Publicado el

El porqué del color rojo, de Francisco Bescós

el porque

el porqueNo mentiría si dijera que uno de los motivos que me hicieron querer leer este libro fue que transcurriera en mi tierra. Es más, fue un motivo de bastante peso aunque la balanza tras conocer la sinopsis ya se inclinaba totalmente hacia su lectura. Pero eso, la localización, fue el golpe de gracia que hizo que el libro pesara una tonelada.

Y no podría haber acertado más.

Si vas a situar una novela en una comunidad autónoma en la que todo o casi todo gira en torno al vino y su mundo, una comunidad en donde casi a diario se organizan catas, presentaciones de nuevos vinos y/o libros sobre el vino, en donde las bodegas diversifican su actividad gracias al enoturismo, se publican tesis universitarias para la mejora de la uva o se invierte e investiga en el estudio de nuevos métodos de fermentación, se abren y cierran plazos para solicitar ayudas para exportar  a terceros países, se pleitea contra denominaciones de idéntico nombre al otro lado del charco o contra zonas limítrofes que quieren acogerse a tu denominación, se organizan meses y mesas de actividades gastroculturales con concursos fotográficos, de pinchos y de todo lo que se te pueda ocurrir; una comunidad en donde todo es algo con vino, vino con algo o vino con vino;  vino, vino y más vino, siempre, ¿qué menos que ambientarla en plena vendimia, cuando el jaleo es aún mayor y el vino huele nada más salir de casa? (Es una hipérbole, copón, el olor no llega a tanto).

Dicho y hecho, en vendimia y en La Rioja Baja es en donde vamos a movernos. Y como en vendimia hace falta mano de obra, los viñedos se llenan de mano de obra extranjera, principalmente rumanos, pero también albaneses, portugueses y europeos del este.

Pero vayamos al grano, y no al de uva. Todo comienza cuando en el cuartel de la Guardia Civil de Calahorra se recibe una llamada avisando de la aparición del cadáver de un temporero en un viñedo. Lo lógico es pensar que es un temporero ilegal a quien la mafia obliga a trabajar para pagar una deuda. Sin embargo, no va a ser tan fácil. Bajo la, en principio aparentemente evidente solución, se van destapando asuntos a cuales más turbios: yihadismo, ETA, tráfico de personas, las presiones de un juez amigo del bodeguero dueño del viñedo en el que ha aparecido el cadáver que no quiere que se le echen los perros, pistas falsas y sombras inesperadas y muy muy largas.

Los picoletos protagonistas de resolver el caso nada tienen que ver con esa otra pareja ideada por Lorenzo Silva, Vila y Chamorro. A los de Silva ya los conocemos y les tenemos cariño, pero actúan principalmente en pareja. En El porqué del color rojo,  el protagonismo oscila entre el liderazgo de la teniente Lucía Utrera, alias La Grande (que no La Gorda, quien además acaba de ponerse a dieta, para desgracia de sus subordinados) y un reparto equitativo del peso del libro entre los miembros del cuartel, incluido el marido de Lucía. No son ni mejores ni peores  que Vila y cía. Son distintos y no hay que hacer comparaciones porque no viene al caso.

“Lucía piensa en un cojonudo, en un tío agus, en un champi. Nota cómo se le humedece la parte inferior de la lengua.”

Como digo, el libro tiene un protagonismo muy coral y, al margen de la investigación en sí, conoceremos detalles personales de cada uno integrados hábilmente en el meollo principal: el pasado de Lucía en el norte, lo fascinado que Ramírez está con su novia Elsa y lo poco que puede concentrarse en estudiar, los escarceos con la droga de los más jóvenes, los gustos frikis de la cabo Artero; las anécdotas del padre Borobia, (un cura exboxeador que a la mínima se pone de mala hostia y blasfema y con quien, por cierto, me descojoné con aquella en la que se saca la chorra en el altar delante de dos viejas pesadas)…  Detalles todos estos que van a dotar a los personajes de una impresionante fuerza tridimensional que ayuda y mucho a meterte en el mundo propio de cada uno y a comprender su actuación global en la historia y las interacciones entre ellos.

No obstante, a pesar de las múltiples voces, el grueso de la investigación lo llevan Lucía, Ramírez y el padre Borobia. Estos, bien juntos, bien por separado, van a moverse más que Willy Fog con bonobús y nos llevarán de Calahorra a Aldenueva de Ebro,  Rincón de Soto, de Logroño, otra vez a Calahorra, Pathfinder arriba, Pathfinder abajo… según vayan necesitándolo y según vayan tirando del hilo criminal.

“No sabes, niño, cuántas mentiras hay que contar en este trabajo para obtener una sola verdad”.

El porqué del color rojo es, estructuralmente hablando, perfecta. La alternancia de los puntos de vista de cada uno se sucede con la precisión necesaria. Las diversas tramas van enlazándose como ruedas dentadas de un mecanismo perfectamente engrasado y logra hacerte ver cómo se desarrollan las pesquisas de la Guardia Civil en la vida real.

Y lo primordial: el argumento engancha que da gusto y ya desde el principio, con esas reflexiones sobre las cucarachas en Madrid, tan tan tan de novela negra clásica, (y otras tantas perlas repartidas por el libro) es imposible dejar de leer.

“…ningún ser humano sobrevive a lo que no sobrevive una rata”

Personajes artesanalmente elaborados, creíbles, que se pueden tocar;  historia absorbente, lectura ágil y un final que me ha dejado con el culo torcido porque para nada me esperaba, hacen de El porqué del color rojo una novela que dará que hablar este año y que recomiendo sin dudarlo. Y da igual que la novela ocurra en La Rioja. Podría haber ocurrido en cualquier otra zona vitivinícola de España y seguiría siendo igual de excelente. Para mí Francisco Bescós es ya otro gran autor al que no perder la pista.

[product sku= 9788416148615 ]
Publicado el

Reino de fieras, de Gin Phillips

Reino de fieras

Reino de fierasSi me encanta leer es porque puedo sentir todo tipo de sensaciones con solo abrir un libro. Puedo sentir felicidad, pena, angustia, dolor o incluso asco. Solo necesito un autor que sepa transmitir lo que quiere transmitir para que yo me volatilice y me convierta en uno más de los protagonistas del libro. Es como si estuviera viviendo en mi propia piel las historias. Eso es lo que me engancha. Lo que hace que necesite leer todos los días, aunque sea solo un par de páginas antes de irme a dormir.

El libro del que vengo a hablar hoy me ha transmitido muchísimo, sí… Angustia, sobre todo. A veces también un poco de miedo, pero en todo momento he estado sufriendo un estado de estrés y preocupación que hacía mucho tiempo que no sentía al leer un libro.

Hablemos primero de la edición, que merece una mención especial. Digamos que un día me llega un paquete que yo intuyo que es un libro. Pero es extraño. Viene como abultado y pesa más de lo que me esperaba. Lo abro y me encuentro un libro que tiene en la portada tres caballos sacados de un tiovivo. Tan bien hechos, que parece que se salen de la portada. Pero la cosa no se queda ahí, porque resulta que de regalo me llegan dos muñecos, uno de un tigre y otro de un elefante, que son la antesala de lo que me espera dentro. Si ya tenía toda mi atención, ahí la editorial Suma de letras solo consiguió que dejara todo lo que tenía que hacer para ponerme de inmediato a leer este libro.

