer El señor de los anillos. Lo intenté con muchas ganas y teniendo en mente lo que me gustaba la historia. Pero no fui capaz. Supongo que me fascinó tanto cuando era pequeña y me lo había imaginado yo tan a mi manera, que después quedé un poco decepcionada. Por eso me alegra tanto encontrar novelas como las que hoy os traigo, que me dan esa dosis de fantasía que necesito para poder seguir amando la lectura.

[product sku= 9788468519340 ]
Publicado el

Silverville, de Victoria Álvarez

silverville

Algo que no ocurre muchas veces en la vida es encontrar a un escritor o una escritora que sabes que nunca te va a decepciosilvervillenar, que cada vez consigue sorprenderte más con sus libros, que siempre te dejan con una sonrisa en los labios y con demasiadas ganas de más. En mi caso, una de estas escritoras es Victoria Álvarez. Y tengo que admitir que esta es de sus novelas más especiales y con la que más identificada me he sentido en este momento de mi vida.

Silverville es una historia ambientada en el Lejano Oeste, en el estado de Colorado, que relata la historia de dos mujeres muy diferentes, enfrentadas por su historia familiar: Ruby Lawrence, una mujer tradicional que actúa únicamente según los deseos de su familia; y Grace Mallory, una mujer independiente y moderna, muy adelantada a su época. Todo comienza cuando esta última llega al pueblo rodeada de incógnitas y comienzan a desatarse una serie de acontecimientos que revolucionarán este pequeño pueblo.

Algo que también ha conseguido hacer conmigo, ya que todos los elementos que estamos acostumbrados a encontrar en sus novelas también se encuentran en esta. Entre ellas, me gustaría destacar las que más me han conquistado: una gran ambientación, una trama muy bien hilada, una brillante narración y una gran construcción de personajes.

Comenzando por su ambientación, Victoria ha logrado crear de Silverville un escenario único, capaz de transportarnos al lejano Oeste, sus gentes y sus costumbres. Se nota que la escritora se ha documentado muy bien para escribir esta novela y consigue relatar muy bien cada uno de los detalles (incluida la historia, las costumbres, el estilo de vida de los personajes o el vestuario, entre otros) que conforman esta novela. Y si unimos esto a la brillante narración a la que nos tiene acostumbrados, me ha parecido un tándem perfecto. Con las dosis justas de diálogos y descripciones, la escritora ha conseguido una vez más que me enganche a su historia desde el principio.

Sin embargo, creo que lo que más ha conseguido que me enganche a esta novela han sido sus personajes, tan especiales como a los que siempre tiene acostumbrados a sus lectores. En especial, Grace Mallory, una mujer fuerte, valiente, independiente y extremadamente feminista que está dispuesta a luchar y a saltarse todas las normas que sean necesarias para conseguir su objetivo. En cierto modo, me ha parecido tanto una heroína como una antiheroína, porque a pesar de que muchos de sus actos a lo largo de la novela se podrían categorizar como “no morales”, es imposible no identificarse con su historia y no comprender por qué hace lo que hace. Y es que esta es la personificación de la cuestión más importante que trata la novela, muy presente en nuestros días: el empoderamiento femenino. Y quizás este ha sido el elemento más interesante para mí en esta novela, por lo necesario que es en la sociedad actual. Y por lo necesarios que son este tipo de personajes en la novela. Es imposible no identificarse con Grace y cogerle un cariño especial.

Es increíble cómo consigue esta autora que me enamore de todos y cada uno de sus personajes, y que piense en ellos incluso cuando ya he terminado con el libro. Supongo que esto solo ocurre con los escritores que crean a personajes con problemas comunes, con los que nos podemos identificar y que nos recuerdan a nosotros o a alguien de nuestro entorno. Así aprendes de ellos y sientes que tienen algo de ti, algo que no habías encontrado aún y que te hacen reflexionar acerca de ti mismo. Creo que esto es lo más interesante que alguien puede encontrar alguien en un libro y debo admitir que es uno de los principales motivos por los que leo. El entretenimiento es solo un elemento más que asocio a la lectura, nunca el más importante.

Una vez más, Victoria Álvarez ha conseguido sorprenderme a través de una historia de venganza, amor, pérdida y superación. Una historia madura e increíblemente feminista, con personajes fuertes y una trama muy bien hilada que te hace reflexionar desde el primer capítulo y viajar hasta el Lejano Oeste. Debo admitir que este es uno de mis libros favoritos de la autora, y ya ha ido sin dudarlo a la lista de mis favoritos de 2018.

[product sku= 9788416858453 ]
Publicado el

Thor de Jason Aaron 1: El carnicero de dioses, de Jason Aaron

thor el carnicero

thor el carniceroHay historias de Thor que son malas, las hay que son regulares y otras que son buenas. De las malas, algunas son malas con avaricia y de las regulares, pues eso, ni fu ni fa. Pero, ¡por Asgard bendito!, las que son buenas,  son…¡la hostia de buenas! Y son mucho mejores si Thor va en solitario, sin estar con Los Vengadores ni otros grupos, como es el caso que nos ocupa, y cuando atañen a su vertiente mitológica (aunque esta vez sí, pero no del todo).

En Thor de Jason Aaron 1: El carnicero de dioses vamos a ver tres Thors por el precio de uno,  los tres en diferentes momentos de su vida.

