
Noches de guardia, de Paula Roc
Los hospitales guardan en su interior multitud de historias. Historias casi siempre tristes, propias de la enfermedad que guardan, pero a veces también alegres, cuando la salud llama a la puerta y es ella la que entra en un cuerpo que antes estaba debilitado. Pero olvidamos más historias, más vidas que se cruzan y que parecen no importar, cuando un enfermo es el que se debate entre la vida y la muerte. Son las historias que guardan, tras una bata blanca, tras una bata verde o azul, aquellos que luchan por salvar una vida, por aferrarla a este mundo en perpetuo movimiento. Porque ellos también esconden, detrás de su título, un corazón que late fuerte ante las injusticias, unos sentimientos que se revuelven tras el bisturí que cogen entre sus manos, y un alma que llena cada uno de los pasillos, las salas de los quirófanos, y las habitaciones que con ese olor que hace pensar en huir, ellos traspasan como si fueran dioses, encerrados en un cuerpo de mortal. Ellos son los protagonistas de esta reseña, en una historia de vidas cruzadas. Una novela que vive y muere en sus páginas, como si de un paciente en estado crítico se tratara.
Magda abandona Zaragoza para instalarse en Barcelona. Allí buscará acabar su carrera como médico. Pero en un camino teñido por apuntes y rotaciones, su vida se mezclará con la de Juan, Mai , Roi e Irati, que la hará descubrir que aquello de lo que pretende huir, siempre permanecerá con ella, hasta que no decida cerrar esa puerta.






