Reino de fieras es una novela que transcurre en muy pocas horas. Una madre está con su hijo pequeño en el parque de un zoo. Me lo imagino como un zoo gigante, del estilo de Cabárceno, en Cantabria, que es una especie de zoológico donde los animales viven a sus anchas. Los osos tienen su propia montaña, los lobos tienen otra donde hacer sus loberas… y así con todos. Así que puede ser que vayas y veas a los animales, o no los veas. A excepción de algunos ejemplares, como los gorilas o los reptiles —cosa que me enfada enormemente y que deberían solucionar de inmediato—, los demás están libres. Así que el zoo que describe Gin Phillips me lo imagino así: un espacio enorme lleno de recintos dedicados a cada ecosistema, ideado cada uno para un animal en concreto. Joan y su pequeño Lincoln pasan allí muchas tardes. Él es un niño con una imaginación enorme y al que le encanta jugar con sus muñecos de súper héroes. Y Joan es una madre ejemplar. Hasta ha conseguido aprenderse los nombres que Lincoln se inventa día sí y día también.

Cuando va a ser la hora de cerrar, recogen todo y se dirigen hacia la puerta principal. Pero allí, a escasos metros de distancia de donde ellos se encuentran, un hombre con una escopeta parece haber acabado con la vida de varios visitantes. Joan coge a Lincoln y sale corriendo hacia el interior del zoo, sin saber qué hacer. Esconderse, se tiene que esconder. Pero eso es muy difícil cuando llevas en brazos a un niño de cuatro años que no entiende nada de lo que está pasando y que se queja, llora, patalea y habla más alto de lo que debería.

Este es el planteamiento que hace Gin Phillips. Nos describe las pocas horas de desesperada huida de Joan y consigue transmitirnos perfectamente el horror que vive esta madre durante ese tiempo.

Reino de fieras no podría representar mejor la angustia que vive Joan en todo momento. Sus indecisiones. Su no saber qué hacer. ¿Qué harías tú si estuvieras en su situación? Yo no lo sé, pero con la angustia que he sentido al leer esta novela, espero no tener que verme jamás en una situación así. No sabría ni por dónde empezar. ¿Esconderme? ¿correr? ¿intentar trepar la valla? ¿gritar? ¿abandonar a mi hijo que no para de llorar para intentar salvarme? ¿entregarme para que no lo maten a él? Quién sabe.

Si le tengo que encontrar una pega es que a mitad del libro el ritmo desciende bastante. El principio es muy prometedor pero más a o menos a mitad de la historia, todo se ralentiza mucho. Pero por poco tiempo —os lo aseguro—, porque, de repente, todo cambia y el ritmo empieza a ir hacia arriba sin parar hasta que llegan las últimas cincuenta páginas que es inevitable no leerlas de una sentada.

Cuando desenvolví ese paquete no pensé que este libro me fuera a gustar tanto. Pensé: “será márquetin”. Ya, sí, claro. Qué equivocada estaba… He tardado una semana en leer este libro y ha sido una semana en la que no he podido hablar de otra cosa. Cada vez que iniciaba una conversación con alguien intentaba sacar el tema de la lectura para decirle: “pues, ¿sabes? Yo me estoy leyendo un libro genial”. Y esa es la mejor señal para poder decir que este libro va a dar muchísimo de qué hablar. Y si no, tiempo al tiempo.

[product sku= 9778491291589 ]
Publicado el

Detrás de sus ojos, de Sarah Pinborough

Detrás de sus ojos

Detrás de sus ojosSecretos, secretos, secretos. La gente está llena a rebosar de secretos si te fijas bien

Hace unos días, la polifacética y todopoderosa, Oprah Winfrey, daba un discurso histórico delante de algunas de las personas más famosas de Hollywood en la la 75 edición de los Globos de Oro al recoger el premio Cecil B. de Mille. El discurso era un poderoso alegato contra el acoso y el racismo que mantuvo a miles de personas pegadas al asiento. En él, también hablaba sobre la fuerza y la importancia de la verdad: “de lo que estoy segura es de que decir la verdad es la herramienta más poderosa que todos tenemos”. La verdad, la mentira y lo que se encuentra entre ellas, los secretos, son armas poderosísimas que mueven nuestras vidas, e incluso, el mundo.

Cuando le confiesas un secreto a alguien, al principio te sientes genial, pero después se convierte en una carga, en un nudo en el estómago, porque sabes que has encerrado algo que no podrás volver a encerrar y que ahora otra persona es dueña de tu futuro. Por eso siempre he odiado los secretos: es imposible guardarlos.

Si digo que a los seres humanos nos atraen los secretos no estoy descubriendo América. Es un hecho. Nos encanta el morbo de lo desconocido, de lo oculto. Todos llevamos un pequeño Sherlock Holmes dentro que no puede resistirse ante un buen misterio. Cuando sabemos que alguien oculta algo, instantáneamente queremos descubrirlo y la realidad es que todos guardamos uno o varios secretos, ya sean más o menos candentes, por lo que el misterio nos rodea miremos a donde miremos. Detrás de sus ojos, de Sarah Pinborough, es una buena muestra de ellos. La novela nos presenta a Louise, una madre divorciada que trabaja como secretaria en una clínica dental y que tiene una vida social casi nula. Una noche conoce a David en un bar y ambos se sienten irremediablemente atraídos, sin embargo, la cosa no va demasiado lejos ya que él se echa atrás en el último momento. Al día siguiente, Louise conoce a su nuevo jefe y no es otro que David que va acompañado de su bella mujer, Adele. Hasta aquí podría tratarse de una historia romántica de enredos más, pero una mañana Louise y Adele chocan en plena calle y comienzan una extraña amistad. A partir de ese momento, Louise se ira adentrando en terrenos pantanosos a medida que va intimando con el matrimonio y descubriendo sus más oscuros secretos.

Sarah Pinborough, nos introduce en una historia que atrapa de la primera a la última página y que, como las matrioshkas rusas, encierra un secreto dentro de otro que iremos descubriendo a través de la voz de las dos mujeres, Louise y Adele, y en dos momentos temporales, pasado y presente. Las dos protagonistas están tan logradas y sus voces tan diferenciadas, que llega un momento en el que podríamos saber cuando habla cada una aunque el libro no nos los especificara al empezar cada capítulo. Además, ambas son unos personajes tan complejos, carismáticos e interesantes, con sus luces y sus sombras, que se hace difícil tomar partido por ninguna de las dos.

Desde el momento en el que abrimos el libro nos vemos atrapados en una telarañara tan adictiva que somos incapaces de cerrarlo hasta saber cómo acaba todo. Pinborough, lo consigue mediante una prosa ágil y sugerente que hace que el suspense se palpe a lo largo de todo la historia, a la vez que la sensación de inquietud e incomodidad que nos provoca el conocimiento de que algo malo va a pasar, va in crescendo.

Detrás de sus ojos navega entre varios géneros cogiendo características de todos ellos: de las novelas de misterio, las de terror, y las de fantasía y ciencia ficción. Sin embargo, a pesar de que pueda parecer algo complicado y confuso, la autora sale más que airosa de esta mezcla y consigue una obra perfectamente construida en la que cada palabra está milimétricamente pensada para llegar a un final de infarto que difícilmente nadie se espera y en el que absolutamente todo encaja. Así bien, sólo me queda quitarme el sombrero ante Sarah Pinborough por haber conseguido un libro tremendamente placentero, minucioso y redondo. ¡Chapó!