Tendremos al Thor del pasado. Un Thor joven y salvaje, sin su martillo Mjölnir, pues todavía no es digno de él, –aunque con un hacha–, sin poder volar, rodeado de sus fans vikingos, y  disfrutando a tope de los combates, las mujeres y el hidromiel.

También encontraremos al Thor del presente, al Thor famoso por pertenecer al grupo de Los Vengadores (Iron Man aparecerá muy brevemente), un Thor protector y con una vertiente más de héroe que de dios.

Y por último disfrutaremos del Thor del futuro. Rey de un Asgard yermo del que es último habitante, con un aspecto muy semejante al de Odín, tuerto, con barba y con un brazo que parece ser el de… ¿El Destructor? (Supongo que eso será algo que nos será revelado más adelante).

Aaron va alternando la historia mediante estas tres líneas temporales, las cuales a veces se cruzan, y compone un tomo épico impresionante que desde las primeras viñetas logran atraparte y que, en mi opinión, no necesita antecedentes previos para poder ser leído y disfrutado.

¿Pero de qué va este señor cómic? Todo empieza cuando Thor escucha la oración de una niña que pide lluvia para su pueblo para poder sobrevivir, ya que en su planeta hace años que no llueve. Ante el agradecimiento e incredulidad de la niña Thor responde:

“¿Qué clase de Dios sería si no respondiese a las oraciones?”

Más tarde, será Thor el que pregunte a un anciano el porqué de que la niña le rezara a él y no a sus propios dioses, a lo que este le responderá que en ese planeta no tienen dioses, que su madre le hablaba sobre ellos pero que debían de ser cuentos para niños… Intrigado, decide investigar y descubre que los dioses de ese planeta han sido exterminados y que… no son los únicos. Alguien está cargándose a todos los dioses… y Thor, por supuesto, intentará impedírselo.

La parte filosófica-religiosa acerca de la existencia o no de los dioses, del papel que deberían jugar, de su interrelación con sus adoradores… es más que evidente y es una crítica en toda regla más profunda de lo que parece.

En lo tocante al arte no puedo estar más contento. Un dibujo de un nivel altísimo, soberbio e impresionante, a la altura de la grandísima épica de esta historia protagonizada por uno de mis personajes favoritos. Unas viñetas que no se parecen en nada a las que serían las propias de un superhéroe, sino más bien a las que acompañarían a una leyenda medieval ilustrada.

Thor de Jason Aaron 1: El carnicero de dioses es una lectura excelente, cargada de epicidad, muy bien construida, adictiva y con una trama que va de menos a más, con un personaje (o tres) en el que distinguimos la evolución personal y el estrago de los años. Un cómic imprescindible en todos los sentidos, que ningún fan de Thor, de Marvel o de los buenos cómics debe perderse y que planta las semillas, o eso creo intuir,  de algo que cambiará el rumbo del Dios del Trueno hacia su “indignidad”. Un cómic digno de todo un dios nórdico.

¡Por Asgard!

[product sku= 9788491673729 ]
Publicado el

El submayordomo Minor, de Patrick deWitt

El submayordomo Minor

El submayordomo MinorCada vez veo este un sitio más proclive a mis confesiones lectoras y, teniendo en cuenta que es una ventana hacia un mundo repleto de ojos que no reconozco, probablemente no sea el mejor lugar pero hacerlo. Pero qué más da. Hoy debo confesar que siempre se me ha hecho raro leer novelas narradas en tercera persona, y cada vez tengo más claro que creo que esto me pasa porque tengo miedo a que, en algún momento de la novela, ese narrador que todo lo sabe se equivoque y pase de la cabeza de alguno de sus personajes a la mía. Y empiece entonces a sacarlo todo, a enseñarlo todo, a dejarme sin nada que esconder, que guardar, que reservar. De momento eso no ocurre y voy pasando bien de novela en novela, como me ha sucedido con esta divertida, muy entretenida y muy rara El submayordomo Minor, la última novela de Patrick deWitt, publicada por Anagrama. 

¿Qué decir de ella? En primer lugar y sobre todo, que si te gusta el universo Tim Burton es para ti. Patrick deWitt nos presenta a Lucien Minor, chaval pobre, mentiroso compulsivo, que vive en un pueblo con su madre, quien regenta una taberna, y que decide en cierto momento de su adolescencia marcharse de allí tras recibir una oferta de submayordomo en el misterioso castillo Von Aux. A partir de la recepción de esta oferta, la vida de Lucien, más llamado en la novela Lucy, comenzará a caminar de la mano del acelerado proceso de madurez. Solo y sin mucho equipaje, ni fuera ni dentro, lo que más pesará a Lucy en su partida serán las heridas de un amor no correspondido. Huyendo de eso y de una vida casi marginal, Lucy se encontrará con la posibilidad de ser alguien, de valerse por sí mismo, de tener un puesto, un nombre, una posición. Pero ni se imagina lo que le espera.

Viajará en tren, conocerá de primera mano el universo de los vagones de tercera clase, conectará con ciertas personas que marcarán su vida. Y pensará. Porque esto, su pensamiento, es lo que moverá la acción de la novela y los ojos del lector. Lucy es un joven maltratado por la vida y, como él creerá, por el amor. Así, con la idea de que la vida es una batalla diaria contra la epidemia del amor, Lucy llegará a un nuevo pueblo, coronado por el castillo Von Aux. Dentro de él se encontrará con el lujo derrumbado, con la ruina de algo que ya fue. Allí conocerá al extraño, entrañable y cómico Olderglough, su superior y alguien que mira cada mañana, portando todavía su gorro de dormir, a su pequeño pájaro enjaulado mientras se pregunta por qué este nunca cantó; a Agnes, la fatal pero fiel cocinera del castillo; y al barón, ser decaído, golpeado fuertemente por el virus del amor, que solo aparece de noche, a escondidas, y es capaz de comerse ratas vivas cuando nadie le ve. A estos le acompañarán en el baile de personajes Memel y Mewe, carteristas del pueblo que Lucy conoce en el tren, y Klara. Klara, la clave en todo esto.