[product sku= 9788491046899 ]
Publicado el

El aroma del miedo, de Armando Rodera

El aroma del miedo

El aroma del miedoEspoleado por el éxito de ventas y crítica que obtuvo con El color de la maldad, Armando Rodera ha decidido continuar con las aventuras del inspector Bermejo y el sargento Roncero. Y sobre esa continuación, El aroma del miedo, vengo a hablaros hoy. Esta fue una de mis últimas lecturas de 2017, y tengo que reconocer que fue una de las lecturas más contradictorias del año. ¿La razón? La diferencia de sensaciones que tuve al leer las primeras páginas y las que tuve tras terminarlo. Ahora os explicaré el porqué, pero antes hablemos un poco sobre la trama de El aroma del miedo.

La nueva novela de Armando Rodera tiene dos tramas diferenciadas. Por una parte, tenemos al inspector Bermejo, que llega a Valencia para investigar un misterioso asesinato en la Albufera y de paso una trama corrupta dentro de la Policía de la ciudad. El otro protagonista es el sargento Roncero, que tras unos meses de descanso es llamado también a la capital levantina para colaborar en un importante operativo de la Guardia Civil contra la trata de personas y las diferentes mafias que operan en la zona. Ambos protagonistas han quedado marcados por los acontecimientos ocurridos en El color de la maldad, si bien no es del todo necesario haber leído esa historia para disfrutar de este libro, pues el autor da pinceladas de todo lo ocurrido en las primeras páginas.

El autor recrea a la perfección todo el submundo policial, judicial y administrativo que rodea el caso. Policía, guardias civiles, jueces, delegados gubernamentales… todos sus procedimientos, su argot y sus rutinas quedan explicadas a la perfección. Y quizá ese exceso a la hora explicar los entresijos internos de los cuerpos policiales hacen que la primera parte de la novela se ralentice demasiado. Tanto es así, que incluso decidí dar una pausa al libro para leer otro tipo de historias, algo que en muy pocas ocasiones suelo hacer.

Pero si El aroma del miedo tarda mucho en entrar en acción, hay que reconocer que una vez que entra, es un libro que se lee con mucha facilidad y que se disfruta enormemente. Tras leer todo el barullo inicial, y mientras vamos descubriendo más sobre asesinatos y mafias, el interés de la historia empieza a crecer de manera exponencial. Los personajes del libro están bien construidos y se generan algunas subtramas interesantes entre los mismos. También se pinta con bastante verosimilitud todo el tejido corrupto que durante años se ha ido extendiendo entre el funcionariado español de todo tipo, y mucho más en una ciudad como Valencia, que tiene bastantes espejos en los que mirarse.

Si el dicho popular “Lo que mal empieza, mal acaba” tuviera que aplicarse a El aroma del miedo, caeríamos en un grave error. Como decía anteriormente, el ritmo va creciendo y uno termina la historia con ganas de más. Todo esto gracias a unas últimas 150-200 páginas que bien se pueden leer de una sentada, casi sin parpadear. Aquí el autor maneja bien los tiempos, mantiene la tensión narrativa en todo momento y termina la historia en lo más alto, dejando un buen sabor de boca que en nada se parece a las sensaciones que producían las primeras páginas. Armando Rodera nos ofrece una historia que, pese a tener pequeños detalles por pulir, merece ser disfrutada y leída.

César Malagón @malagonc

[product sku= 9781542045384 ]
Publicado el

2042 El sueño de Eli, de G.R Squire

2042. El sueño de Eli

2042. El sueño de EliLa verdad es que no suelo leer muchos libros del género al que pertenece esta novela. De hecho, creo que sólo he leído Blade Runner, de Philip K. Dick. La ciencia ficción no es mi punto fuerte, pero al leerla, me pregunto por qué no habré leído yo más libros de este género.

2042, El sueño de Eli se presenta como “una novela de ficción distópica, con un toque surrealista y numerosas píldoras de ecologismo y crítica social”. “Un thriller futurista, inquietante y perturbador”. Todo eso podemos leer en la portada y en la contraportada.

Su autor, G.R Squire, es un ambiéntologo y comunicador social londinense. Vive en Madrid desde hace diez años y es allí donde comenzó su aventura literaria, aunque desde pequeño le ha apasionado escribir y la novela de ciencia ficción. Ésta es su primera novela y para hablar de comienzos no está nada mal. Nunca diría que es de un autor novel, la verdad, pero eso lo veremos más adelante.

2042. El sueño de Eli cuenta con dos personajes principales: Eli y Soco. Y en torno a ellos se desarrolla toda la trama de esta novela. Cada capítulo alterna un pasaje de la vida de cada uno de ellos, conformando así el engranaje de esta historia. Pero antes de nada, debo explicaros el contexto, ya que es muy importante. La novela se desarrolla en el año 2042. El cambio climático condiciona el orden geopolítico mundial y España es una República que forma parte de El Bloque, que es una alianza de naciones que ejerce el control principal. Por otra parte, está el Estado de Liberación Mundial, que amenaza con atentar en un ataque terrorista contra El Bloque ante las inminentes elecciones. Madrid es una gran ciudad dividida en dos partes: la City, donde vive la crème de la crème y la Zona Sur, donde está la clase trabajadora. Como veis, algunas cosas han cambiado más que otras.

Es en este ambiente pues donde se sitúan los protagonistas de la novela. Eli, un Agente de Inteligencia retirado que trabaja ahora como investigador y docente en la Fundación de Estudios Interculturales. Y Soco, una mujer de armas tomar cuyo trabajo es ser cazadora de sueños . Ellos son los protagonistas de la novela, en torno a quienes gira toda la trama de este thriller.

La primera parte de 2042. El sueño de Eli, intercala de forma amena y muy bien perfilada la trama desde los puntos de vista de ambos protagonistas. Además, conoceremos su pasado, sus ideas y motivos para llegar hasta donde han llegado. Como os decía antes, es difícil pensar que el libro esté escrito por un autor con apenas experiencia. Su forma de narrar, su estilo, la forma en que intercala las historias me parece de alguien que sabe lo que se hace. Así que, en este sentido, 2042. El sueño de Eli no decepciona. No podemos negar su valor literario.

En la segunda parte del libro, conocemos la verdadera naturaleza de ambos protagonistas. ¿Recordáis que os hablé antes de Blade Runner? Pues Eli y Soco no distan mucho de aquellos replicantes.

La trama, llena de referencias al género de ciencia ficción, intercala el lado onírico con la realidad de manera sublime. Nos sumerge en los sueños de Eli y en los sueños en los que Soco se adentra y al mismo tiempo nos regala pequeñas píldoras de realidad, concienciándonos sobre el cambio climático, sus consecuencias y el peligro del poder que ejercen los de arriba con los de abajo.

Para ser un género que no controlo demasiado, 2042. El sueño de Eli me ha resultado una lectura muy entretenida, que me ha mantenido intrigada y pegada sus páginas más de lo que hubiera imaginado. Y es que cuando un proyecto se hace con ilusión y ganas, surgen libros tan prometedores como este.

 

[product sku= 9781973269311 ]
Publicado el

La mentira, de Nora Roberts

La mentira

La mentiraHay libros que empiezan despacio. Te ponen en situación, te cuentan un poco la historia de los personajes, te dejan ver algo de lo que te podrás encontrar más adelante, alguna pista. Te ponen la miel en los labios, pero solo una gotita. Lo demás, se hará de rogar. Y hay libros que empiezan a cañón. Pum. De sopetón, pasan un montón de cosas que dejan al protagonista casi tan desorientado como al lector, para después, poco a poco, ir deshilando la madeja que se ha formado en unas breves páginas y llegar a un final impresionante. Ahí, el escritor no te da una gotita de miel, te da el bote entero y de dice: “a ver qué eres capaz de hacer con esto”.

La mentira pertenece a este segundo grupo. De repente, Shelby Pomeroy se queda viuda. Su multimillonario marido ha sufrido un accidente de barco y nada se sabe de él. Ella solo sabe que estará muerto con casi total seguridad y que se ha quedado con una casa que vale millones de dólares y unas deudas del tamaño de la luna.

Shelby siempre se dedicó a complacer a Richard. Se conocieron muy pronto, se casaron muy deprisa y ella quedó completamente anulada. No sabía nada de la economía doméstica, no sabía gestionar el dinero. Se lo prohibieron. Así que cuando se queda viuda y todas esas deudas le llegan de sopetón, no sabe ni por dónde empezar.

Cuando comienza a rebuscar por toda la casa, intentando encontrar tarjetas de crédito que no estén endeudadas, descubre que su marido no era quien ella se pensaba. Era un mentiroso compulsivo que la había engañado de todas las maneras posibles. Incluso encuentra documentación falsa en la que sí, aparece la foto de Richard, pero con un nombre diferente. Shelby se volverá loca intentado componer el puzzle que dejó su marido antes de morir. Agobiada, vuelve a su pueblo natal, lejos de la casa de Richard para poner orden a su vida. Allí conocerá a Griffin Lott, un apuesto constructor que le ayudará en los momentos más difíciles. Y no le vendrá mal su apoyo, ya que muchas mentiras de Richard están por ver la luz todavía y eso convierte a Shelby en el blanco de muchísimos problemas.

Así empieza la historia de La mentira. En apenas unas pocas páginas, Nora Roberts, una de las escritoras estadounidenses con más éxito a nivel mundial, nos da los ingredientes suficientes como para tenernos enganchados durante horas y horas. Si hay algo que se le da genial a esta mujer es eso de dejarme sin vida social. Cada vez que cojo un libro suyo, desaparezco del mapa. Necesito terminarlo como sea. Me voy a la cama y lo único que puedo pensar es en leer un capítulo más. Voy a tener que empezar a leer a esta autora con moderación si no quiero quedarme sin vida.

Lo que más me gusta de ella es la veracidad de sus protagonistas, normalmente mujeres. En este caso, Shelby es una ama de casa forzada que se ha visto reprimida por su marido durante casi toda su existencia. A raíz de la muerte de este, Shelby revive. Renace. Y nosotros lo haremos junto a ella. De Nora Robert también me gusta mucho el que haga tan partícipe al lector de la historia. Ella, sutilmente, va dejando un reguero de pistas para que el lector descubra, al mismo tiempo que la protagonista, el sorprendente desenlace. Y ya os aseguro que no es fácil, porque esta autora, aunque es conocida por ser unas de las escritoras de género romántico más importantes de la era actual, es una gran escritora de novela negra. Detrás de sus historias de amor que usa como marco en casi todas sus novelas, se esconden oscuros secretos y, en muchísimas ocasiones, asesinatos pendientes de resolver.

A mí me gustan los libros que empiezan así: bien, con fuerza y con gancho. Que cuando te quieres dar cuenta, vas por la página cien y no has podido despegar los ojos del libro en ningún momento. Así que para mí ha sido una grata sorpresa encontrarme, de nuevo, con Nora Roberts. Vamos, como siempre.

[product sku= 9788401016721 ]
Publicado el

Operación Picasso, de Pedro Saugar Segarra

Operación Picasso

Operación PicassoVarias son las casualidades que me llevan a estar escribiendo ahora mismo esta reseña. La primera: el nombre del autor del libro que me ocupa. Pedro Saugar Segarra. Segarra es un apellido de origen vasco pero que se acomodó rápidamente en la zona de Cataluña y Comunidad Valenciana. Mi padre lo tomó de allí, concretamente de un pueblo llamado Vinaroz. Pero yo nací en Madrid y después me mudé a Cantabria. Así que Segarras, lo que se dice Segarras… conozco poquísimos. En el colegio era de las que tenían que repetir su apellido varias veces. No, Segura, no. No, Sagarna tampoco. Segarra, sí, como los zapatos. Así que ver mi apellido reflejado en un libro me hizo muchísima ilusión. Esa ha sido la casualidad número uno.

La casualidad número dos ha sido que este libro, como su nombre indica, trata sobre la vida de Picasso y sobre el enigma de si fue él el que pintó Las damas de Avignon. Cuadro que hace más o menos un mes estuve viendo en persona en el MoMA de Nueva York. No os voy a engañar, yo iba a ese museo para ver uno de mis cuadros favoritos, La noche estrellada, de Van Gogh. Y, sinceramente, ni me había preocupado por saber qué otros cuadros lo acompañaban, así que, después de verlo detenidamente, me dispuse a dar un paseo por aquel enorme museo sin tener la menor idea de lo que me iba a encontrar. En la misma sala donde yacía este cuadro, se hallaba también Las tribulaciones de San Antonio, de James Ensor, que es un cuadro muy curioso porque cada vez que lo miras ves una figura diferente. Mi novio y yo pasamos más del tiempo necesario mirando el cuadro fijamente como dos idiotas para descubrir nuevas figuras, cosa que hizo que de inmediato se convirtiera en uno de mis cuadros favoritos. Salimos de esa sala y, deambulando, llegamos a otra, que estaba presidida por un enorme cuadro del que solo podía ver la parte superior, pues decenas de personas se agolpaban ante él. Pude distinguir colores claros, marrones. Un brazo. Una cabeza. Y, entonces, me di cuenta, ¡Las damas de Avignon! Cogí a mi novio de la mano y corriendo me acerqué lo más que pude a ese cuadro. ¡No esperaba encontrármelo allí! Pero era verdad, ese dibujo que tanto había visto y que tanto me llamaba la atención, estaba delante de mis propios ojos. Fue un flechazo a primera vista. Así que es de imaginar que esta casualidad, la número dos, fuera que hizo que definitivamente quisiera leer este libro.

Operación Picasso es un libro que entremezcla diferentes tramas. En él podemos encontrar varias historias que suceden en lugares y momentos distintos. Así, viajaremos hasta el París de principios del siglo XX a la vez que conoceremos la Cuenca también de principios de siglo. Pero la historia no se queda ahí, ya que se seguirá desarrollando en un encuadre situado en una Cuenca cien años posterior.

En París conoceremos a Picasso, un joven inconformista, bohemio, que busca hacerse un hueco como artista, como pintor. Junto a Picasso, encontraremos a Fernande Olivier, artista y modelo que acompaña al pintor español en unos momentos muy difíciles, llegando a convertirse en una de sus primeras parejas sentimentales. A través de los saltos en el tiempo descubriremos un crimen que une el París de principios de siglo con la Cuenca actual.

Es un libro muy interesante si te gusta el arte pero, sobre todo, si te gusta la historia. Pedro Saugar sabe retratar muy bien las localizaciones en las que basa el libro, haciendo que resulte extremadamente sencillo desplazarnos hasta ellas. Gracias a sus descripciones, —que no son nada repetitivas ni extensas— conseguimos imaginarnos el París de Picasso sin ningún problema.