Este desfile de caracteres es el que completa la nueva vida de Lucy, quien se encontrará dentro de su pequeña habitación, que hasta hace muy poco fue del anterior submayordomo – desparecido en extrañas y secretas circunstancias -, con un pequeño cachorro a sus pies y la obligación todas las noches de cerrar con llave por dentro su puerta. Y todo comenzará a suceder.

Patrick deWitt consigue, con una gran técnica de capítulos cortos y efectivos cliffhangers – no se nos olvide que también es guionista de cine -, que las casi 400 páginas que componen el libro pasen como si este no llegase a la centena. La partida, la huida, el desplazamiento en una misma vida serán los temas clave en esta historia que trata sobre la superación de la edad, sobre el crecimiento, sobre la madurez, que no es más que entender de qué trata el amor. Lucy creerá saberlo, pero no, y volverá a creer saberlo, pero no. Y volverá. Puede leerse en la contracubierta del libro que El submayordomo Minor es algo así como un «bildungsroman posmoderno», y si supiera lo que esto es lo afirmaría categóricamente. Pero también puede leerse sobre él que es «original». Y lo es. Que es «nada convencional». Y lo es. Que es «delicioso en su singularidad». Y lo es. Que es una novela «ágil, divertida, profunda, emocionante y espléndida». Y lo es. Que es «siempre excelente». De verdad que lo es.

Todos hemos sido alguna vez Lucien Minor.

[product sku= 9788433939241 ]
Publicado el

Justice TV, de Sergio Morán y Ulises Lafuente

justive tv

justive tvSiendo un chaval leía cómics de superhéroes y era inevitable que sintiera cierta admiración por aquellos hombres y mujeres que rescataban personas de una muerte segura, salvaban planetas que parecían condenados a morir o se enfrentaban a villanos venidos de galaxias lejanas; y todo a cambio de unas palmaditas en la espalda. Luego alcanzas esa edad en la que descubres que el contenido de la nevera o la luz que emite la bombilla de tu habitación dependen más de un sueldo que de una antigua magia arcana y empiezas a plantearte algunas preguntas de profundo calado filosófico: ¿Y los superhéroes de qué coño viven?

Dicha incógnita te obliga a leer con más ahínco, y ya con ojo analítico, los mismos cómics en busca de respuestas. Entre los viejos escritos de sabios como Stan Lee, Jack Kirby, Bob Kane o el dúo Siegel-Shuster hallé una asombrosa revelación, una verdad inconcebible y difícil de digerir: los superhéroes no cobran un puto euro. Descubrí además que sus métodos de financiación pasaban del desvío de fondos de sus multimillonarias empresas a trabajar como reporteros freelance, vendiendo fotos de sus propias hazañas como superhéroes, en periódicos sensacionalistas. Entre los desfalcos millonarios y la prostitución informativa tenía que haber algo más… Y entonces aparecieron los Justice TV para enseñarme que hay un modo de convertir el noble oficio de superhéroe en un modelo de negocio sostenible.

Justice TV nos cuenta las aventuras de un grupo de superhéroes que televisan cada una de sus hazañas. Así pues, alrededor de ellos siempre hay un enjambre de drones dotados de cámaras que graba cada paso que dan, cada puñetazo que sueltan o cada armatoste que hacen volar por los aires. Un buen encuadre, una frase pegadiza o una gran puesta en escena es lo que consigue que suba la audiencia y, por ende, las ganancias. “Hemos creado el primer grupo de superhéroes rentable a nivel económico”. Por este motivo, no todo depende de lo que haga la inmortal Galatea, Boss y su pinta de ser el primo cuerdo de Rorschach, o cualquiera de los otros componentes del grupo, sino que el equipo de producción que hay tras ellos, en ocasiones, juega un papel mucho más relevante.

Tras esta original propuesta, que primeramente fue un webcómic y que ahora de la mano de la editorial Fandogamia da el salto al papel, encontramos como guionista a Sergio Morán, autor de El dios asesinado en el servicio de caballeros, novela que mezclaba urban fantasy, investigación y cachondeo patrio. En esta ocasión deja a un lado vampiros, dioses y otros seres de naturaleza paranormal para brindarnos una historia de superhéroes en donde la acción y el humor se dan de la mano. El cómic está dividido en tres actos en los que los protagonistas irán desarrollando y jugueteando con sus poderes mientras se enfrentan a un grupo de soldados con muy mala baba, a una asociación secreta de científicos empeñados en destruir todo aquello que no comprenden y a unos piratas que, mediante barco volador, se plantarán en medio de la ciudad para hacerse con uno de los tesoros más codiciados por los de su calaña. Acción desenfrenada, pitorreo, ciencia ficción y mucho amor por lo absurdo asegurado.