Sí es cierto que al principio este libro es un poco lioso. Son muchos cambios en el tiempo, con protagonistas en constante intercambio. Al principio no se sabe muy bien de qué va la historia y es un poco difícil seguirle el hilo. Pero a medida que se va avanzando (os prometo que os hará falta avanzar poco, unas cincuenta páginas), la historia va cobrando sentido. Iremos viendo cómo las diferentes tramas tienen más en común de lo que pensamos en un primer momento. Ayudado por la poca longitud que tienen los capítulos, notaremos que las páginas pasan más deprisa de lo que hubiéramos pensado en un principio. Así que solo hay que tener un poquito de paciencia para poder descubrir una historia misteriosa que engancha hasta el final.

La forma de escribir del autor merece también ser destacada. Me ha encantado. Operación Picasso es muy rico en vocabulario y en formas de expresarse. Se nota que el escritor se ha esmerado muchísimo en la forma de redactar. Es muy particular y a mí, personalmente, me ha parecido lo mejor del libro. Y para muestra, un botón: “Acabamos de regresar a casa. A pesar del terrible viaje —peor aún que las mulas se desbocaran al toparse con un rebaño de yeguas salvajes saliendo de los Pirineos y tiraran toda la carga fue que Pablo enfermara al llegar a Puigcerdà—, a pesar del insoportable calor que nos recibió a la vuelta al estudio, a pesar de que los ratones han devorado en nuestra ausencia la cubierta de tafetán color tabaco de mi quitasol favorito y de que tuvimos que colocar platillos de azufre caliente para ahuyentar a las chinches que invadieron la cama, a pesar de todo eso y de que estoy literalmente muerta de cansancio, soy la mujer más dichosa del mundo”.

En cuanto a los personajes, hay unos que me han llegado más que otros. Por supuesto, Picasso, que está perfectamente retratado. Cuando yo pienso en Picasso, no puedo evitar imaginármelo como en Midnight in Paris, la película de Woody Allen, pero la verdad es que ese director hace un retrato muy superficial del pintor. En cambio, Pedro Saugar desnuda a Picasso ante nosotros de una forma muy detenida, dándolo a conocer como si fuera un viejo amigo. Pero a pesar de ello, Fernande Olivier me ha llegado todavía más. He conectado con ella, con su forma de ser, con la pasión que le ponía a su vida. Con el resto de personajes no he conectado tanto y eso que muchos de ellos son más actuales que Picasso y Olivier.

En definitiva, es un libro muy polivalente, que va sorprendiendo a medida que avanza la historia. Un buen descubrimiento que hará que en tu mente solo resuene la pregunta ¿pintó Picasso Las damas de Avignon?

[product sku= 9781973138945 ]
Publicado el

El secuestro de la esperanza, de Álber_4

El secuestro de la esperanza

El secuestro de la esperanzaSi hay algo que me acompaña en mi día a día —aparte de los libros y la escritura, claro está— es la música. Desde bien pequeña me inculcaron el gusto por ella hasta el punto de empezar a dar clases de piano cuando tenía ocho años. Esa afición fue creciendo, tanto que cuando tenía dieciséis años era incapaz de dormirme si no estaba la minicadena encendida. Mis gustos se fueron definiendo poco a poco y llegó un momento en el que ya podía decir que mi género de música favorito era el rock. Así, Platero y tú, Extremoduro, Marea y La Fuga estaban en mi top de favoritos en cuanto a música nacional. Parece ser que Pedro, uno de los protagonistas de El secuestro de la esperanza también llenaba su mp3 de la música de estos grupos. He querido empezar esta reseña así por una sencilla razón: La Fuga ha sido siempre uno de mis grupos favoritos. Me sé absolutamente todas sus canciones, de principio a fin. Tal vez sea porque compartimos hogar, Reinosa, o porque sus miembros son tan cercanos que parecen de la familia. Así que me ha encantado ver la referencia a mi amada Balada del despertador entre las páginas de este libro. A partir de ese punto exacto, Pedro empezó a caerme muy bien.

Pero vayamos por partes. Esta novela, escrita por el vallisoletano conocido como Álber_4, cuenta la historia de Devassy, un joven procedente de la India que decide abandonarlo todo para venirse a vivir a España. Junto con otros chicos de su edad, obtendrá una especie de beca otorgada por la Iglesia Católica que promete cubrir todos los gastos que puedan tener en España. Eso,  parecer ser suficiente como para que Devassy pueda pagarse los estudios de Teología que tanto ansía y para, después de años estudiando, poder ordenarse sacerdote y tener un sueldo fijo hasta el fin de sus días. Qué bonito es el sueño español. Todo lleno de esperanzas y luz y mariposas…. Pobre Devassy. El tiempo pasa volando para él, tanto que cuando se quiere dar cuenta, habrán pasado dos años desde que llegara de la India, tiempo en el que no ha sabido nada de los compañeros que emprendieron con él aquel maravilloso viaje. Es así como conoce a David y a Pedro (el de antes, el chico que escuchaba La Fuga en su mp3), que le ayudarán a encontrar a sus antiguos compañeros.

Cuando Devassy decide emprender el camino a España, ya empieza a imaginarse su gran futuro, cuál será su sorpresa al darse cuenta de lo que es en realidad la sociedad española.

Lo cierto es que lo que podría parecer un libro sobre aventuras, sobre el descubrimiento de uno mismo o de las diferencias culturales, al final se convierte en un libro cuya acción va creciendo más y más. No se queda ahí. La trama se irá enredando a medida que nos adentramos en la historia, hasta el punto de encontrarnos ante una novela que bien podría ser un thriller, pues nuestros tres protagonistas se verán envueltos en una trama de corrupción, cosa que jamás sospecharon en un principio.

Álber_4 retrata la España de los años dos mil, en concreto del dos mil siete, donde la crisis ya empezaba a vislumbrarse. Así que no es de extrañar que los más corruptos de la sociedad se prevalecieran de esta situación e invitaran a España, todavía más, a entrar en la crisis que tan impronunciable fue durante tanto tiempo. Los saltos en el tiempo son constantes en la novela, cosa que me gusta muchísimo. Volvemos asiduamente dos años atrás para ver cómo fue la llegada de Devassy a España. Es un recurso que siempre me ha gustado, ya que el autor te va dando detalles de la historia poco a poco. Se retrotrae a un punto anterior de la trama para darte aclaraciones o especificaciones que serán importantes posteriormente. Además, los capítulos están contados por los diferentes protagonistas dependiendo del momento y eso, a mi parecer, dota a la obra de mayor agilidad y velocidad. En este caso, me ha ocurrido porque me encantaban los capítulos en los que Devassy contaba su propia historia, así que los capítulos en los que Pedro o David eran los protagonistas, los leía deprisa para poder volver a encontrarme pronto con Devassy. No es que los otros narradores no me hayan gustado, es que me ha gustado mucho cómo el joven de la India cuenta sus propias vivencias y da su punto de vista sobre todo lo que está ocurriendo.

Por eso, sin duda una de las cosas que más me ha gustado de este libro es haber podido ver España desde los ojos de Devassy. Él viene de un país con una cultura extremamente opuesta a la nuestra. Sin ir más lejos, en un capítulo, Devassy habla de que una de las cosas que más le choca cuando llega a España es el hecho de que las mujeres trabajen. Dice que en la India las mujeres que están en el mercado laboral son casi una especie en peligro de extinción. Por lo tanto no es de extrañar que le sorprenda que sea una chica y no un hombre la que le sirva el café por las mañanas. Él no dice que le parezca mal, sino que le parece extraño. Así, como este hecho que nosotros acostumbramos a ver a diario, Devassy encuentra cientos. Cientos de particularidades de nuestra sociedad que a él le parecen de lo más extraño. Aquí hay que romper una lanza a su favor. Imaginaos ahora a vosotros mismos viviendo en un país extranjero tan diferente al vuestro. En mi caso, podría ser la India. Imaginaos convivir con ellos, con su cultura y sus costumbres. Yo creo que podría escribir un libro explicando todo lo que me parecería extraño en comparación con el sitio del que vengo. Y eso que nunca he estado en la India (una pena).

El secuestro de la esperanza es la primera parte de la saga Enmascarados por el mundo. Cuando conocí el libro me sorprendió leer que estaba enfocada a un público millennial. Aunque yo estoy dentro de esa generación que está dando mucho de qué hablar ahora mismo, la verdad es que he tenido que bucear un poco por Internet para saber cuáles son las características que nos definen y por qué este libro podría encajar en nuestro perfil. En primer lugar, la palabra que más he leído en estos artículos ha sido la palabra “tecnología”. Está claro que no sabemos vivir sin ella, que estamos enganchados. Ya sea al ordenador, al móvil, a las redes sociales… el abanico es amplio. He leído que de media pasamos unas tres horas usando la tecnología. A mí no me salen las cuentas… porque yo creo que empleo alguna más. También he leído que somos escépticos. Eso es muy cierto. Todo lo ponemos en duda, lo cuestionamos todo, buscamos alternativas, nos quejamos y nos volvemos a quejar. Pero muchas veces pecamos de no dar soluciones. Y, por último, he leído que ante todo tenemos un espíritu solidario y viajero, que las barreras normalmente no existen para nosotros y que coger un avión para conocer una cultura nueva es algo que siempre tenemos en mente. Si la persona millennial que lea este libro cumple, aunque solo sea, con el cincuenta por ciento de las características que acabo de mencionar, estoy segura de que se enganchará a sus páginas enseguida, pues conseguirá conectar perfectamente con los personajes y con la historia. Así que sí, estoy de acuerdo con que es una novela para la generación de la que hablamos.

No sé cómo serán las siguientes partes de esta saga, pero solo espero que Álber_4 consiga mantener el nivel de redacción y de desarrollo que ha tenido en esta primera entrega. No me imagino lo difícil que tiene que ser autoeditar tu propio libro, empezando desde cero, sin la ayuda de distribución y publicidad que podría dar una gran editorial. Así que desde aquí le quiero mandar mi enhorabuena, por el trabajo tan bueno que ha hecho.

[product sku= 9788469763506 ]
Publicado el

Metamorfosis de un ciudadano ejemplar, de J. Jackson

Metamorfosis de un ciudadano ejemplar

Metamorfosis de un ciudadano ejemplarEstaba preguntándome qué es tener una vida ejemplar. Tal vez haber estudiado una larga carrera, de esas de las difíciles de verdad. Con buenas notas, a poder ser. Tener un trabajo de éxito en el que tengas que llevar traje y la gente se quede un poco anonadada cuando le digas en qué consiste. Quizás… una pareja estable, con la que tener una relación perfecta. Una pareja que sea la envidia de todos, con la que jamás discutes y con la que quieres pasar el resto de tu vida. Una buena casa, con un bonito jardín que arreglar los domingos o tal vez un piso súper céntrico en una enorme ciudad que jamás duerme. Ser respetuoso, educado, servicial. Vivir para trabajar. Tener prioridades, escalas de valores. Pero en orden. No sé… todas esas cosas que ves en las películas y de las que solo te enseñan la punta del iceberg. Porque seguro que esa persona tiene hipoteca, gastos hasta arriba, desajustes amorosos, depresión derivada de su trabajo o un incipiente ataque cardíaco producido por el trabajo.

Héctor era más o menos ese hombre ejemplar. Una buena carrera, un trabajo de éxito en Londres, una buena casa… Pero por circunstancias tiene que volver a su pueblo natal y todo comienza a desmoronarse. Allí se casa con Iris y se traslada a Madrid a intentar recuperar aquella vida que dejó en Inglaterra. Y en cierta medida lo consiguió. Otro trabajo de éxito, con la mujer de sus sueños a su lado, otra buena casa… todo para lo que se había esforzado tanto. Hasta que un día llega a su casa y encuentra a su perfecta mujer acostándose con su perfecto jefe. Sin casa, sin trabajo, sin mujer. Sin nada. Así se encontró Héctor. Otra vez a recomponer su vida, otra vez a empezar de cero. Pero nuestro protagonista demuestra ser una persona capaz y persistente, así que lo logra y sienta los cimientos de lo que será su futura vida. Perfecta, claro. Pero en sus planes no entraba que su ex mujer (sí, aquella que le puso los cuernos) apareciera asesinada y que él se convirtiera en el principal sospechoso de ese asesinato. Y tampoco entraba en sus planes —ni muchísimo menos— conocer a Laura, una chica de la calle que es de todo menos perfecta. Héctor tendrá que aprender a lidiar con esa nueva vida y a hacer por encajar a Laura en ella. Se acabó el orden, la perfección y la ejemplaridad.

Metamorfosis de un ciudadano ejemplar es una novela de J. Jackson. Podríamos decir que ya es un experto en esto de publicar libros, ya que es el sexto que saca al mercado, habiendo empezado en el 2014. En este caso nos trae una historia de intriga, conspiraciones, corrupción y asesinatos de esas que tanto gustan. O a mí por lo menos. Porque me encantan esas tramas que te crean la necesidad de seguir pasando y pasando páginas sin parar hasta descubrir quién es el asesino. Es curioso, porque mira que leo novelas policíacas de este estilo y muy pocas veces acierto. Suelo hacer mi quiniela a mitad del libro, pero nada, no hay manera. Menos mal que me dedico a otras cosas, porque si tuviera que ser detective pasaría muchísima hambre.

El caso es que dentro de esta corta novela —tiene alrededor de doscientas cincuenta páginas— encontramos varias tramas que se van entrelazando y que hacen que estemos con una intriga constante. Por una parte, tenemos al protagonista acompañado de la alocada Laura y, por otra, los policías que intentan resolver el asesinato. Pero la cosa se complica a medida que avanzamos en la historia y todo se enreda sin remedio. Me gusta esto de que haya varias tramas, porque vivimos varias crónicas a la vez. Al ponernos en la piel de Héctor, conoceremos la angustia que siente al saber que es el principal sospechoso de un asesinato pero también la incertidumbre que se hace eco de él al dejarse llevar poco a poco por Laura, una chica que jamás hubiera entrado en su prototipo de mujer y por la que hará cosas que ni borracho hubiera hecho en su vida anterior. Esa parte de la historia (la que se centra en Laura y Héctor) me ha dejado un sabor agridulce. Al principio me estaba gustando muchísimo, pero a medida que iba leyendo, sentía que su trama iba demasiado acelerada, tanto que me ha resultado un poquitín forzada. Pero en realidad eso es lo único que no me ha terminado de gustar del libro. Bueno, quizás también podría hacer mención de alguna que otra falta de ortografía que he ido encontrando, diciéndole desde aquí a su autor que me encantaría ver una segunda edición todavía más mejorada de esta obra. Porque es un libro que tiene futuro. Se lee muy rápido, los personajes están muy bien desarrollados y la trama es inquietante. Y, por lo menos yo, es lo que busco en un libro para pasar un buen rato.