A los lápices encontramos a Rata. Tras este seudónimo no se esconde un roedor (¡sorpresa!) sino un humano llamado Ulises Lafuente que lleva más de tres años enfrascado en un titánico proyecto: el webcómic de corte cyberpunk titulado ART88/46. Su estilo podría definirse como una singular mezcla entre manga e indie con sutiles pinceladas de cómic americano. El trazo utilizado en JusticeTV es muy cambiante: desde el suavísimo y extremadamente nítido empleado en los primeros compases de la aventura hasta ese más áspero, inquieto, incluso cercano al boceto, del cual se vale cuando los superhéroes se enfrentan a los piratas capaces de viajar a través del tiempo. El uso dispar del color (con viñetas en blanco y negro, otras en azul y blanco, algunas en amarillo y azul…) es quizá una forma de acentuar todavía más la anárquica y bizarra locura que embarga cada página de Justice TV.

“¡Justice TV! Preparados para salvar el día en directo”.

[product sku= 9788417058210 ]
Publicado el

Prohibido creer en historias de amor, de Javier Ruescas

Prohibido creer en historias de amor

Prohibido creer en historias de amorLa vida me ha enseñado a creer en historias de amor. Todo empezó cuando, de pequeña, veía en modo bucle las películas de Disney. No vayáis a pensar, yo no era de la Cenicienta o Blancanieves, no. Yo era de Dumbo (debía gustarme sufrir). Esa película me enseñó que el amor es lo que mueve el mundo. En ese caso, el amor de una madre por su hijo y a la inversa. ¿Y eso no es amor? Es el más honesto y verdadero del mundo. Y después la vida se ha encargado de demostrarme que el amor es lo que mueve todo y, que sin él, estaríamos perdidos.

Pero Héctor sufrió tanto, la vida le hirió tan dentro y tan fuerte, que dejó de creer en historias de amor. Es más, se prohibió creer en ellas. Había nacido indefenso y ya desde el primer momento sus padres lo dieron en adopción. Después, de casa en casa de acogida esperando a cumplir los dieciocho para poder enfrentarse a la vida cara a cara. Esto le hizo entender que el mundo no estaba hecho para él, que él era diferente y que no debía seguir el camino que los demás tomaban.

Hasta que apareció Cali, una chica de todo menos convencional. Cali, junto a sus padres y su hermana, tiene un canal de Youtube en el que sube absolutamente todo lo que ocurre en su día a día. Al principio parecía un juego; ella y su hermana eran pequeñas y parecía divertido ponerse delante de una cámara. Pero los años fueron pasando y lo que al principio era diversión se convirtió en dolor al saber que la intimidad casi ni existía en esa casa. Angustia al saber que todo el mundo controlaba sus movimientos. Y pavor por no conocer cuál iba a ser su futuro.

Cali y Héctor. Dos personas que no podrían venir de mundos más diferentes. Él, pidiendo en la calle para poder subsistir. Ella, aceptando los regalos que las marcas le hacían para obtener publicidad. La noche y el día. Pero ya sabemos que los polos opuestos se atraen, ¿no?

Ese es el planteamiento general de Prohibido creer en historias de amor, escrito por Javier Ruescas. Javier es youtuber (podríamos catalogarlo mejor como booktuber) desde hace bastantes años. Yo sigo su canal desde hace mucho tiempo y siempre me han gustado sus vídeos. Os tengo que decir que este no es el primer libro que escribe, ya que antes de este ya ha publicado unos cuantos más, pero no sé por qué nunca me he lanzado a leer algo de lo que había escrito. Bueno, sí, leí en su día Y luego ganas tú, en el que participó con un relato, pero no podríamos decir que sea un libro de él. Así que me dije que ya iba siendo hora de leer algo en condiciones de Javier Ruescas y ver qué tal se le da eso de ponerse delante de la pluma.

El resultado ha sido muy satisfactorio. Prohibido creer en historias de amor se lee rapidísimo ya que es muy entretenido. Tiene una historia paralela en la que los protagonistas deciden arreglar una sala de cine antigua que a mí me ha encantado. Con esto quiero decir que no creáis que se trata de una simple historia de amor, sino que el libro va mucho más allá: podemos encontrar misterio, aventura, historias de amistad, de familias que atraviesan dificultades… La capacidad de saber mezclar todas estas tramas y que todo tenga sentido y no se pierda la conexión es lo que más me ha gustado de este libro.

También me ha gustado mucho la manera con la que Javier Ruescas analiza el tema de exponer tu vida en las redes sociales. Me ha gustado que él, que es una persona que tiene miles de visitas cuando sube un vídeo a Youtube, sea el que cuente todo esto. No sé si la personalidad de Cali está basada en él o en algún amigo del gremio, pero se nota que está desarrollada desde un punto de vista muy personal. Yo, que estoy detrás de la pantalla, no pienso en si esa persona que está grabándose lo hace porque quiere o se siente ya un tanto obligada a grabarse porque o bien es un trabajo o bien es una rutina. No sé qué significa dejar que la gente siga tu día a día de una manera tan abierta que puede llegar a asustar. Desde luego, ahora cada vez que vea un vídeo, lo voy a ver con otros ojos.

Después de leer este libro yo seguiré creyendo en historias de amor, como siempre he creído y (espero) como siempre creeré. Porque, como decía al principio, el amor es lo que mueve el mundo, estoy convencida de ello. Y, si no pensáis así, deberíais empezar a cambiar de opinión, porque seréis mucho más felices. Confiad en mí. Creo que Héctor consiguió llegar a entenderlo, después de todo.