Hacía mención a los personajes. Me han gustado mucho porque cada uno tiene una personalidad muy marcada. J. Jackson nos hace partícipes de sus historias haciendo que los conozcamos en profundidad. Si un psicólogo leyera este libro, seguro que diría que Héctor tiene muchas probabilidades de sufrir un trastorno obsesivo compulsivo. Es tan perfeccionista que llega a ser enfermizo. Todo colocado, todo pulcro, todo en su sitio. Y así también con su vida en general. En cambio Laura es todo lo contrario. Una prostituta que no tiene pelos en la lengua y que hace lo que quiere cuando quiere. Vaya pareja, ¿no? Pero es muy curioso, porque los personajes van evolucionando poco a poco —tan sutilmente que solo nos daremos cuenta de ello cuando alcancemos el final—llegando a esa metamorfosis de la que nos habla el título del libro.

Metamorfosis de un ciudadano ejemplar es un libro recomendadísimo para aquellos amantes de la novela negra y de los que busquen un libro que les haga compañía durante un rato. Pero un rato cortito, porque se lee en menos tiempo del que gustaría. Tal vez esto solo me pase a mí, pero cuando cojo un libro que me engancha es como si no existiera nada más. La ansiedad se apodera de mí y en cada rato libre que tengo necesito —sí, del verbo necesitar— sacar el libro de mi bolso para poder leer aunque sea un par de páginas. Inciso: mi espalda se ha alegrado de que meta un libro finito en el bolso, ya que lo último que leí fue Origen de Dan Brown, que se quedó bien a gusto al escribir ese tocho de seiscientas páginas.

Después de leer este libro ya no sé lo que es ser un ciudadano ejemplar. Lo que sí sé es que no es oro todo lo que reluce y que a veces es cierto eso de que las apariencias engañan.

[product sku= 9788491752974 ]
Publicado el

La cofradía del Silencio, de Santos Camacho González

la cofradía del silencio

la cofradía del silencioDejadme que hoy os hable de ladrones, dejando en segundo término a políticos, intercambios de sobres o cajas B. Permitidme que os relate una historia de timadores en la que los banqueros sin escrúpulos que engatusan a jubilados son meros secundarios. Hablemos de hechos delictivos, pero dejemos los cometidos por la iglesia a un lado. Hoy hablaremos de profesionales, no de pluriempleados de sotana o corbata que esconden su punible ocupación tras los puestos de poder que ocupan. Hablemos pues de gente que se dedica en cuerpo y alma al negocio del birle, el latrocinio, el timo o la falsificación. Profesionales en el escamoteo del dinero ajeno. Ladrones de guante blanco que han convertido el afanar en un refinado arte. Los Ocean’s Eleven pero a la española. Unos Robin Hood de tiempos modernos; unos héroes por accidente; unos supervivientes natos. Dejadme que os presente a La cofradía del Silencio.

La cofradía del Silencio del autor Santos Camacho González nos empuja a vivir y a ser testigos de primera mano de las andanzas de un grupo de personas que hicieron de robar su modo de vida. Tras una portada que recuerda más a una novela sobre bondage, hallaremos el relato narrado en primera persona de Legrand: en cierto modo la autobiografía de uno de los integrantes de la banda. Repasaremos los primeros pasos de lo que en principio fue una escuela de ladrones y luego se convertiría en la banda de timadores más famosa del Madrid de los 80. Unos ladrones que la mayoría de veces solo timaban a esa gente que se benefició de una transición española todavía en pañales. Gente, que se creía de noble casta, que se aferraba a esos puestos heredados o que los alcanzaba a base de sobornos. Políticos, banqueros, curas… Pero entonces robaron a la persona equivocada y ahora están muy jodidos pues sus vidas corren peligro. Para salir de esta no les queda otra que volver sobre sus pasos y descubrir en qué momento todo se torció. Así pues, y escudriñando los recuerdos de Legrand, descubriremos de dónde vienen y cómo son los integrantes de la banda. Cinco integrantes que, cada uno con sus propias y muy diferenciadas personalidades y habilidades, resultan ser un prototipo de antihéroe que indiscutiblemente conseguirá que el lector confraternice con su causa. Y es que La cofradía del Silencio solo estafa a todo aquel que, por algún u otro motivo, lo merece.

El escenario por el cual transita la historia es la movida de los años 80. Esa explosión de contracultura que era una respuesta a una España postfranquista con todavía demasiados tics de dictadura. Santos Camacho González rememora con precisión aquella época que abarcaría diferentes ámbitos de la cultura pero nos muestra la cara menos amable y romántica, siempre desde el punto de vista del reflexivo Legrand que no duda en realizar juicios de valor siempre de índole reivindicativa, en ocasiones algo extensos, en referencia al panorama social que le rodea. Y todo ello mientras nos detalla algunos de los timos más memorables de la banda; timos descritos, de forma parsimoniosa y detallista, dejando claro que el autor ha realizado un gran trabajo de documentación y que gracias a él la novela goza de verosimilitud.

Y aunque la elaborada trama está enfocada claramente hacia el thriller, y se va desgranando con el ritmo adecuado para mantener el interés del lector, da algún que otro inesperado e interesante viraje para coquetear con el género de aventuras en donde los exploradores de países ignotos marcan el compás y en donde lo místico, que no fantástico, puede codearse con lo real. Por no mencionar esos tramos en los que la narración y el ritmo ceden a la acción, durante un rato nada despreciable, las riendas de la historia, conduciendo al lector a un desenlace intenso.

Por último, y no por ello menos importante, cabe mencionar que la prosa utilizada por el autor es detallista y repleta de florituras en los momentos necesarios, como cuando el protagonista se muestra más introspectivo y se abre al lector, y en general rememora la forma en la que se narraba en la novela picaresca que habitó el Siglo de Oro. Con todo, el lenguaje se adapta a la época en la que suceden los hechos, así pues, no es de extrañar encontrar mucha jerga utilizada por las tribus urbanas de aquellos momentos o la que utilizan los propios timadores y ladrones.

La novela La cofradía del Silencio de Santos Camacho González, publicada por la editorial Caligrama, resulta un entretenimiento de calidad, con una historia bien hilvanada que va de menos a más y que, de una forma gratamente amena, nos conducirá desde los bajos fondos hasta los estratos más altos de una sociedad de la mano de una banda de ladrones que hará honor a ese refrán que dice: ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón.

[product sku= 9788491127512 ]
Publicado el

Tranvía 83, de Fiston Mwanza

Tranvía 83

Tranvía 83Onírica. Si tuviese que definir esta novela con una sola palabra sería esa sin duda. Y es que pocas veces he tenido una sensación tan parecida a estar en mitad de un sueño como durante la lectura de esta novela, sobre todo a lo largo de sus primeros capítulos. Porque esa percepción de encontrarte en escenarios completamente surrealistas, a los que por mucho que te esfuerces no consigues encontrarles sentido alguno, pero que, con el paso del tiempo, logran hacerte sentir que verdaderamente la realidad es eso y no otra cosa es lo que más me ha marcado de Tranvía 83.

A Fiston Mwanza, su autor, se le ha vinculado por su singular estilo con los beatnicks, aquella generación de escritores estadounidenses que revolucionaron la literatura en la década de los cincuenta, pero yo me atrevería a afinar un poco más la comparación. Desde las primeras líneas del libro la escritura de este autor congoleño me ha hecho retrotraerme al realismo sucio más primigenio, el de John Fante o Charles Bukowski. No en vano, algunos de los recursos que más emplea, como las larguísimas enumeraciones de elementos, el lenguaje directo y a medio camino entre lo obsceno y lo culto o la utilización de frases recurrentes a modo de estribillos son el santo y seña de estos dos autores. También me ha forzado a establecer esta comparación su especial interés por lo más crudamente mundano y vulgar, por el sexo explícito y los detalles escatológicos o de mal gusto. O las frases catedralicias que va sembrando con mimo, de esas que te obligan a estirar la mano para buscar un rotulador o un pósit para señalarlas, al más puro estilo de Ray Loriga.

Mwanza construye unos ambientes incómodos, cargantes, obsesivos y claustrofóbicos, que maridan perfectamente con unos personajes tremendamente extravagantes y con las conversaciones y situaciones absurdas que protagonizan. El caos en este libro llega a hacerlo costoso de leer en algunos tramos, ya que, especialmente en su comienzo, uno puede llegar a pasar un buen número de páginas sin intuir siquiera algo parecido a una trama. Pero, como comentaba al inicio, de forma prácticamente imperceptible uno va asimilando las situaciones esperpénticas que se producen en torno al Tranvía 83, un club en el que cada noche se reúne lo peorcito de una sociedad que ya es lo bastante mala de por sí; en la Ciudad-país ideada por Mwanza todo se resume en sexo y dinero. Es un territorio hiperpoblado y peligroso, repleto de sicarios, prostitutas, yonkis, estafadores, violadores, alcohólicos, corruptos… Y en ese ambiente, Lucien, un escritor recién llegado que busca desarrollar su potencial, se ve continuamente superado y aislado. Da la impresión de ser el último hombre en la Tierra cuyos intereses se apartan de los placeres del bajo vientre.

Creo que Tranvía 83 obliga a ser leído con la voluntad del que no quiere leer una novela. Aquel que busque una historia cerrada y de desarrollo lineal se llevará una decepción. Al fin y al cabo, durante su desarrollo apenas pasa gran cosa a nivel argumental; quizás el mayor interés a este respecto se encuentre en la relación de amor-odio entre Lucien y Réquiem, un pícaro y oscuro compañero de batallas que se mueve como pez en el agua en los peores ambientes y compañías. Pero es en las descripciones y en las relaciones entre los personajes principales donde se fragua la esencia de este libro. En estas y en el particular estilo de Fiston Mwanza, cuya musicalidad y técnica me han hecho disfrutar de un sueño tan surrealista como atractivo.

Publicado el

Escrito en el agua, de Paula Hawkins

Escrito en el agua

Escrito en el aguaNo sé qué tiene el agua que me atrae irremediablemente. El estar sumergida, aunque sea con metros de líquido por encima de mi cabeza, me hace estar en paz.

En primero de Bachillerato tuve un profesor que decía que el ser humano está tan a gusto dentro del agua porque en su mente queda un recuerdo lejano de cuando estuvo en el vientre materno. Rodeado de líquido. Flotando. Y sabiendo que está a salvo y que no tiene que preocuparse por nada. Está protegido.

Cuando floto en mitad del mar, dejándome llevar por las olas, no sé si mi subconsciente está pensando en aquello que decía la teoría de mi profesor. Lo que sé es que estoy en paz. No puede haber un momento más perfecto.

Nel Abbott también estaba obsesionada con el agua. Pero no con el agua en general. En concreto, La poza de las ahogadas hacía que su mente estuviera allí las veinticuatro horas del día. Desde pequeña, se escapaba de casa para quedarse a solas mirando aquella masa de agua tan perfecta. Las historias que le habían contado desde que nació tenían mucho que ver. En esa poza, decías las leyendas, las mujeres acusadas de brujería debían demostrar si eran humanas o sí, por el contrario, habían sido besadas por el diablo.

Ese misticismo hizo que Nel se obsesionara con aquella poza, que además, había sido el lugar donde decenas de mujeres encontraban la muerte. Todavía sin explicación alguna, muchas mujeres decidían acabar con su vida allí. Escogían esa poza misteriosa y que rozaba lo fantástico para suicidarse. Tanto misterio hizo que Nel decidiera escribir un libro basado en la poza. Reuniría todos los sucesos allí acontecidos y trataría de darles una explicación lógica. Cosa que nunca pudo llegar a hacer porque su cuerpo apareció sin vida dentro de la poza que tanto admiraba.

Cuando a Jules Abbott le dicen que su hermana Nel se ha suicidado en La poza de las ahogadas, no entiende nada. No entiende cómo pudo dejar así a una adolescente huérfana y tampoco comprende por qué eligió precisamente esa poza. Las piezas no encajan y Jules se va convenciendo poco a poco de que, en realidad, su hermana ha sido víctima de un asesinato.

Para Jules, volver al lugar de su infancia, no fue tarea fácil. Al contrario que su hermana Nel, ella no era perfecta. Los chicos no se fijaban en ella porque le sobraban kilos. No era talentosa, ni tenía las cosas tan claras como Nel. Además, en esa poza, le bajó la regla por primera vez, dejándola en evidencia delante de todos los amigos “guays” de su hermana. Así que no, ni le gustaba la poza, ni quería volver a ella. Pero alguien tenía que ocuparse de su sobrina adolescente, Lena, ahora huérfana y en una edad muy complicada.

Escrito en el agua es el nuevo éxito de Paula Hawkins. Yo me dejé seducir por ella hace un par de años por estas fechas con La chica del tren —al igual que millones y millones de personas—. Devoré su opera prima en dos tardes, aunque la verdad es que me dejó con ganas de más. Podría haberme gustado muchísimo más de lo que me gustó (el final me decepcionó bastante) pero es de los libros que más me han enganchado. La película que se basó en ese libro es tema aparte. Todavía no me explico por qué eligieron a Emily Blunt para hacer de Rachel. El que haya leído el libro entenderá por qué lo digo. Pero ese es otro tema del que hablaremos en otro momento.

El caso es que Escrito en el agua es una novela más madura, más trabajada. Paula Hawkins usa los saltos temporales igual que hiciera en su anterior obra, cosa que es muy interesante y hace que la tensión vaya en constante aumento. También alterna el narrador en los diferentes capítulos, de manera que así podemos conocer las historias de todos los personajes de primera mano. Cómo piensan, qué sienten, y sobre todo, cuál es su versión de los hechos. La historia en sí está mucho más elaborada que la de su anterior libro y eso es algo que me ha gustado mucho. Ahora lo tenemos todo.

Pero sí que hay algo que no me ha terminado de convencer y que ha hecho que mi lectura se viera interrumpida más de lo que me gustaría: los tiempos verbales. Usa el pretérito perfecto compuesto, creando un efecto muy extraño en el desarrollo de la historia. Sé que esto es problema mío y no del libro. Soy consciente de lo especialita que soy con este tipo de cosas y que el noventa y nueve por ciento de personas que lean este libro ni se van a fijar en ello, o si se fijan, no les va a importar lo más mínimo. Pero era algo que quería compartir con vosotros porque es la única pega que le he encontrado a esta novela.

Por todo lo demás, es fantástica. Paula Hawkins vuelve a darnos una historia de misterio en la que llegar al final puede convertirse en una carrera contrarreloj. Está claro que si te gustan los misterios, no puedes dejar de leer Escrito en el agua.

A mí, después de leerlo, me seguirá apasionando el agua, pero ahora mi mente volará por estos misterios cada vez que esté en mitad del pantano dejándome llevar por las inmensas aguas.

[product sku= 9788408172178 ]