[product sku= 9788490437797 ]
Publicado el

Un viaje pendiente… al reino de Mustang, de Daniel Torán

Un viaje pendiente... al reino de Mustang

Un viaje pendiente... al reino de MustangÚltimamente llevo un ritmo de lectura frenético. Entiendo que me pasa como a todos y que va por temporadas. Hay meses en los que puedo leerme diez libros sin casi darme ni cuenta y hay otros meses en los que si leo un par siento como si hubiera batido algún récord. Ahora estoy en esa fase maravillosa en la que puedo pasarme tres horas al día leyendo y cierro un libro para abrir inmediatamente otro.

Esto tiene sus cosas buenas, como que puedo ir haciendo tachones en mi lista de pendientes a un ritmo que me sube mucho la moral. Pero también tiene cosas malas y es que hay veces que, leyendo a esta velocidad, no consigo conectar demasiado con el libro o no le guardo el debido respeto cuando lo termino. Son manías mías, pero tiendo a digerir un poco la historia y guardarle un “pequeño luto” cuando termino un libro y así disfrutarlo un poquito más antes de empezar otro.

Pero a pesar de que llevaba una buena temporada saltándome mi propia norma, con Un viaje pendiente… al reino de Mustang he vuelto a las andadas, por fin. Después de terminarlo no solo he tenido que estar unos días pensando en él hasta que he cogido otro libro, sino que también para hacer la reseña me he tenido que dar un tiempo.

Os pongo en situación para que me entendáis. El protagonista tiene muchos miedos a los que enfrentarse. Su vida no es perfecta y sabe que en gran parte ello depende de él mismo y de su incapacidad por plantarle cara a todo aquello que le supone una barrera en su camino. Lleva tiempo pensando en hacer un viaje, en concreto a Nepal, al norte del Annapurna, donde tendrá tiempo de pensar en todo lo que necesita cambiar en su vida. Pero el acoso que viene sufriendo y la imposibilidad de vivir su propia vida de la manera que a él le gustaría, hacen que tenga que posponer el viaje una y otra vez. Hasta que un día, armado de valor, se decide: se va a ir a Nepal, se va a enfrentar a todo lo que tenga que enfrentarse y volverá siendo una persona completamente nueva.

En ese viaje lleno de aventuras y misticismo narrado por Daniel Torán, nuestro protagonista conocerá a personajes variopintos que le irán enseñando un sinfín de lecciones que después tendrá que aplicar a su día a día. Solo así, con la sabiduría de los que lo saben casi todo y la propia experiencia de emprender ese camino, será capaz de enfrentarse a los abusos de su vida anterior.

Contándoos esto espero que entendáis por qué he tenido que recapacitar un poco después de leer este libro. El protagonista bien podría ser cualquier persona, bien podría ser yo misma. Al terminarlo he estado pensando en mi propia vida: ¿la estoy viviendo bien?, ¿me he convertido en la persona que quería?, ¿me arrepiento de algunas decisiones que he tomado a lo largo de los años? Un viaje pendiente… al reino de Mustang  me ha hecho pensar en esto y en mucho más. Y, ¿qué queréis que os diga? Terminar un libro y recapacitar sobre todo lo que me ha enseñado es una de las cosas que más me gustan de este mundo.

He disfrutado mucho su lectura y, además, he tenido la oportunidad de encontrar alguna frase que no he podido evitar subrayar y pasar directamente a mi “cuaderno de frases”. Este cuaderno se va llenando poco a poco con las citas con las que me voy topando y que después de un tiempo me obligo a releer. Esto me permite recordarme quién era yo cuando leí ese libro y en qué medida he cambiado durante todo este tiempo.

En concreto, quiero compartir esta frase con vosotros: “Por mucha empatía que pueda tener la gente de tu alrededor, hasta que no eres la víctima, hasta que no sufres la cacería en tus propias carnes, no puedes comprender lo que es en toda su extensión, profundidad e impacto. Incluso puedes oír: <<lo que están haciendo contigo es excesivo>>. Como si se pudiera cometer un acoso sensato y comedido. Como si hubiera guerras sangrientas que fueran menos trágicas que otras”. Imposible no anotarla, ¿verdad?

Daniel Torán nos trae un libro en el que crea una atmósfera única. Acompañar al protagonista por todos esos parajes que parecen sacados de la ciencia ficción (pero no) es una experiencia increíble. Me gusta la forma que tiene de describir los escenarios: permitiéndose el tiempo suficiente para describirlos, pero sin llegar a ser abrumador o aburrido. En su justa medida, como debe ser. Además, el autor tiene una forma de escribir muy peculiar que se caracteriza básicamente por el uso de figuras literarias como el pleonasmo llevado a su propio campo: subir para abajo, entrar hacia fuera. Esto a mí me ha hecho mucha gracia y lo he admirado bastante durante el tiempo de lectura, ya que me ha parecido de gran valor el atreverse a usar ese registro en toda la narración.

Y es que a veces es imprescindible saber subir hacia abajo o entrar hacia fuera. Será una de las cosas que aprenderá nuestro protagonista y nosotros con él. Así que ¡normal que tuviera que darme un tiempo de descanso después de terminarlo! Pero ahora, que ya he hecho un repaso de toda mi vida y he estudiado todos aquellos puntos de inflexión que la han marcado irremediablemente, es el momento de cerrar (al menos durante una buena temporada) las tapas de este libro para dar paso —ahora sí— al siguiente.

[product sku= 9788491835431 ]
Publicado el

Shanti y el mandala mágico, de F.T. Camargo

Shanti y el mandala mágico

Shanti y el mandala mágicoReconozco que soy una chica con muchas aficiones. Si me preguntas qué hago en mi tiempo libre la respuesta puede ser muy variada dependiendo del momento en que formules esa cuestión. Pero si me preguntas qué es lo que haría toda mi vida sin cansarme y a lo que no podría renunciar jamás, te contestaría: “leer, escribir y viajar”. Con esas tres cosas yo ya soy feliz.

Creo que esas tres aficiones están estrechamente relacionadas, ya que leer y escribir son en sí una forma de viajar. En el primer caso, a mundos inventados por otros y, en el segundo, a lugares que solamente yo puedo imaginar. Sea como sea, de lo que se trata es de conocer cosas nuevas, de descubrir.  Y precisamente por eso amo la lectura. Leer me lleva a lugares increíbles y me enseña cosas que, quedándose en mi mente más o menos tiempo, me resultan verdaderamente interesantes. Por eso, cuando cojo un libro como Shanti y el mandala mágico doy las gracias porque mi madre me hubiera inculcado la lectura desde bien pequeña. Porque, si no puedo viajar, al menos puedo leer y aprender de esta forma cosas fascinantes.

Este libro, escrito por F.T. Camargo, tiene como marco principal una historia de aventuras donde la magia negra juega un gran papel. Shanti, la protagonista de la novela, tiene una visión donde descubre que ella tiene un pasado muy antiguo y que es la única que puede vencer la guerra que se avecina. Para ello, tendrá que reunir a varios chicos de todas las partes del mundo para crear dos alianzas: la del hemisferio norte y la del hemisferio sur. Una vez formadas las alianzas, todos juntos tendrán que buscar un objeto misterioso que será lo que les llevé a vencer esa batalla contra la oscuridad.

Esta es la presentación esencial de la novela, editada por Caligrama, que ha ganado numerosos premios a nivel internacional. Y no es de extrañar, porque F.T. Camargo nos trae una historia muy original mediante la cual tendremos la oportunidad de conocer las culturas de muchos países diferentes. Los protagonistas nos contarán un poco de su vida y nos ayudarán a entender por qué son útiles en la búsqueda del objeto misterioso.

Tiendo a ser muy sincera en mis reseñas y, en esta ocasión, no iba a ser menos, así que tengo que decir que, para mi gusto, la presentación de los personajes ha sido un poco excesiva. Me explico: el principio del libro está compuesto por varios capítulos en los que se introduce a cada uno de los personajes que después formará la alianza. Poco a poco, el autor nos cuenta sus historias detallando muy bien el contexto del que vienen. Al ser muchos los protagonistas que afrontarán la batalla junto a Shanti, estas presentaciones duran más de lo que a mí me gustaría, ya que hasta más o menos la mitad del libro no comienzan a juntarse para luchar contra los magos oscuros. Por supuesto, si eres una persona a la que le gustan los libros descriptivos y que se tomen su tiempo en contextualizar y poner al lector en situación, esto te encantará. Ojalá fuera mi caso, de verdad, porque hubiera disfrutado todavía más de lo que lo he hecho.

Pero dejemos de centrarnos en los puntos menos positivos y vamos a hablar de la narración, ya que hay que destacarla especialmente. El autor tiene un lenguaje ágil en el que intercala muchísimos diálogos, lo que facilita mucho su lectura. Me ha gustado mucho su narrativa y su estilo. Precisamente eso ha hecho que pudiera leer cantidad de capítulos seguidos sin cansarme y sin darme casi ni cuenta. Y, aunque antes decía que las descripciones de los personajes quizás sean excesivas para mi gusto, tengo que decir que gracias a eso podemos descubrir la gran labor de investigación que ha hecho el autor. Si yo hubiera escrito este libro lo que más me hubiera costado habría sido informarme de todas las culturas que están implicadas en la historia. Cada personaje viene de una parte diferente del mundo, lo que supone que cada uno tiene su forma de ser, su historia, su cultura, su entorno… y F.T. Camargo, gracias a sus descripciones, nos deja claro que la labor de investigación que ha hecho es magnífica. Sí, puede sonar contradictorio: “pero, ¿te gustan o no te gustan las descripciones?”. Ya, vale. En realidad es muy sencillo, ya que he pasado por dos fases en esta lectura: mientras leía el libro y después de hacerlo. Mientras lo leía, las descripciones me estorbaban un poco, pero después he entendido que eran necesarias para que la historia fuera redonda. Ahí tenéis mi impresión, dos caras de una misma moneda.

Shanti y el mandala mágico te gustará si te gustan las novelas de aventuras en las que los protagonistas tienen que descubrir de qué son capaces, ya que ni ellos mismos lo saben en un principio. Me ha recordado un poco a Endgame por la estructura de los personajes y la narración que, si la tenemos que comparar con un videojuego, correspondería a un juego de plataformas. Leer este libro es como ir pasando pantallas, hasta que al final te encuentras al malo malísimo al que hay que derrotar. La diferencia entre Endgame y este libro es que del primero lo leería ninguna parte más (a pesar de que ya están publicados los dos siguientes tomos) y, en cambio, del segundo no me importaría continuar la historia. Y eso es decir mucho.

Sin duda, leer es mi segunda forma favorita de viajar. Así que cuando cojo un libro como el que os traigo hoy, no puedo hacer más que sentarme en mi sillón, relajarme y dejarme llevar a donde el autor quiera guiarme.

[product sku= 9788417426392 ]
Publicado el

He-Man y Los Masters del Universo: colección de minicómics vol.1, de VV. AA.

he-man y los masters del universo coleccion de minicomics vol 1

he-man y los masters del universo coleccion de minicomics vol 1En la década de los 80 todos los niños querían uno.

Con tan solo esta frase la tarea de adivinar el objeto de deseo podría llevarnos varios años. Así que, es necesario acotar más, allanando el camino hacia la incógnita final. No era un Gremlin ni tampoco un Transformer y, podemos añadir, que el juguete guardaba ciertas similitudes con Conan. La semejanza con el Cimmerio creado por Robert E. Howard es tal vez el indicio definitivo que os haya llevado hasta He-man y los Masters del Universo. Aunque me da a mí que la pista principal ha sido el título de esta reseña.

Hubo una época en la que yo también anhelé poder jugar con un Masters del Universo. Para alcanzar ese fin pacté una alianza con mi hermana que enseguida se puso en marcha con una brutal táctica ofensiva: dar la tabarra a mis padres para que nos compraran uno de esos muñecos de piernas arqueadas y de descomunal pecho de culturista adicto a los anabolizantes. Finalmente unas navidades nuestra batalla culminó en victoria y cada uno recibió su parte del botín. El He-Man que obtuve era una de las figuras de la última hornada, de la serie de animación The new adventures of He-Man. Aquel He-Man era más estilizado, menos cabezón, de músculos menos monstruosos y portaba unos accesorios de corte más futurista. En conjunto resultaba algo menos carismático, pero no dejaba de ser lo que yo tanto había deseado. Casi treinta años después todavía lo conservo.

Aunque ha llovido mucho desde entonces recuerdo vagamente como era el packaging de las figuras (por lo menos el de las más clásicas): la palabra Masters coronando el blíster, en el centro se originaba una explosión rojiza de piedras que eran lanzadas contra el espectador, y, en medio del aluvión de rocas, de forma llamativa, incluso sugerente, la figura. Pero había algo más, una última, gratificante e inesperada sorpresa oculta tras el muñeco y que solo tras haber hecho pedazos el paquete de forma frenética se hacía patente: un minicómic.

He-Man y los Masters del Universo: colección de minicómics vol. 1 recoge los primeros 15 minicómics de los 51 que se llegaron a publicar. Así pues, empezaremos descubriendo los orígenes de He-Man y los compañeros que posteriormente se le unirían, asimismo ocurrirá con su némesis Skeletor y sus lacayos, a través de unas historias que rondan la veintena de páginas. A los primeros de estos cómics no se les puede etiquetar como tal, pues eran más bien cuentos con una única ilustración por página. Con todo, no tardarían mucho en dejar atrás esos cuentos de narración farragosa para dar el salto al, siempre más ágil, mundo de las viñetas.

La estructura de los cómics, de un máximo de cuatro viñetas por página, era siempre la misma: Skeletor intentado hacerse con el control del poder que ostentaba el castillo de GraySkull para dominar el mundo de Eternia. He-Man entrando en acción. Un intercambio de tortas entre el bien y el mal, y, finalmente Skeletor huyendo con el rabo entre las piernas. “¡Maldito seas, He-man! ¡Has vuelto a derrotarme! Pero algún día… ¡Te venceré! ¡Yo, Skeletor, lo juro!” Puede afirmarse, sin duda alguna, que los guiones eran simples como el mecanismo de un chupete, pero, al igual que el accesorio para bebés, sumamente efectivos. Y es que los minicómics no solo funcionaban como una brillante idea de marketing para que compraras las figuras que desarrollaba Mattel, sino que además creaban un contexto que resultaba un brutal fertilizante para la floreciente imaginación de los niños. Tramas que, simple y llanamente, estimulaban a seguir jugando, aunque, como en mi caso, ese juego implicara que los Masters del Universo debían luchar hombro con hombro con las Barbies de mi hermana para detener los pérfidos planes de los malévolos G.I. Joe.

Pero hablemos de la gente que hizo posible las historietas, pues tras estas encontramos a dibujantes de la talla de Alfredo Alcalá o Mark Texeira. El primero sería uno de los que daría forma a La Cosa del pantano de Alan Moore, además de ser un habitual en Marvel dibujando a Conan el Bárbaro; algo que le haría perfecto para dibujar un mundo ambientado en el subgénero fantástico de espada y brujería pero que también gozaba de grandes dosis de ciencia ficción. Por otro lado tenemos a Mark Texeira que, a posteriori, se convertiría en un peso pesado de la industria con títulos como The Punisher: War Journal y diversas aportaciones para Wolverine o Spiderman. El dibujo de Texeira es atractivo aunque irregular: épico en algunas viñetas y simplemente correcto en otras. Alcalá, en cambio, es más hábil a la hora de otorgar detallismo a cada personaje o escenario. En lo referente al color hay que destacar esas tonalidades desvaídas que le da al conjunto ese aire de objeto arqueológico que inflamará la morriña por los años 80 de más de un lector.

A tener en cuenta también los extras que aporta esta edición: prólogo del presidente de Mattel, entrevistas a guionista y dibujantes, detalles sobre el proceso creativo, y anécdotas que, en forma de breves acotaciones a pie de página, servirán para explicarnos por qué el diseño de algunas figuras fue variando o en qué momento los minicómics se inspiraron en la serie de animación producida por Filmation.

He-Man y los Masters del Universo: colección de minicómics vol. 1 publicado por ECC es un libro esencial para todo aquel que creció gritando a los cuatro vientos: Por el poder de Grayskull… ¡Yo tengo el poder!

[product sku= 9788417354503 ]
Publicado el

Experimento Magallanes, de Alejandro Alvado

Experimento Magallanes

Experimento MagallanesHoy estoy emocionada. Sí, estoy especialmente contenta. Ha sido un día estupendo: en el trabajo ha salido todo redondo, me he permitido el lujo de darme un paseo de una hora sin pensar en nada, he recibido muy buenas noticias y he terminado el libro que me ha acompañado estos últimos días.

Y, vale, esto último ocurre muy a menudo, al menos dos veces a la semana, así que tampoco tendría por qué ser una novedad. Pero lo cierto es que sí lo es, porque este libro, Experimento Magallanes, me ha encantado.

Si leéis mis reseñas ya sabréis que no suelo decirle que no a ningún libro, aunque no me atraiga demasiado en un principio. He aprendido a no juzgar por una presentación, por una temática o por una sinopsis. Prefiero dejarme llevar y ver qué me depara ese libro. Y, si me leéis, también sabréis que no soy una gran aficionada a las novelas históricas, ya que normalmente me suele costar bastante conectar con la trama y engancharme a ella. Y sí, el libro del que vengo a hablar hoy es una especie de novela histórica. Digo especie, porque ahora, después de haberlo leído, no sé muy bien cómo catalogarlo. Después de leer esta reseña me entenderéis mejor.

Alejandro Alvado nos trae una novela muy cortita, que no llega a las cien páginas, y cuya historia transcurre en el siglo XVI teniendo como escenario principal el viaje que Magallanes emprendió y que tenía como fin el dar la vuelta al mundo. Podríais pensar que el protagonista de este libro, como sería lógico, es Fernando de Magallanes, pero lo cierto es que no. Los protagonistas son tres hombres con tres historias que contar que verán cómo sus vidas giran irremediablemente alrededor de la del luso. Concretamente, uno de ellos tendrá la misión de salvar la vida del explorador portugués, contando con un as en la manga muy peculiar: el saber cómo termina realmente la historia.

Este halo de ciencia ficción es algo que me ha gustado particularmente. Imaginaos: muchos marineros que transportaban mercancía de un continente a otro acababan muertos a manos del escorbuto, por no tomar la suficiente vitamina C. Cuántas vidas se hubieran salvado si alguien le hubiera dicho a estos marineros que el clavo que transportaban tan habitualmente era rico en esa vitamina. Y, como esta anécdota, muchas más: cómo hubiera cambiado el curso de la historia si alguien llegara del futuro contando todo lo que estaba por suceder.

Sin duda, una trama curiosa, ¿verdad? Pero no solo eso, ya que Alejandro Alvado lo cuenta todo con tanto humor que es inevitable dejar que una risa se escape de vez en cuando. Sobre todo si uno lee los títulos de los capítulos con detenimiento, ya que no tienen desperdicio.

Así que, sí, Experimento Magallanes es una novela muy difícil de catalogar. ¿Histórica? ¿Ciencia ficción? ¿Humor? Pero, si no somos muy quisquillosos y no necesitamos catalogar absolutamente todo lo que nos rodea, podremos contar con la ventaja de descubrir que una sola cosa puede tener multitud de virtudes y cualidades. Como es el caso. Espero que ahora me entendáis cuando os digo que he tenido un gran día.

Además, tengo que decir que la narración, la forma de escribir que tiene Alejandro Alvado, me ha gustado muchísimo. Utiliza un lenguaje elaborado pero para nada engorroso. Me ha resultado muy fácil introducirme en la trama (cosa que, como os dije, me cuesta bastante cuando se trata de novelas históricas) y eso ha sido gracias al lenguaje fluido que usa el autor. He de confesar que cuando me llegó a casa y vi lo cortito que era, pensé que en una noche podría leérmelo entero. Pero la verdad es que no ha sido así, porque he querido dosificarme. Podría haberme sentado y haberlo leído del tirón, pero he preferido disfrutarlo más lentamente, leyendo un par de capítulos por noche. No quería que se terminara tan pronto. Pero no os culpo si, al leerlo, os dura un suspiro; lo entendería perfectamente.

Si hay algo que se echa en falta, quizá sea el desarrollo de los personajes protagonistas. Alejandro Alvado apenas da unas pinceladas de cada uno de ellos, dejando mucho a la imaginación. Pero no tenemos que tomarlo como algo negativo, precisamente porque este es un libro en el que lo importante no es tanto el contenido, sino el continente. Nos da igual no saber cómo son los personajes en profundidad, o cómo piensan. Nos da igual no entender sus emociones o su forma de ser, sencillamente porque no lo necesitamos. Eso es lo bueno: que el trascurso de la historia sigue igual tanto si sabemos esas cosas, como si no. Así que, me ha gustado que el autor no se detuviera en darnos detalles innecesarios y fuera directamente el grano. Si se tratara de otro tipo de novela o narración, os podría decir que no, que yo necesito que me den personajes muy desarrollados y creíbles. Pero en este caso la historia en sí es tan interesante, que lo demás me ha dado absolutamente igual.

Habiendo dicho todo esto, no es de extrañar que ahora tenga una tremenda sensación de satisfacción. Cuando terminé el libro, lo hice con una sonrisa en la cara. No me podía creer que un libro de historia me hubiera gustado tanto. Sí, sin duda, hoy ha sido un gran día.

[product sku= 9788416967995 ]